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Aun con el liderazgo del Caribe mexicano dentro de la industria de cruceros mundial, ésta no ha evolucionado hacia un home port para potenciarse y dirigirse a la captación de nuevos segmentos
La Organización Mundial de Turismo (OMT) pronostica un futuro positivo para la industria de cruceros en México, y aunque Quintana Roo es líder en este segmento turístico no es aprovechado a cabalidad, porque sus proyectos más importantes, como es el home port Puerta Cancún Xcaret y el Nuevo Muelle de Puerto Morelos, están enlatados desde hace un lustro; sin embargo, el ingreso del crucero Grand Voyager que comenzará a operar desde Cozumel a finales de octubre próximo, será el punto de lanza para abrir la posibilidad de que el destino se convierta en el primer puerto de origen de Quintana Roo. Y es evidente, pues a nivel nacional siguen surgiendo multimillonarias inversiones en este ramo para captar más visitantes, tal como está sucediendo en Sonora con la construcción del home port en Puerto Peñasco.
ANTECEDENTES
En 2002, unos meses después de que Juan Ignacio García Zalvidea tomara las riendas del Ayuntamiento de Benito Juárez acudió como invitado a la tradicional comida mensual con los socios de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Cancún. Ahí inesperadamente anunció de manera pública su rechazo a la construcción del muelle de salida Puerta Cancún Xcaret, que meses antes había sido presentado. En ese mismo espacio, el proyecto fue defendido por Francisco Córdova Lira, ex socio de Xcaret y quien estaba al frente del parque Xel-Há.
Este fue el inicio de la intensa polémica que en forma posterior se desató entre hoteleros, encabezados por el hermano del ex alcalde, Fernando García Zalvidea, apoyados por la autoridad municipal, y los desarrolladores. Incluso, las cámaras, organizaciones empresariales y los propietarios de negocios de diferentes giros tomaron una postura: a favor o en contra, en función de sus intereses.
Hoy, a seis años de que está detenida la obra y de que recientemente fue anunciada la construcción de un home port en Puerto Peñasco, Sonora, Miguel Quintana Pali, director general de Xcaret, admitió que sigue firme en su intención de impulsar este proyecto por los beneficios turísticos que generaría a Quintana Roo.
El empresario reconoce que fue un visionario al planear este tipo de desarrollo en Quintana Roo y que hoy ya empieza a plantearse en otros puntos del país, pero sin oposición al reconocerse sus contribuciones, porque al ser un puerto de salida -ahí inicia la estancia de un turista por tres o cuatro días antes o después de su viaje-, es también un puerto de paso, y durante el tiempo que atraca genera la presencia de visitantes por unas horas, además de que la tripulación hace uso de diferentes servicios y consume diversos productos durante su permanencia en el lugar.
“Por otro lado, todos los cruceros, principalmente del Caribe, que representa el 50% del mercado, salen de puertos americanos… Puerto Peñasco o en la Riviera Maya son una oportunidad para que salgan de éstos; van a atraer un nuevo y potencial mercado, aquel que nunca pudo entrar por no tener visa de Estados Unidos, como está ocurriendo en Santo Domingo, en donde ofrecen rutas al mercado latinoamericano sin arribar a Miami, precisamente para que los turistas no se vean obligados a tramitar una visa estadounidense que tiene mucha complejidad”, refiere Quintana.
Quintana Pali agregó que en este momento hay un gran mercado virgen que puede ser captado, y Quintana Roo se está rezagando por no participar al carecer del home port, “y si no nos cuidamos, nos van a comer”.
En la última etapa del intenso debate sobre la conveniencia o no del proyecto, Miguel Quintana señaló que iba a esperar el tiempo que fuera necesario para realizar la obra. Hoy sigue con la misma postura.
“Como dicen, desde ‘nantes’ ha existido la necesidad y nada más no se han fraguado las condiciones políticas de que se dé, más bien se ha politizado el asunto. Pero la necesidad existe, la economía de un estado tiene que crecer, desarrollarse, tiene un segmento de mercado que existe, que es de cruceristas, separado pero adicional al segmento de sol y playa, que ya manejamos y que lo tenemos a la mano. Siempre hemos tenido la oportunidad de tomarlo, pero lo hemos estado desperdiciando”, señaló.
Otras empresas, como Pullmantur, contribuirán a la diversificación de la oferta turística nacional, y dará un impulso al turismo interno. A través del “Ocean Dream” esta naviera puso en marcha desde finales de mayo pasado el primer crucero para el mercado doméstico en México, el cual embarca y desembarca en Acapulco y Manzanillo y recorre Ixtapa Zihuatanejo, Puerto Vallarta y Cabo San Lucas.
De acuerdo con las estadísticas de la Secretaría de Turismo (Sectur), México es el principal sitio de cruceros en el mundo, al recibir en 2007 seis millones 516 mil pasajeros que arribaron al país, y Cozumel se ubicó como el principal puerto receptor de cruceros, y con este nuevo producto se impulsará este segmento en el Pacífico mexicano.
A LA ESPERA
Los permisos federales y estatales que tramitó Xcaret para construir el puerto de salida los mantiene vivos tanto la empresa como la naviera Carnival, y siguen con la esperanza de que algún día se dé el momento pertinente para iniciar la obra, la cual se estimó tendría inicialmente una inversión para su construcción de 80 millones de dólares, generaría 11 mil empleos directos e indirectos y una derrama de mil 600 millones de pesos.
Aunque surgieron rumores de que ahora sí podría cristalizar este proyecto, éste tendrá nueva etapa de espera, debido a que ahora la prioridad número uno en materia turística para el alcalde de Solidaridad, Román Quian, es la recuperación de 12.8 kilómetros de playa, de los que es urgente rellenar cinco kilómetros, que es el tramo con mayor erosión.
Quian aduce que el tema del home port no está en su agenda. En todo caso porque ni los empresarios ni la naviera se han acercado a él para realizar algún trámite, “en el momento en que lo hagan tomaré alguna postura con respecto de este proyecto”, dice.
“Solidaridad vive del turismo que lo visita, y hoy por hoy estamos seguros que la hotelería es fundamental en la Riviera Maya… El home port no es una prioridad, es más importante enfocarse a la recuperación de playas… para consolidar al destino en materia hotelera”, arguye, aunque considera que de darse el home port, éste no vendría a afectar a la industria hotelera.
HOME PORT PUERTA CANCUN-XCARET
El Grupo Xcaret junto con Carnival Corporation iniciaron en 1998 los estudios de factibilidad económica para la construcción del puerto de origen, y al arrojar buenos resultados durante el lapso 1999-2000 efectuaron otros estudios, ahora desde el punto de vista ambiental, y presentaron la Manifestación de Impacto Ambiental, que les fue entregada por la Subsecretaría de Gestión para la Protección Ambiental de la Dirección General de Impacto Ambiental de la Semarnat.
Además, consiguieron de la SCT la concesión para la operación de una terminal de altura para cruceros turísticos. Y en forma posterior se conformó la empresa “Puerta Cancún-Xcaret”, integrada por Xcaret y Carnival.
Para su construcción requiere una superficie marítima de 136 mil 512 metros cuadrados y un área terrestre de 88 mil 53.07metros cuadrados; el muelle tendría cuatro posiciones de atraque.
La proyección de resultados que alcanzaría este proyecto, que data del 2002, indican que en 2007 lograrían una derrama por tres mil 661 millones de pesos, habría un aumento considerable de pasajeros y entrarían más empresas en operación:
POSTURAS
Gabriel Mendicuti Loría, ex alcalde de Solidaridad (2002-2005) y ahora secretario de Infraestructura y Transportes (Sintra), quien planteó el cobro de 20 dólares por crucerista que arribara al puerto de Xcaret –medida que significó un dique al desarrollo-, dice que pese a la distancia se mantiene en la misma postura: “La industria de cruceros debe contribuir para apoyar la carga financiera que genera al municipio la presencia de este tipo de visitantes”.
En el momento álgido de la polémica, condicionó a los inversionistas la entrega de la licencia de construcción municipal para iniciar la creación del muelle a cambio de pagar los 20 dólares; Quintana Pali aceptó y firmó el acuerdo, pero recuerda que el otro socio del proyecto, la naviera Carnival, de último momento “se rajó”, lo que provocó que se detuviera.
“Hay otros sitios turísticos como Bermudas y Alaska que cobran de 60 a 95 dólares por crucerista, y desde que empezó su aplicación no provocó el descenso de visitantes, sino todo lo contrario. De ahí que no concuerde con el gravamen que se aplicará a los cruceristas que arriben al país vía marítima estipulado en cinco dólares; es un error, debiera fijarse en los 20”, refirió Mendicuti.
También señaló que aunque su postura no fue a favor del proyecto, esto no generó conflictos políticos con el ex gobernador Joaquín Hendricks, quien sí estaba a favor. “El respetó el ámbito de gobierno, por un lado, y porque mi postura se basó a partir del estudio que realizó el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) sobre los cruceros, que señaló estaba “sesgado”.
OTRO EN STAND BY
En el Plan Nacional de Infraestructura (PNI) que lanzó el año pasado el presidente Felipe Calderón está contemplada la creación del Nuevo Muelle de Puerto Morelos en Punta Brava, con inversión privada y orientado a brindar servicios turísticos.
En su corta vida, este proyecto ha enfrentado una cancelación de manera adelantada (16 días después de recibir la concesión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes el 29 de mayo del 2007), pero luego los empresarios que empujan este desarrollo, encabezados por José Alberto García Coral, al sentir el apoyo de la comunidad lo reimpulsaron. Ahora, a un año de distancia, nuevamente está detenido al estar impedido por la Ley General de Vida Silvestre dada su cercanía con el mangle.
Los avances de esta nueva terminal portuaria han sido manejados ante los medios de comunicación de manera cautelosa. Dennis Panchuck, representante de los promoventes, señala que esta estrategia que han seguido se debe a que no desean generar ninguna controversia alrededor de esta obra para que los planes de inversión no se vean afectados.
La meta era presentar en el primer trimestre del año la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con miras a conseguir los permisos federales ambientales, para luego continuar con los trámites a nivel estatal y municipal para comenzar la construcción del muelle.
“Todavía no tenemos nada concreto… Pensábamos presentar la MIA, pero hemos visto que el problema es que el mangle está muy deteriorado por ahí; estamos viendo qué se puede o no hacer. Hemos platicado con especialistas al respecto, pero aún estamos en proceso de análisis”, explicó de manera sucinta.
Consideró que ahora están pasando por la etapa más compleja por la que atraviesan los desarrollos en Quintana Roo, que es la elaboración de los estudios ambientales que sustentarán la MIA y que abarcan aspectos en el mar, en el mangle, y en el área de transición entre el mar y el mangle.
“Nosotros no queremos afectar a los ecosistemas ni drenar en tierra ni en la transición; estamos evaluando la mejor forma en que se pueda hacer para poderlo incorporar en una Manifestación y presentarla; sí nos hemos tardado un poco más de lo que habíamos pensado, porque hemos tratado de hacer las cosas bien y con cuidado”, dijo sin señalar algún plazo para presentar dicho estudio ante la autoridad.
Una vez que lo entreguen, como parte del proceso de evaluación que sigue la Semarnat, solicitará la realización de una consulta pública en la comunidad de Puerto Morelos, y en ese momento dijo que podrán detectar si la creación del muelle tiene factibilidad ambiental.
La terminal tendrá cinco posiciones de atraque, su construcción tendrá un costo de dos mil 300 millones de pesos y la vigencia de la concesión que le entregó la SCT es de 20 años –la superficie en que puede ser desarrollada la obra es de 499 mil 343.49 metros.
Nuevo muelle de Puerto Morelos .
José Alberto García Coral solicitó la concesión a la SCT el 26 de julio del 2006 y le fue autorizada el 29 de mayo del 2007, al aparecer ésta en el Diario Oficial de la Federación. El documento detalla que el empresario acreditó la propiedad de un terreno colindante con la zona federal marítimo terrestre y la concesión obtenida le permite aprovechar 499 mil 343.49 metros cuadrados de zona marítima, de los cuales 417 mil 332.49 corresponden a zona marítima exclusiva y 82 mil 11 metros cuadrados para la construcción del muelle con cinco posiciones de atraque.
El predio está ubicado en la Supermanzana cinco, Manzana cien, lote uno en la carretera Chetumal-Puerto Juárez, en la delegación de Puerto Morelos.
Para la construcción y operación de una terminal portuaria de uso particular para cruceros turísticos en “Punta Brava” la inversión proyectada es de dos mil 349 millones de pesos. Además, el concesionario acreditó que cuenta con los recursos financieros, materiales y humanos para realizar el proyecto.
De las 37 condiciones impuestas por la SCT, entonces capitaneada por Pedro Cerisola y Weber, las dos primeras son las más complicadas para el empresario, porque ante lo complejo de la Ley General de Vida Silvestre el proyecto podría naufragar.
Estas son:
1) La presente concesión surtirá efecto una vez que García Coral acredite ante la SCT el concesionamiento de la zona federal marítimo terrestre y la Manifestación de Impacto Ambiental que emita la autoridad competente -en este caso Semarnat, y que aún no pueden presentar.
2) La Secretaría revisará los documentos técnicos que integran el proyecto ejecutivo que presente el concesionario, junto con la documentación complementaria que al efecto se le requiera, dentro de los treinta días naturales siguientes a la fecha de otorgamiento del presente título.

La dependencia informará al concesionario las observacioes a que hubiere lugar, para que ésta subsane las deficiencias, haga las correcciones y cumpla los requerimientos correspondientes, en un lapso de quince días naturales posteriores a la notificación respectiva a fin de obtener la aprobación definitiva de dicho proyecto. Aunque para lograr esto, necesita presentar también la autorización ambiental.
VISION EXTERNA
Francesco Frangialli, secretario general de la Organización Mundial de Turismo (OMT), considera que la industria de cruceros en México tiene un gran futuro, y la razón fundamental es que es un producto muy apropiado para las personas que buscan el confort y la seguridad.
“Hay un fenómeno sociológico, único en la historia de la humanidad, el del baby boom, la generación que nace después de la Segunda Guerra Mundial, que ahora llega a la edad de la jubilación, y los cruceros son un producto apropiado para ellos”, indicó.
El experto hizo un alto en su conversación para hacer una aclaración: “Hay que aprovechar bien a esta industria, porque todos los países y sitios vacacionales no lo hacen”.
“En las islas y países del Caribe hay grandes diferencias sobre los beneficios económicos que cada uno percibe; por ejemplo, hay pequeñas islas como Mistique que logran sacar ventaja, pero hay islas francesas ´que lo hacen muy mal´.
“El sector hotelero no está muy interesado en los cruceros porque es un competidor suyo, pero es una actividad interesante para los restaurantes, las artesanías, los guías y los comercios, aun cuando se afirma que durante su estancia en los ´hoteles flotantes´, los turistas consumen alimentos, practican deportes y realizan diversas actividades, dejando una derrama limitada en el puerto al que arriban, pero todo depende de la negociación.
“Al momento que se acepta el arribo de navieras hay que negociar bien: cuánto tiempo se va a quedar el barco, cuántos turistas transportará, y de ahí organizar el producto de manera adecuada para poder obtener beneficios”, señala Frangialli.
Sobre este punto, agregó que las negociaciones entre las navieras y los sitios a los que arriban no son equilibradas, porque la primera es la que elige a dónde ir y qué hacer, y a esto se agrega otro factor, los países están en competencia para captar a este segmento de mercado.
Propuso que una forma de encontrar un balance es que las islas o los destinos se agrupen o coordinen y formen un frente común para fijar sus propias condiciones y no aceptar todo lo que impongan las navieras. “Porque ahora, la compañía puede decir: bien, no estás satisfecho, me voy”. Más aún, considerando la baja en turismo que ha registrado la zona del Caribe en el último año.
GRAND VOYAGER INCENTIVA COZUMEL
Después de toda la polémica desatada en torno a la construcción de un home port en la Riviera Maya, el crucero Grand Voyager, que comenzará a operar desde Cozumel a finales de octubre próximo, se convertirá en el primero que use a Quinta Roo como home port o puerto de origen.
El crucero Grand Voyager zarpará por primera vez de Cozumel el próximo 26 de octubre, para realizar un recorrido por Georgetown, Montego Bay, La Romana, Grand Turk y Nassau, para finalmente retornar a Cozumel tras siete días de travesía.
A pesar de ser un crucero pequeño en relación a las grandes embarcaciones de Carnival o Royal Caribbean, con una capacidad para mil pasajeros, se anuncia como crucero de lujo, el cual zarpará cada semana del Muelle Internacional Punta Langosta para realizar su recorrido marítimo.
El costo del viaje varía de acuerdo a las necesidades y posibilidades de los viajeros, y va desde los 589 dólares en los espacios más económicos hasta los mil 600 en las áreas de mayor lujo. El crucero está enfocado principalmente al turismo europeo, ya que cada semana llegará a Cozumel un vuelo procedente de Madrid, España, operado por Iberojet, cuyos pasajeros vendrán ex profeso a la isla para abordar el Grand Voyager. Sin embargo, también estará abierto a todo el público que desee realizar un viaje por el Caribe partiendo de Cozumel.
Cabe resaltar que aun cuando el proyecto de este recorrido no es a corto plazo, pues se habla de que se mantendrá a prueba por los próximos cuatro años, y de que su repercusión pudiera significar la punta del iceberg para participar de manera más competitiva dentro de la industria de cruceros, ya que la promoción de este proyecto se haya en Internet, la autoridad municipal, representada en la isla por Juan Carlos González, dice desconocerlo.
“Existe la experiencia del crucero que durante un tiempo estuvo saliendo de Cozumel transportando pasajeros que llegaban semanalmente desde Madrid, España, para abordarlo, pero tras un corto período de operación dejó de hacerlo, sin dejar ningún tipo de beneficio para la isla”. (Virginia Próspero).

Cuarenta y tres millones de pesos se requieren para subsanar el 75% de la nomenclatura de la ciudad de Cancún, y solventar el 41% de déficit en su señalización vial.
Cancún, el primer polo turístico de México, cuya afluencia de visitantes fue de 7.4 millones en 2007, generando cinco mil millones de dólares para el sector turístico, tiene el 75% de su nomenclatura en mal estado, además de un déficit del 41% en las señales de tránsito.
Cuarenta y tres millones de pesos se estiman pudieran subsanar las deficiencias, pero resulta complejo coordinar la colocación y mantenimiento de los letreros, ya que implica la intervención de los tres niveles de gobierno. En la ciudad es competencia del ayuntamiento benitojuarense, en Zona Hotelera cuenta con la intervención del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), y en carreteras federales de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, así como del Gobierno del Estado.
La ciudad de Cancún cuenta con un total de cuatro mil 300 señalamientos viales de tres tipos (restrictivos, preventivos e informativos), de los cuales el 25% está en malas condiciones, por accidentes, humedad, vandalismo, robo, graffiti y pegado de calcomanías.
“El déficit de mil 800 señales viales, cuyo costo aproximado es de mil 200 pesos por unidad, que equivale a invertir dos millones 160 mil pesos, es consecuencia del desmedido crecimiento de los fraccionamientos, calles y avenidas, así como a la falta de proyectos de señalización por parte de la Dirección de Desarrollo Urbano, al no solicitar a tiempo los planes y proyectos a estos desarrollos antes del inicio de su construcción”, explicó José Manuel Vera Salinas, director de Tránsito municipal.
La empresa Semáforos de México (Semex), de Alejandro Brunei Meneses, obtuvo la licitación en la administración anterior para proveer las señales viales, y paradójicamente también se encarga de la semaforización, que en la actualidad en la ciudad de Cancún controla 146 cruceros, 92 con equipo de tipo anticiclónico, colocados con recursos extraordinarios durante el 2006 para sustituir los dañados por el huracán Wilma, y 52 de tipo látigo, y en la mayoría de los casos no se cuenta con el equipo necesario para que se puedan sincronizar.
Este diagnóstico y las necesidades de la ciudad constan ya en el proyecto denominado Sistema Centralizado de Semáforos –que incluye las mil 200 señales de tránsito-, que tiene como objetivo permitir un adecuado tránsito vehicular, proyecto que requiere recursos por 43 mdp, monto del cual carece el ayuntamiento.
En torno a la nomenclatura, Javier de la Vega Velázquez, director de Desarrollo Urbano, reconoció que en los lugares en donde hay nomenclatura (señalamientos con los nombres de las calles) el 75% está en muy malas condiciones, por lo que requieren renovarse: “Sólo hay nomenclatura en las principales calles de la ciudad, aunque en algunos casos también están en mal estado”.
A pesar de apenas contar con 38 años como ciudad, Cancún también tiene una carencia calculada de cerca del 20% en señalamientos denominados de destino, apoyo principal para los turistas que llegan y salen de sus diversas rutas para dirigirse al centro de la ciudad, a la Zona Hotelera, al aeropuerto y otros destinos, señalamientos también bajo responsabilidad del ayuntamiento.
Fuentes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) aclararon que están bajo su jurisdicción solamente las carreteras federales: “En la carretera Reforma Agraria-Puerto Juárez (como se le conoce institucionalmente a la Cancún-Tulum) a partir del km 316, esto es del libramiento a Mérida en adelante. La carretera fue municipalizada y corresponde al ayuntamiento su señalización; por cierto que el Bulevar Luis Donaldo Colosio fue recientemente remodelado, pero este trabajo, que tuvo una inversión de 60 mdp, no incluyó la señalización.
En su jurisdicción la SCT sólo se hace cargo en sus tramos de los señalamientos de destino y velocidad. Sin embargo, y por el daño que los diversos huracanes han hecho a los señalamientos, la SCT realiza una inversión de cuatro millones de pesos para reinstalar nuevas señales en el estado.
En lo que corresponde a la Zona Hotelera, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) tras el paso de Wilma en 2005, como parte de su programa de reconstrucción del Bulevar Kukulcán reinstaló todos los señalamientos; sin embargo, únicamente le compete darle mantenimiento y sustituir los señalamientos de tipo informativo, además de compartir con el municipio el cuidado de los señalamientos indicativos.
Ante la demanda de señalamientos carreteros claros para los turistas, aunque no le compete, por medio de un programa especial en el 2006 la Secretaría Estatal de Turismo (Sedetur) realizó junto a la Secretaría de Turismo (Sectur) un programa de señalización en las carreteras de Quintana Roo con una inversión de dos millones 276 mil 722 pesos, a fin de instalar 455 letreros en diversos puntos para apoyar la imagen del Caribe mexicano, “con la intención de hacer una ruta turística con identidad”, explicó Humberto Vidal, subsecretario de Infraestructura Turística.
Así el 29 de agosto del 2006 se realizó en Chetumal la licitación pública nacional que otorgó de nueva cuenta a Semex “la elaboración, suministro e instalación de señalamientos turísticos en su cuarta etapa, ejercicio 2006”.
Ante este panorama el gobierno municipal de Benito Juárez, a cargo de Gregorio Sánchez, trata de poner en marcha un viejo esquema que en el pasado ha fracasado rotundamente: concesionar espacios publicitarios a cambio de señalización y mobiliario urbano. Actualmente se tiene una lista de 10 empresas dedicadas a la publicidad, que son las interesadas en obtener el contrato para instalar tanto la señalización como la nomenclatura, el equipamiento, las paradas de autobuses y puentes peatonales.
En agosto la administración municipal analizaba a las empresas, su capacidad técnica, económica y su pasado para asegurarse el cumplimiento del contrato, así como la solvencia económica de la empresa designada para aplicar la inversión y cumplir el contrato. El ayuntamiento tiene los parámetros de diseño y necesidad, por lo que serán las empresas las encargadas de valorar la inversión a realizar de acuerdo con las condiciones impuestas por la actual administración municipal. Sobre la asignación, el director de Desarrollo Urbano, Vega Velázquez, explicó que no es necesario licitar “porque no es un bien, tampoco es un servicio, es más bien un permiso que se debe hacer por acuerdo con el ayuntamiento y buscar el lineamiento legal por el cual se va a dar la oportunidad de la instalación por ser vía pública, aunque las propuestas se enviarán al Cabildo y éste será el encargado de seleccionar a la empresa”. (Alejandra Moncisbays).

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