¡Queremos Rock!

Nuestro personaje de portada, Hamish Dodds, CEO de Hard Rock International, tiene una guitarra a cuestas para responder a un demandante nicho hambriento de rock, cuya magnitud mundial ni remotamente se imaginaron  Isaac Tigrett y Peter Morton, dos expatriados estadounidenses quienes en busca de un lugar en Londres donde disfrutar de una buena hamburguesa y escuchar buena música se las arreglaron para abrir un espacio donde se fusionaran ambas apetencias en 1971. Hoy, después de 44 años, su legendaria marca posee 198 establecimientos en 63 países, incluyendo 152 cafés, 21 hoteles y 10 casinos.

Así es que la marca que inspiró al exbeatle Paul McCartney & Wings a aventarse un espontáneo “palomazo” antes de su primera gira en el Reino Unido, a Carol King a escribir una canción bajo el título Hard Rock Café o a Eric Clapton a donar la primera pieza de memorabilia para “marcar territorio” en su parte favorita del bar ha tenido el alto voltaje para participar en diversas áreas de negocios.

Su branding y merchandising fueron lo suficientemente determinantes como audaces para llegar incluso a la tribu Seminole, que desde 2006 posee la compañía Hard Rock International tras desembolsar un billón de dólares (poco más… y mucho menos).

Sin embargo, con o sin los Seminoles, su estructura, tematizada en el rock, ha tenido la potencia para desarrollar negocios en paralelo, cuyo proceso de expansión sigue imparable.

Y es entonces que los reflectores recaen sobre el Caribe mexicano, un escenario clave para apostar electrizantes inversiones, que a decir de los especialistas pudieran alcanzar los 360 millones de dólares aproximadamente, dándole un valor de 100 mil a 120 mil dólares el cuarto, que totalizados en la zona dan tres mil 664 llaves.

Habría que considerar también su última incursión al destino en complicidad con All Inclusive Collection (AIC), de Roberto Chapur, con todo un know how de respaldo, y quien consiguiera la firma desde República Dominicana hace ya un par de años.

Esta nueva apuesta da como resultado la introducción de nuevas inversiones a Cancún, cifradas en 200 mdd, con toda esa parafernalia que consigue la atractividad para revitalizar la oferta hotelera, en busca de otros nichos de mercado, como el grupie, devoto, leal y siempre persiguiendo el emblema… que mientras más lejos mejor…

En resumidas cuentas, Hard Rock International ha tenido esos bemoles para inmortalizarse también dentro de la industria turística mundial, que también ¡quiere rock!

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