Año 5 Número 53 Agosto 2007

César Barrios

De acuerdo a un reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) publicado el 2 de febrero de 2007, la evidencia científica sobre el calentamiento global es conclusiva e inequívoca, y el mundo sufrirá un aumento de temperatura promedio de tres grados centígrados si las emisiones causantes del efecto invernadero continúan creciendo al ritmo actual.
El reporte, elaborado por más de 800 autores y con dos mil 500 revisores científicos de 130 países, establece que el calentamiento en los últimos 100 años fue de 0.74ºC, con el mayor incremento ocurriendo en los últimos 50 años. En los próximos 20 años se espera un crecimiento de 0.2ºC por década.
De acuerdo con el Stern review publicado en 2006 por el gobierno británico, un aumento de temperatura de tres grados centígrados se traduciría en una escasez severa de agua y rendimientos más pobres de cultivos, impactando el progreso social y económico de países en vías de desarrollo.
El secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC), Yvo de Boer, efectuó un llamado a los gobiernos del mundo a que tomen las medidas necesarias y asuman el liderazgo para acelerar las negociaciones en el marco de las Naciones
Unidas. Destacó que es posible construir sobre el éxito del Protocolo de Kyoto en usar estrategias de mercado (por ejemplo, bonos de carbono) para reducir los costos involucrados en limitar emisiones.
¡La ventana!
Los bonos de carbono son un mecanismo internacional de descontaminación para reducir las emisiones contaminantes al medio ambiente; es uno de los tres mecanismos propuestos en el Protocolo de Kyoto para la reducción de emisiones causantes del calentamiento global o efecto invernadero (GEI o gases de efecto invernadero).
El sistema ofrece incentivos económicos para que empresas privadas contribuyan a la mejora de la calidad ambiental y se consiga regular la contaminación generada por sus procesos productivos, considerando el derecho a contaminar como un bien canjeable y con un precio establecido en el mercado.
Las reducciones de emisiones de GEI se miden en toneladas de CO2 equivalente, y se traducen en Certificados de Emisiones Reducidas (CER). Un CER equivale a una tonelada de CO2 que se deja de emitir a la atmósfera, y puede ser vendido en el mercado de carbono a países industrializados, de acuerdo a la nomenclatura del Protocolo de Kyoto.
Los servicios ambientales, ¡una gran oportunidad!
Gracias a los grandes esfuerzos por la conservación realizados en Quintana Roo, tenemos la oportunidad de que nuestro estado sea un gran protagonista por los servicios ambientales que le brinda al planeta, desacelerar el cambio climático y al mismo tiempo generar recursos económicos para el estado.
En el artículo “Valoración Económica del Almacenamiento de Carbono del Bosque Tropical del Ejido Noh Bec, Quintana Roo, México”, publicado en la revista de la Universidad de Chapingo en 2003, los autores, científicos mexicanos J. Bautista Hernández y J. Torres Pérez, después de hacer cálculos de densidad de la biomasa de las especies del bosque tropical y el contenido de carbono de 11 especies de árboles, así como los costos de venta por uso forestal y bonos del carbono, establecen algunas interesantes conclusiones:
• Con base en las evaluaciones realizadas en el ejido Noh Bec se puede concluir que su bosque tropical tiene una capacidad de almacenamiento de carbono de 353.341 tC- por hectárea, que se distribuye de manera diferente entre las diversas especies de árboles que forman
el bosque. Si se multiplica el valor anterior por una fracción del ejido de 600 hectáreas, se tiene un área de almacenamiento de 211,004.60 toneladas de carbono.
• El ingreso que genera el aprovechamiento forestal por esta área de corta anual es de $6, 021,850 pesos El ingreso que el ejido pudiera recibir si en vez de talar los árboles contratara con un comprador la venta de servicios
ambientales de almacenamiento de carbono sería de $21, 200,442 pesos.
• Este valor es únicamente por el servicio ambiental de secuestro de bióxido de carbono; otros servicios como la captación de lluvias, generación de humedad, fijación de suelos, conservación de la biodiversidad tienen un valor no cuantificado en el estudio.
• Debido al aprovechamiento de las especies made-rables que hace el ejido Noh Bec y que su destino sea para la elaboración de muebles, con los cuales el carbono sigue almacenado, podría darse la posibilidad de negociar con la empresa contratante interesada en servicio ambiental
de almacenamiento de carbono para que al ejido se le permita extraer volúmenes de caoba, ya que su valor es mayor como mueble que por el almacenamiento de carbono,
y dejar el resto de las especies, como el chicozapote,
que es la que concentra mayor cantidad de carbono, el Ramón, Sac chaká, Chaktekok, Chechem, Tzalam para fines de almacenamiento de carbono, solicitando el pago correspondiente, con lo cual el ingreso del ejido forestal Noh Bec se incrementaría sustancialmente.
Cuando escuchamos o leemos sobre el cambio climático
o el calentamiento global lo vemos como algo muy lejano o distante -sobre todo si estamos en un ambiente acondicionado- . Con lo anterior podemos ver que tanto las amenazas como las oportunidades son reales y que la distancia que hay entre Kyoto y Noh Bec se reduce a la verdadera voluntad de conservación.

 
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