Bajo la política de “Más vale pedir perdón que permiso”, los primeros días del mes de agosto las cuatro empresas concesionarias de transporte urbano de la ciudad: Autocar, Turicún, Maya Caribe y Bonfil incrementaron el precio a cinco pesos por el servicio en la ciudad y siete pesos en la Zona Hotelera, esto es un alza de 50 centavos por recorrido, pero sin tener el aval del ayuntamiento
de Benito Juárez, lo que provocó la retención temporal de autobuses en la ciudad y el Bulevar Kukulcán, con una afectación directa a la ciudadanía, al turismo, negocios y empresas ante la falta de servicio.
Asimismo, estas empresas, de acuerdo con declaraciones del secretario de la Comuna,
Rodolfo García Pliego, además de violar cláusulas del contrato y el amparo concedido por un juez distrital, incumplen con sus obligaciones como concesionarios al tener en operación unidades no autorizadas y con antigüedad de uso mayor a la permitida.