Año 5 Número 53 Agosto 2007
Entrevistas
Mariana orea
  Fotografías
Luis Martí

Como actor en la constitución del Caribe mexicano, Carlos Gosselin busca la inclusión turística peninsular para potenciar su posicionamiento mundial, con inversiones cifradas en los 450 mdd

Más allá de su hotel boutique Paraíso de la Bonita, Carlos Gosselin tiene una trayectoria en el Caribe mexicano que data desde su concepción misma. Como director de Indeco tuvo la encomienda del entonces presidente de México Luis Echeverría de expropiar las tierras ejidales para crear el primer Centro Integralmente Planeado, Cancún.
Como hombre de negocios, vía Grupo CAME, desarrolló viviendas para soportar la maquinaria humana que ha cimentado la infraestructura hotelera del exitoso desarrollo, de las que actualmente ha edificado más de 12 mil unidades. Y sí, apasionado eterno de la latitud 21, fue seducido por su mujer, la Bonita, para erigir uno de los hoteles boutiques de mayor renombre mundial del pintoresco pueblo de pescadores, Puerto Morelos, con una fija intención: crear un producto apetecible para aquellos viajeros sibaritas atemporales en su afán de contribuir a regresar a quienes le dieron un sello de clase mundial al Caribe mexicano.
Pero su visión le lleva a confiar en los albores del siglo XXI nuevas inversiones en ciudades aledañas, como Mérida, para reforzar un circuito turístico peninsular -a propósito de la inclusión de la zona arqueológica de Chichén Itzá como nueva maravilla del mundo- con repercusión directa a la zona que vio nacer con inversiones por arriba de los 450 mdd, impulsando productos

 

 

HISTORIA…

“Estudié en la escuela de arquitectura, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Entré en los años 50, y ahí empecé a ejercer mi actividad. Al principio como estudiante trabajaba con afamados maestros de la época, como Félix Candela y Enrique Castañeda. De ahí empecé a generar mi propio trabajo y abrí mi primer despacho, Proyectos y Arquitectura (Pyasa), en la calle de Oaxaca. Ahí empezamos a trabajar con un grupo de ingenieros y arquitectos. Yo me tenía que dedicar a conseguir la chamba y los ingenieros a hacer las construcciones. Yo hacía los proyectos y ellos pegaban los tabiques. Todos gente joven con una gran ambición de poder hacer algo en la vida”, relata Carlos Gosselin.
“El primer proyecto importante de mi vida lo hice con el Departamento del DF, cuando nos tocó construir la cárcel de Santa Marta Acatitla, porque de ahí empezó a llegar mucha obra. Después vinieron las Olimpiadas y nos fuimos desarrollando en diferentes ámbitos. Hasta que dejamos todo eso y empezamos a hacer el primer negocio formal. Fue el primer autocinema que se hizo en la Ciudad de México, en Polanco. De ahí hicimos un segundo autocinema en Ciudad Satélite, después en Coyoacán y uno más en Lindavista.
“Empezamos a buscar oportunidades. Trabajamos muchos diseños digitales con otros grupos de arquitectos. La generación nuestra iba creciendo y lógicamente las oportunidades iban mejorando, en las estructuras económicas, en las estructuras políticas, y esto nos permitía participar en proyectos gubernamentales. Hicimos muchos proyectos para hospitales y escuelas para el gobierno fede-ral, y después empezamos a incursionar por ahí de los años 60 en materia de vivienda a través de las de la Alianza para el Progreso para el Fovi, no solamente para México sino para diferentes países en una aportación para desarrollar América Latina, y en lo subsecuente como proyectos propios hasta la fecha con la empresa inmobiliaria CAME, que al cabo del tiempo se fue reestructurando y consolidando”, refiere Gosselin.

INDECO
“Tenía también otras aspiraciones, llegar a director de la Escuela de Arquitectura de la UNAM y posteriormente a rector. Con el movimiento estudiantil del ´68, la estructura que había crea-do para concretarlo se ve afectada, y entonces decido salirme de Ciudad Universitaria y de los universitarios. Aún con la inquietud formativa constituyo la Escuela Mexicana de Arquitectura de la Universidad La Salle con otros cinco brilla-ntes compañeros arquitectos. En esa etapa em-piezo a trabajar mucho con pasantes, y es cuando se inicia la campaña política del presidente Eche-verría. Me invitan a que participe para ver cómo los pasantes se podían asomar a este movimiento de desarrollo de la comunidad que era el Indeco, el origen del Infonavit y el de la vivienda para los trabajadores del estado, Fovissste.
“Por esas circunstancias voy a trabajar ahí y a los dos meses se empieza a oír el rumor de que se va a hacer la vivienda, de que van a ser nuevos organismos. Dejo la parte del estudiantado y entonces me meto de lleno a hacer los proyectos del Indeco”, así resume Gosselin su trayectoria empresarial que le conduce al Caribe mexicano.

 

CARIBE MEXICANO…
“En los años 70 y ya como director del Indeco vine con el presidente Luis Echeverría cuando se funda Cancún. El proyecto ya traía historia y se venía generando en el Banco de México con Ernesto Fernández Hurtado como director, y con los arquitec-tos proyectistas Agustín y Enrique Landa, quienes son los que traen la idea de desarrollar Cancún como parte del Caribe mexicano.
“Me acuerdo que insistí mucho, sin éxito, en que antes de que se abriera Cancún primero se desarrolla-ra la Cuenca del Pacífico, puesto que ahí teníamos un sistema de ciudades, y ya con los recursos de ésta irnos al Caribe mexicano. Pero ya era una decisión política, y hoy día estamos viendo el éxito de lo que significó esa determinación del presidente Echeverría.
“Por mi parte y como director técnico del organis-mo, me tocó firmar las expropiaciones ejidales con las que se dan las condiciones para el desarrollo del primer Centro Integralmente Planeado”, menciona Gosselin.

VIVIENDA…
“Fue entre 1996 y 1997 cuando vine a trabajar en la zona para hacer vivienda, considerando que es nuestra base, con cerca de 470 mil unidades construidas en toda nuestra trayectoria empresarial, y con participación incluso en Centro y Sudamérica.
“Fue por esta razón que no dudamos en continuar con el desarrollo en un mercado nuevo y con necesidades para atender la demanda de toda esa maquinaria humana que se asentó para el progreso de Cancún y Rivera Maya. De entonces a la fecha hemos construido unas doce mil unidades, y en los últimos cuatro años hemos generado de 300 a 400 mdd anuales en materia de interés social.
Actualmente en Playa tenemos otro proyecto de 12 mil unidades, pero no sólo ya de interés social sino de vivienda media (Playa Sol), de un millón de pesos, y vivienda residencial de 500 a 700 mil dólares (Playa Luna). Asimismo estamos haciendo un fraccionamiento muy privado que se llama Playa Magna, respondiendo también a la demanda de un mercado potencial.
“Como empresa inmobiliaria nos abrimos a otra posibilidad que fue la hospitalaria, y pensamos hacer en la zona una hotelería muy singular, regida por un concepto vanguardista y de lujo, como resultó Paraíso de la Bonita”, arguye Gosselin.

 

PARAISO
DE LA BONITA…

“En la década de los 70´s, un amigo de la escuela me invita a visitar unos terrenos en Puerto Morelos que eran una amplia-ción del fondo de Cozumel para la siembra del coco y de la palma, los cuales eran operados por su familia con la intención de que esto se desarrollara algún día. Yo creo que aquí es donde nació la Riviera Maya. Compramos el terreno a un dólar, o menos de un dólar el metro cuadrado. Eso valía entonces. Como ya teníamos estos terrenos creímos que había que explorar hacia nuevas alternativas que enriquecieran la oferta y decidimos hacer un hotel tipo boutique, dada la estructura hotelera que traíamos de la Ciudad de México con el Radisson y con las Suites de la Bonita. Ambos los vendimos para capitalizar Paraíso de la Bonita en el Caribe mexicano.
“Elisa, mi mujer, a quien se debe su nombre, fue quien contribuyó a su concepción, inspirada en las señoriales haciendas yucatecas. Con una inyección financiera de 48 mdd abrimos el seis de abril de 2002, con una oferta de 90 suites por arriba de los 120 m2, tres restaurantes y con un centro de thalasoterapia, el primero en Latinoamérica, para un turismo de alto nivel que busca de productos exclusivos.
“Paraíso de la Bonita es un lugar singular, de gran belleza, pero la parte más bella es la gente que viene y la que trabaja para ésta. Desde su creación hemos contado con gente comprometida, responsable. Y para esa gente que conserva a esa clientela significa que quiere conservar un turismo, lo que es su fuente de trabajo. Pero la otra parte muy importante la demostraron también en el huracán. Nunca se fue un trabajador de aquí. A todo mundo le pagamos su nómina. Y como no tenían propina ni otro ingreso les enseñamos a trabajar un nuevo oficio de las diferentes especialidades de construcción, muchos de los cuales continúan en Paraíso con la camiseta bien puesta”, reflexiona Gosselin.

WELLNES SPA “A LA VANGUARDIA”…
“Más allá de lo ya establecido, estamos buscando a través de Paraíso de la Bonita impulsar el turismo de salud. Desde el pasado mes de abril incorporamos el wellness spa antiedad, con una inversión de 18 mdp, dirigido a gente que pueda pasarse de ocho a 15 días en un lugar donde además de descansar pueda someterse a tratamientos para mejorar su condición física y hormonal. Esa es la tendencia mundial que persigue un segmento de alto nivel muy importante, el cual pretendemos expandir.
“Estamos trabajando muy ligados al Hospital Galenia, que preside el doctor Eduardo Loya, y con una muy reconocida doctora de Santa Bárbara, California, en medicina hormonal para desarrollar este concepto, el cual vamos a llevar a diferentes lugares. En un año más estaremos en La Paz; habrá otros en la zona de Vallarta y en Mérida, que la consideramos muy importante también después de su inclusión como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo, todos bajo el sello Paraíso”, explica Gosselin.

VILLAS PARAISO
DE LA BONITA …

“En nuestro proceso de expansión también consideramos la parte inmobiliaria de Paraíso de la Bonita. Estamos gestionan-do las últimas 23 villas que tene-mos del lado norte de nuestro complejo, en tres hectáreas, para desarrollar a la orilla del mar. Cada una -del orden de los 380 metros-, con una inversión de cuatro y medio millones de dólares. Creemos que también es otro proyecto muy importante con el mismo refinamiento y servicio para Paraíso y que lo requiere.
“Este proyecto es totalmente de residencias a particulares, aunque algunas van a ser fraccionables. Pensamos un máximo de cuatro propietarios por villa, las cuales tendrán un concepto que trajimos de un magnífico hotel tailandés, de total privacía, incluso en las áreas de servicio para no involucrar al personal con los propietarios”, dice Gosselin.

MERIDA, UN NUEVO PRODUCTO…
“Estuve varios días visitando diferentes haciendas, hasta que encontré la que yo pensaba que era idónea, la de San Antonio Tahdzibichén, al sur de Mérida, de 350 hectáreas, en virtud de las características de nuestro proyecto. Pretendemos albergar ahí una gran estructura holística, del estilo del Canyon Ranch en Arizona o el Golden Door en California, con un hotel de gran clase, de unos 150 cuartos y de súper marca, así como un hotel boutique estilo Paraíso de la Bonita, de 80 o 90 llaves. Segundo, pensamos que debe haber otro campo de golf independiente al del Country Club, de 36 hoyos y desde luego de firma, y un restaurante, aprovechando las estructuras de las casas que hay ahí, además de un centro comercial en el área residencial. Y en cuanto a la oferta inmobiliaria, pretendemos construir casas de entre mil 500 a dos mil metros cuadrados. En todos
los casos conservando las estructuras antiguas de las tradicionales haciendas yucatecas, con todas las cua-lidades de la vida contemporánea.
“Así que estimamos una gran inversión conjunta para concretarlo, del orden de los 450 mdd. En estos momentos tenemos un convenio con los propietarios originales de la hacienda que concluirán operaciones en diciembre por los compromisos anteriormente contraídos, para iniciar con los estudios y las obras.
“Empezaríamos entre enero y marzo del año que viene. Es un proyecto de cuatro años, que se iría abriendo por etapas.
“Pensamos en inversiones muy arraigadas, pero también la del grupo tan importante de los baby boomers de EU que se está desarrollando muy bien. Creemos que Mérida es el lugar, donde no descartamos alguna estructura médica soportada por un grupo de Houston o de la Clínica Mayo de la zona de California, de acuerdo con lo que nos permita el gobierno.
“Entonces, entramos a lo holístico, seguimos respetando nuestro concepto de Paraíso de la Bonita, y nos introduciremos al mercado golfístico, hotelero y residencial de lujo. Es un proyecto muy muy ambicioso, con repercusión directa en toda la península”, acota Gosselin.

EXPANSION…
“En el Caribe mexicano estamos adquiriendo otras propiedades importantes también, pero más bien para desarrollo inmobiliario, porque pensamos que tenemos que diversificar la hote-lería y no hacerla repetitiva. Estamos negociando con dos marcas de prestigio mundial, aunque aún no hay nada en concreto.
“En Baja California ya tenemos el terreno, en Bahía de Mejía, que es un punto de referencia importante en las cartas aéreas, y con ubicación a 15 minutos del centro de La Paz. Es una zona con un gran potencial de desarrollo en el Golfo de Cortés. Ahí llevamos el concepto integral de Paraíso de la Bonita, con su Thalasso y wellnes, ya que estaremos junto al mar, pero al que queremos integrar una marina para unos 20 botes arriba de 20 pies, ya que prácticamente no tienen a dónde llegar, aprovechando que tenemos una posición privilegiada y una vista be-llísima, llena de riscos.
“Asimismo buscamos integrar toda la parte de desa-rrollo inmobiliario turístico operado por Paraíso de la Bonita.
“Calculamos que la inversión andará por el orden de unos 80 a 100 mdd. Esta obra pensamos que debe iniciarse por abril del año que viene, para concluir en un año o año y medio”, apunta Gosselin, quien se encuentra en proceso de adquisición de terrenos para continuar su expansión por el rumbo de Puerto Vallarta.

INHIBIDORES DEL DESARROLLO…
“Si bien no hay quien pare el desarrollo de Cancún, Ri-viera Maya y próximamente todo lo que está entre Sian Ka´an y Chetumal, como es Costa Maya, necesitamos más líneas aéreas en una terminal alterna, pero que debieran ubicarse al sur del estado. Con todo respeto no me gusta el concepto del aeropuerto
de Tulum. Yo vivo en Miami, donde un aeropuerto tan cerca del otro compite y se vuelve todo un desastre; hablo desde mi punto de vista como arquitecto, como urbanista.
“También debieran buscarse alternativas, como un tren de alta velocidad, a 20 kilómetros de distancia de la carretera actual, que ya está totalmente obsoleta, y a 20 kilómetros otro en vía paralela, a fin de desarrollar polos en el interior de esta selva, donde a la larga se asentarán más cuartos, lo quie-ran o no lo quieran ver. Hoy todo mundo está en la playa, dentro de unos años los desarrollos se ges-tarán fuera de éstas por el encarecimiento natural del suelo, y si es que aparte no queremos llegar al punto de congestionamiento vehicular de Playa del Carmen, donde de un punto a otro se hace ya hasta 65 minutos. Necesitamos más infraestructura vial a como dé lugar, y cuidar la básica, antes de empezar a padecer de agua, electricidad”, sentencia Gosselin.
“La parte muy negativa pudiera ser la seguridad y la contaminación. Si no cuidamos el tema de la seguridad y la contaminación en tres minutos se puede acabar todo este desarrollo; es terriblemente sensible y con repercusiones irreversibles”, arguye Gosselin.
“Sin echarle porras a ningún gobernante, sin ninguna importancia de colores en el partido, creo que es muy importante invitar más al sector privado, a inversiones. Ya lo estamos viendo en el aeropuerto de la zona de Tulum, ya hay ofertas para financiarlo. Pero creo que también habría inversiones para hacer un tren rápido, para mejorar los libramientos de peaje para entrar a Playa del Carmen, y prevenir este tipo de pro-blemática en zonas como Puerto Morelos por los desarrollos acelerados que tiene encima. Hace tres año nadie hablaba de esta zona, hoy estamos teniendo un sólo acceso que yo hice aquí para llegar a Paraíso de la Bonita, y que dentro de un año deberá de satisfacer a otros dos mil quinientos cuartos hoteleros, y en los próximos cinco años a 10 mil más.
“Así que si no creamos toda la infraestructura turística y si no cuidamos el medio ambiente con productos sustentables con la intervención de la iniciativa privada tendremos lamentables consecuencias”, apunta Gosselin.

OPORTUNIDADES…

“Creo que Cancún está lleno de oportunidades, lo que pasa es que cada vez que hablamos de esta zona del Caribe mexicano parece que no sabemos más que pensar en cuartos de hotel, en restaurantes y en abastecimiento. No pensamos en bodegas, en buen panteón o en la siembra de vegetales; no producimos ni siquiera las flores que se consumen en el lugar, ni siquiera vendemos los cocos que tenemos en nuestras palmeras. Hay miles de oportunidades por explorar para generar negocios y empleos”.

DESARROLLOS CONDOMINALES…

“Disiento un poquito del concepto de los hoteleros, en el sentido de que los condominios los están agrediendo. Yo creo que diez cuartos hoteleros, que representan a lo mejor dos o cua-tro departamentos condominales, afectan más a la ecología y a la sustentabilidad que un edificio de condominios. Lo que pasa es que no hay realmente un proyecto integral de densidad ni en Benito Juárez ni en Solidaridad, ni uno de gran visión que vea de principio a fin qué pasa desde Holbox hasta Chetumal, y mientras no haya voluntad política para verlo con una visión de Estado no se podrá resolver, y se ve claramente. Se pueden encontrar en esta zona 10 cuartos por hectárea, y a 500 me-tros de distancia 50 cuartos por hectárea. ¿Cuál es la razón? ¿Cuánto afecta un kilómetro al norte o al sur? No hay un balanceo.
“Ahora, en cuanto a los beneficios económicos hoteleros, tengo una opinión al respecto. Hay diferentes fenómenos en el all inclusive, y fundamentalmente en dónde queda la derrama. Yo pregunto, ¿hay derrama o no hay derrama en un señor que viene a pasar un mes en su ondominio
y que sale a gastar a los restaurantes, a la farmacia y al supermercado? ¿No deja más eso que un cuarto hotelero all inclusive?
“Son negocios distintos, estoy de acuerdo. Cada quien maneja el negocio a su manera. Pero, ¿qué ha pasado con desarrollos como Ixtapa? Quedan cuatro o cinco restaurantes, pues la gente se queda a comer y a consumir en el hotel”.

HOME PORT…
“Yo vivo en Miami enfrente de los muelles. Veo pasar los barcos todos los días. Los mismos barcos que veo a 20 metros son los mismos que vienen a Cozumel. Y reflexiono, nuestras áreas no están preparadas para el home port todavía. No tenemos la forma de transformar los desechos. No tenemos una forma formal de abastecer los barcos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Más contaminación?
Ahora, el turismo de tránsito tiene otro problema; simplemente se bajan en la mañana y regresan a comer en el barco, cuando mucho gastan en una Coca Cola y compran una artesanía,
y el ejemplo lo tenemos en Cozumel.
“Ahora, en Miami hay toda una integración de acción política, de mover a la gente. Ahí está el show de la mañana, y al otro día el espectáculo para vender antigüedades, y pasado mañana la venta de chucherías. La gente tiene una actividad
para permanecer cuatro días. Si logramos abastecer a los barcos, controlar los desechos de éstos y aparte dar servicio al turista para que tenga permanencia en la ciudad, porque es lo que nos aterra, estaremos preparados”. ´
Entre otras, éstas son las percepciones de un hombre apasionado de estas tierras, de las que descubre aún miles de oportunidades y un promisorio porvenir.

 
 
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