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3 Número 30 Septiembre 2005 |
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Desde que Fox lo planteó por primera vez ha sido cuestionado por diversas organizaciones civiles, que consideran que el proyecto favorece a las grandes transnacionales y nacionales y no contribuye a la superación de los graves rezagos sociales.
El pasado 15 de junio de 2001 se celebró en San Salvador una Cumbre Extraordinaria del “Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla”, en la que los presidentes de Centroamérica y México pusieron formalmente en marcha el Plan Puebla Panamá (PPP).
El proyecto involucra, por un lado, a Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá; y por el otro a Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
En su componente nacional, el PPP se plantea promover el desarrollo de la región Sur-Sureste de México, mediante la atracción de inversiones, obras de infraestructura y acciones focalizadas de política social.
En su componente internacional, el PPP se propone relanzar la cooperación México-Centroamérica, consolidando el esquema de apertura comercial, gestionando recursos para obras de infraestructura de interés común, y fortaleciendo y ampliando los mecanismos institucionales de concertación de políticas.
Presentado como un proyecto innovador por el Gobierno de Vicente Fox, el PPP reproduce en sus aspectos esenciales el esquema de integración regional planteado desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, cuando se estableció el “Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla”. Retoma además proyectos severamente cuestionados por sus riegos ambientales y sociales, como el del corredor transístmico Oaxaca-Veracruz, y carece de mecanismos efectivos de participación social. Adicionalmente, constituye hasta ahora sólo un listado de buenos deseos, sin viabilidad financiera demostrada.
La dimensión regional
En la declaración conjunta suscrita el 15 de junio en San Salvador los presidentes de Centroamérica se comprometieron a impulsar un paquete de ocho “Iniciativas Mesoamericanas” en el marco del PPP:
1. Desarrollo Sustentable
2. Desarrollo Humano
3. Prevención y Mitigación de Desastres Naturales
4. Promoción del Turismo
5. Facilitación del Intercambio Comercial
6. Integración Vial
7. Interconexión Energética
8. Integración de los Servicios de Telecomunicaciones
Acordaron una especie de “cláusula democrática” que señala: “Cualquier alteración o ruptura del orden democrático en un Estado mesoamericano constituye un obstáculo para la participación del gobierno de dicho Estado en el Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, incluyendo las iniciativas del Plan Puebla Panamá”.
Expresaron su respaldo a las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas.
Ratificaron como instancias del PPP:
a) La Comisión Ejecutiva, integrada por los Comisionados Presidenciales. b) El Grupo Técnico Interinstitucional, integrado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas.
La dimensión nacional
El Gobierno de Fox presentó el Documento Base del Capítulo México del PPP.
El documento contiene un extenso diagnóstico de la región Sur-Sureste de México, en el que se reconoce que a pesar de su importancia estratégica en términos de recursos naturales la zona enfrenta severos rezagos en materia económica y social.
El documento plantea un paquete de ocho objetivos del PPP para la región, entre los que se encuentran:
1. Elevar el nivel de desarrollo humano y social de la población. 2. Lograr un cambio estructural en la dinámica económica. 3. Promover inversiones productivas que amplíen la oferta de empleos bien remunerados. 4. Promover la concertación de planes y estrategias conjuntas de desarrollo con los países de Centroamérica.
Para cada uno de los casos se esbozan estrategias generales, y en algunos casos se proponen acciones a emprender.
Respuesta civil
Desde que Fox lo planteó por primera vez, durante su campaña electoral, el PPP ha sido cuestionado por diversas organizaciones civiles, que consideran que el proyecto apuesta a un modelo de desarrollo regional basado en las maquiladoras, privilegia la construcción de infraestructura que favorece a las grandes empresas (transnacionales y nacionales), no contribuye a la superación de los graves rezagos sociales, y reproduce un esquema depredador en materia ambiental.
Durante un foro realizado en Tapachula, representantes de organizaciones civiles de México y Centroamérica expresaron su rechazo a la propuesta oficial del PPP y llamaron a construir un modelo alternativo de integración.
Versión original: www.remalc.org.mx
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Según la organización CorpWatch, el PPP encaja perfectamente en el objetivo del presidente Bush: Convertir al Sur de México y a Centroamérica en una masiva zona de libre comercio
Cobijadas por el Plan Puebla Panamá (PPP), grandes empresas estadounidenses se preparan para ingresar al Sur de México y a territorio centroamericano.
Lo hacen con discreción. Su entrada “está completamente fuera del radar de Washington y del alcance del público estadounidense”, dijo a la revista Proceso Julie Light, editora general de CorpWatch, organización con base en California que viene siguiendo de cerca el “apetito” de las grandes compañías por los recursos y la biodiversidad que florecen en el Sur de México y en América Central.
El PPP encaja perfectamente con la agenda del gobierno del presidente George Bush para América Latina, porque se trata de “un gobierno fervientemente favorable al libre comercio”, tal como se le entiende en Washington, agrega Light. Su objetivo: “Convertir al Sur de México y a Centroamérica en una masiva zona de libre comercio”, según un informe de CorpWatch, realizado por el investigador Miguel Pickard.
Light y Pickard coinciden: las consecuencias del plan son “poco conocidas” fuera de la región. “Más que un propósito altruista por hacer entrar a la región al siglo XXI, como afirma Fox, es el cambio en la percepción de las corporaciones sobre el provecho que pueden sacar de los recursos naturales del área lo que impulsa el PPP”, afirma Pickard.
Ryan Zinn, coordinador del programa para Chiapas de la organización Global Exchange, también con sede en California, secunda: “Para acomodar el PPP al apetito por la energía, el BID anunció un financiamiento inicial de 240 mdd para cinco proyectos hidroeléctricos en el río Usumacinta”, en la Selva Lacandona.
Las pocas ONGs estadounidenses que por ahora prestan atención a las consecuencias del PPP -como CorpWatch y Global Exchange- coinciden: el objetivo final es que la zona termine “compitiendo con los salarios que se pagan en el sudeste asiático y convertirla en punto de entrada de bienes producidos en esas naciones”, señala Light.
Agua para las transnacionales
Zinn agrega que el agua también interesa a las transnacionales: “Chiapas contiene casi 40% de las reservas de agua fresca de México, y con la mitad del país desesperado por el líquido, el estado es uno de los primeros blancos de la privatización. Tanto Monsanto como la Coca-Cola se apuntan para quedarse con este nuevo mercado”.
Un reciente artículo publicado en la página de Internet sobre viajes y turismo Far and Near acerca de la Ruta Maya relata que es tan grande la penetración de la Coca-Cola, que se la considera “bebida sagrada” entre los chamanes tzotziles de San Juan Chamula.
El agua se presenta como uno de los botines más deseados del PPP, según un informe publicado por el Wall Street Journal, según el cual muchas corporaciones multinacionales buscan hacer negocios en los países de Centroamérica, en especial en los sectores de telecomunicaciones, comercio minorista y bebidas.
Según el jefe de fusiones y adquisiciones para AL de la entidad bancaria J. P. Morgan, Nicolás Aguzin, “América del Norte puede ser muy competitiva y América del Sur se encuentra en condiciones horribles. Centroamérica parece ser el justo paso intermedio”.
Zinn recuerda además que, junto al PPP, se está desarrollando el Corredor Biológico Mesoamericano (MBC, por sus siglas en inglés), una iniciativa del Banco Mundial y el Global Environmental Facility, entre otras organizaciones públicas y privadas.
Versión original: www.visionesalternativas.com (noviembre de 2002)
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Desde su presentación, el PPP asumió el compromiso de trabajar para alcanzar la meta fundamental de mejorar la calidad de vida de la región Sur-Sureste y de Centroamérica
El PPP es un instrumento de cooperación que busca integrar a la región mesoamericana, coordinando esfuerzos y acciones de los siete países de Centroamérica y los nueve estados que integran la región Sur-Sureste de México, en la perspectiva de promover el desarrollo integral, así como la integración en aquellos temas que hagan posible que de manera conjunta se creen bienes públicos regionales con el fin de elevar la calidad de vida de los habitantes.
¿Por qué?
Porque Mesoamérica constituye una región con un alto potencial humano y económico que necesita incrementar su nivel de desarrollo humano para permitir a su población tener acceso a mejores oportunidades de crecimiento a través de la canalización y el aprovechamiento de sus ventajas comparativas y lograr con ello su plena integración al invertir capacidades humanas y complementando sus acciones con la infraestructura apropiada.
¿Para quiénes?
Para los 64 millones de habitantes que integran Mesoamérica (28 millones en la región Sur-Sureste de México y 36 millones en Centroamérica) que constituyen un vínculo común en historia, cultura, tradiciones y valores, que habitan un mismo espacio geográfico y poseen aspiraciones e intereses comunes.
Ideas centrales del Plan Puebla-Panamá
La superación de la pobreza sólo puede darse con bases firmes mediante el impulso al desarrollo económico y éste, a su vez, requiere de inversión productiva.
El impulso a la inversión productiva también necesita de un gran esfuerzo de inversión en infraestructura básica, con énfasis en rubros como educación, salud, capacitación, transporte, logística y telecomunicaciones, todos ellos fundamentales en la competitividad de las empresas. La estrategia de desarrollo regional del Sur-Sureste debe verse en un contexto internacional. Los países centroamericanos presentan condiciones análogas y, por ello, es posible generar sinergias al considerar el desarrollo de la región mesoamericana en su conjunto.
Antecedentes
Con estas ideas centrales, el entonces presidente electo de México, Vicente Fox, el 12 de septiembre de 2000, durante una gira por los países de Centroamérica, planteó la posibilidad de un plan de desarrollo regional desde Panamá hasta Puebla, que cubriera los nueve estados del Sur-Sureste de México y los siete países del Istmo Centroamericano.
La iniciativa del Plan Puebla-Panamá fue propuesta formalmente el 30 de noviembre de 2000 a los presidentes de los países centroamericanos y al Primer Ministro de Belice.
El Plan fue presentado a los Mandatarios basándose en una nueva concepción de la planeación regional que busca adecuarse a un nuevo contexto nacional e internacional de democratización, fortalecimiento institucional y participación de la sociedad civil organizada en la formulación de políticas públicas. Este nuevo enfoque pretende impulsar en el Sur-Sureste de México y Centroamérica un desarrollo integral equilibrado, basado en un desarrollo económico sustentable, que sea a la vez socialmente incluyente, ambientalmente sostenible y territorialmente ordenado.
El 12 de marzo del 2001 fueron presentadas oficialmente las grandes líneas de la estrategia del Plan Puebla-Panamá, asumiendo la Coordinación General del Plan el compromiso de trabajar en objetivos básicos con el fin de alcanzar su meta fundamental de mejorar la calidad de vida de la región Sur-Sureste y de Centroamérica.
Fuente: Secretaría de Relaciones Exteriores

¿Qué es realmente el Plan Puebla-Panamá? A pesar de que una de las iniciativas del Plan es la de información, consulta y participación, la mayoría de los ciudadanos, aun cuando han oído hablar de él no saben a ciencia cierta qué propone.
Que no exista marginación social es lo que busca el proyecto gubernamental Plan Puebla-Panamá (PPP) propuesto para nueve estados de la República Mexicana (Puebla, Veracruz, Tabasco, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Yucatán, Campeche y Quintana Roo) y siete países centroamericanos (Guatemala, Belice, Nicaragua, Honduras, Costa Rica, El Salvador y Panamá). Esta región, también denominada Mesoamérica, se extiende sobre 102 millones 104 mil hectáreas lo que corresponde al dos por ciento del territorio mundial. Aquí viven 63.8 millones de personas (27.5 en México y 36.3 en Centroamérica) de las cuales casi la mitad vive en el campo, alrededor de 40% trabaja en la agricultura y 18% es indígena. La región es una de las más ricas en recursos naturales, pues se estima que alberga al 19% de la riqueza en biodiversidad del planeta.
La constante en esta región: la pobreza y la marginación social.
El mundo, según la teoría económica vigente, está dividido en “desarrollados” y “subdesarrollados”. Norte y Sur. Los del norte, los desarrollados, los civilizados... Los del sur, los subdesarrollados, bárbaros... El anhelo es que todos seamos “desarrollados”. La propuesta actual: una mayor producción permite el desarrollo, el progreso y la paz. Así, todas las estrategias de desarrollo social siguen esa línea. “De aquí a China, África, Sudamérica...” afirma en una entrevista Andrés Barreda, investigador de la Facultad de Economía de la UNAM; pero al igual que él otros investigadores afirman: creen (ellos los promotores de esta teoría económica) que “el desarrollo de las riquezas naturales y económicas, presuponiendo el crecimiento de las mismas, generará automáticamente un proceso de distribución general de la riqueza”, lo que es falso; el hecho de que el Producto Interno Bruto (PIB) de un país crezca no asegura el bienestar de sus habitantes. Continúan, “la modernidad que queremos no es la que se difunde desde un centro, como las ondas que provoca en el estanque la caída de una piedra... El reto de la globalización alternativa es erradicar las hegemonías y el pensamiento único; es concebir y edificar un mundo descentrado o multicéntrico, al modo del estanque acribillado por la lluvia donde se cruzan incontables ondulaciones. Y para transformar la globalidad hegemónica en una red de redes es necesario subvertir ideas rancias. Por ejemplo, la idea de que así como hay hombres centrales y modernos, otros somos periféricos y anacrónicos, es decir que el mundo está dividido en los privilegiados del norte que viven en el presente y los desahuciados del Sur que habitamos el pasado; cuando lo cierto es que en el tiempo de la comunicación instantánea y los éxodos planetarios todos somos rigurosamente contemporáneos...”.
México y su desarrollo regional
Recuerdan el chiste: “...el norte trabaja, el centro piensa y el sur duerme...”. No puede faltar en conferencias y seminarios sobre desarrollo regional.
“México presenta grandes disparidades entre regiones” apuntan diferentes diagnósticos, en donde la mayoría incide en considerar (por las características sociales y económicas) dos principales regiones: la región Norte y la región Sur-Sureste. El Norte tiene un índice de marginación bajo y medio y el Sur-Sureste tiene un índice de marginación alto y muy alto.
El diagnóstico que hace el Plan Puebla-Panamá de la región Sur-Sureste es el siguiente:
* Concentra el 27.7 % del territorio nacional en donde viven 27.5 millones de habitantes.
* De los 43.3 millones de personas económicamente activas estimadas para el país en 2000, se calcula que 11.8 millones habitan en la región Sur-Sureste.
* El Producto Interno Bruto (PIB) de la región con respecto al total nacional es de 18 %.
* Las exportaciones de la región alcanzan apenas el seis por ciento de las exportaciones del país, y las importaciones el 3.2 % de las totales nacionales.
* La razón de dependencia es de 0.71, mientras que en el país es de 0.64.
* A nivel nacional se registran mil 292 municipios con grados de marginación muy alto y alto. De ese total, mil 028 municipios, es decir el 80 %, se encuentran en la región Sur-Sureste.
* Concentra las tres cuartas partes de la población indígena.
* Se caracteriza por el alto grado de dispersión de su población, puesto que en la región Sur-Sureste más de 23 mil localidades están en condiciones de aislamiento.
* “Tiene una gran variedad de suelos y una gran biodiversidad, cuenta con agua en abundancia, tiene una extensión costera muy importante, tiene extensiones importantes de bosques y selvas, cuenta con importantes yacimientos de hidrocarburos y minerales metálicos y no metálicos, y alberga un número importante de reservas naturales”.
* Participa con el 29.4 % en la generación bruta de energía eléctrica, cuando es la región con más abundancia en recursos energéticos.
* Sólo 0.6 millones de hectáreas se encuentran irrigadas en la región de las 6.3 millones. Esto a pesar de que cuenta con las mayores precipitaciones pluviales y la mayor dotación de agua.
Según el diagnóstico, la marginación social se debe a las políticas públicas y de gestión social aplicadas en esta región. El documento cita el estudio El Sur también existe: Un ensayo sobre el desarrollo regional de México realizado por los economistas Santiago Levy, Enrique Dávila y Georgina Kessel.
Los mexicanos y el PPP
Dos versiones:
1. Versión oficial: “El objetivo último del Plan Puebla-Panamá es mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región territorial comprendida por los estados mexicanos de Puebla, Veracruz, Tabasco, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Campeche, Quintana Roo y Yucatán”.
2. Versión de resistencia: “El Plan Puebla-Panamá no impulsa un desarrollo incluyente, sino al contrario, todos los cambios que promueve este Plan (infraestructura, intercambio comercial, inversiones, etc.) son para el beneficio de las grandes empresas extranjeras que ven en esta región una gran riqueza tanto humana como natural”.
Listos... Fuera. Hacia el desarrollo
Las principales propuestas del PPP, contenidas en el Documento Base son:
* La construcción de una “red de centros de integración rural”. Se plantean estos centros de integración rural como alternativa para detener la migración para Estados Unidos y la dispersión poblacional.
* El desarrollo de infraestructura de transporte, de telecomunicaciones, energéticos e hidroagrícola.
* La captación de inversiones privadas mediante la instalación de corredores industriales con el fin de generar empleo.
* La captación de nuevos segmentos de mercado turístico de rápido crecimiento y mayor derrama económica, tales como el golf, ecoturismo, náutico, cultural, de aventura, salud, compras, mini cruceros y eventos que complementen a los que actualmente existen.
* Creación y fortalecimiento de instituciones de carácter técnico con el fin de “elevar el potencial productivo de la fuerza laboral y formar profesionales de acuerdo a las necesidades productivas y sociales de la región”.
¿Quiénes están financiando o financiarán los proyectos de este Plan?
Se habla de tres partidas:
1. De los Bancos de Desarrollo u organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), la Comisión Económica para América Latina (Cepal), el Bancomext, entre los más importantes.
2. Los gobiernos federales, estatales y municipales. Y
3. La Iniciativa Privada.
Con relación a la primera partida, el BID tiene disponibles 40 mil 170 millones de pesos. Para el caso de México, Enrique Iglesias, director de este organismo, explicó que los préstamos que le otorgue para financiar este proyecto serán con un periodo de pago entre 15 y 20 años. Por otro lado, el presupuesto federal para este Plan asciende a siete mil 457 mdp.
Las preguntas que se hacen los que se asumen en contra del Plan Puebla-Panamá son: ¿Por qué la mayor parte del monto financiero para este Plan proviene de organismos internacionales y de la Iniciativa Privada? ¿Qué costo tiene que México sea “competitivo”? ¿Bajos salarios, incentivos fiscales, recursos naturales disponibles? ¿Qué va a pasar con los campesinos, con la agricultura a pequeña escala? ¿El PPP realmente nos va a beneficiar o sólo es un proyecto en beneficio para las empresas multinacionales?
Peras o manzanas...
¿Qué es realmente el Plan Puebla-Panamá? ¿Beneficio o no beneficio para los mexicanos? Lo cierto es que, a pesar de que una de las iniciativas del Plan es la de Información, Consulta y Participación, si le preguntas a cualquier ciudadano sobre el Plan Puebla-Panamá la contestación más segura es: “creo que he escuchado algo sobre ese proyecto, pero la verdad no sé a ciencia cierta qué propone”.
Versión original: www.revista105.com
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