Año 6 Número 66 Septiembre 2008


La facilidad en el acceso a la información y el desarrollo de medios electrónicos y tecnológicos al alcance de todos han permitido un mayor acercamiento por parte del público inversionista a las diversas propuestas que existen en la actualidad. Los mitos e ideas de que sólo cierto sector de la población puede invertir en acciones de la Bolsa Mexicana de Valores han quedado en el pasado.
Sin duda, la cultura financiera en nuestro país y la iniciativa de colocar nuestro dinero en productos que ofrezcan un rendimiento mayor al que la banca comercial ofrece no ha ido de la mano con el aumento de información sobre dichas alternativas.
Para tratar este tema comencemos definiendo qué son las acciones. Una acción es la parte alícuota (proporcional) del capital social de una empresa. Es decir, al adquirir acciones de una empresa estamos adquiriendo ciertos derechos sobre la misma. Cuando una empresa requiere de capital para financiamiento de sus proyectos y operaciones, una forma es recurrir a la emisión de acciones en una Oferta Pública Inicial (en inglés: IPO), es decir que dichas acciones se venderán al público inversionista por primera vez y obtendrá de dicha venta los recursos que requiere. A este tipo de mercado se le denomina primario o de primera mano, ya que aquellos que compraron acciones en la IPO generarán el segundo mercado denominado secundario, en el que se realizan compra y venta de acciones entre el público inversionista y ya no interviene la empresa emisora.
Para llevar a cabo estas operaciones se requiere un mercado estandarizado y regulado en el que se tenga un control de las operaciones y precios de dichos activos financieros. En el caso de México contamos con la Bolsa Mexicana de Valores. Existen países con más de una bolsa de valores dado el gran flujo de operaciones que se realizan.
Las ganancias que podemos obtener al invertir en acciones son varias, dado las políticas que determine la empresa emisora. Recordemos que aunque hayamos adquirido las acciones en el mercado secundario, sin haber pactado una transacción con la empresa emisora, gozamos de los derechos por poseer dicha acción. El pago de dividendos es un medio de obtener rendimientos y lo determina la empresa cada año. Por citar un ejemplo, el Consejo de Administración de Citigroup Inc. declaró un dividendo trimestral de 0.32 dólares por acción pagadero el 22 de agosto del 2008. Si poseemos mil acciones de Citigroup obtendremos 320 dólares por pago de dividendos a nuestra cuenta.
Otra manera de obtener ingresos es por el diferencial de precios en la cotización de dicha acción; suponiendo que compramos acciones de América Móvil hoy a 23.73 pesos cada una y dentro de un año la acción se cotiza por ejemplo en 30.00 pesos, si decidimos venderlas obtendremos un rendimiento bruto de 6.27 pesos por cada acción que tengamos.
Antes de pensar en invertir en acciones debemos de tener en cuenta que dicha inversión deberá ser a largo plazo, entiéndase como mínimo cinco años, y que el dinero invertido no sea requerido durante este plazo. Esto debido a posibles bajas en el precio de la acción. Por ello se recomienda que no destinen recursos que se vayan a necesitar pronto y que el perfil del inversionista sea de alto riesgo y con expectativas de rendimiento al largo plazo.
Ahora que conocemos la mecánica de operación, definamos la manera en la cual podemos invertir en este tipo de activos. Para empezar se requiere aperturar un contrato de intermediación bursátil con alguna Casa de Bolsa, que es como abrir una cuenta de cheques en un banco. El siguiente paso es depositar la suma que se desea invertir, lo cual dependerá de las políticas de la Casa de Bolsa; hay quienes aceptan desde 100 mil pesos hasta un millón de pesos.
Al firmar el contrato hay que definir si será discrecional o no discrecional. Al ser discrecional el asesor podrá invertir bajo su criterio con total libertad los recursos de la cuenta, y al ser no discrecional se requiere de una instrucción por escrito del titular para poder realizar operaciones con su dinero o sus acciones. Esto queda a criterio del inversionista. Es importante conocer también la comisión que le cobrarán por operación de compra y venta. La mayoría de las casas de bolsa ofrecen la opción de operar por Internet sus acciones, lo cual facilita mucho esta actividad.
Por último, debemos de entender un concepto básico de esta actividad, un “lote” se define como la cantidad mínima de acciones que se pueden operar; en la Bolsa Mexicana de Valores los lotes son de 100 acciones, es decir que lo mínimo que puedo comprar y vender son 100 acciones. De igual manera existe un horario de operación de “picos” que representan cantidades menores a 100 acciones pero son poco bursátiles, es decir hay menor probabilidad de encontrar un vendedor o comprador.

 

 

 
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