Año 5 Número 55 Ocubre 2007

El Reciplast y el famoso PET


César Barrios

Esta es una historia de cómo alrededor de una “basura” se pueden generar divisas,  industrias, movimientos ciudadanos y programas de conservación de la naturaleza de Quintana Roo. Sólo como una motivación a leer la historia hasta el final puedo decirles que todos los quintanarroenses podemos ser protagonistas y contribuir con una industria que se estima tiene un valor actual de 160 millones de pesos.
La historia comienza en 1941 con el descubrimiento del polietilén tereftalato, mejor conocido como PET, patentado como un polímero para fibra por J. R. Whinfield y J. T. Dickinson. La producción comercial de fibra de poliéster comenzó en 1955, pero fue en los 70´s  que se empezó a usar para la fabricación de envases ligeros, transparentes y resistentes principalmente para bebidas.
En México se comenzó a utilizar para este fin a mediados de la década de los 80’s (grave y costoso error fue cuando en las etiquetas de estos envases en vez de poner Reciclable pusieron Desechable. Como obedientes y comodines mexicanos desde entonces hemos desechado estos envases por todo nuestro sagrado territorio nacional). Anualmente, en promedio 90 millones de botellas de refrescos y agua purificada son lanzadas a las vías públicas, bosques y playas de México. Estimaciones científicas señalan que las botellas de Pet demoran hasta 500 años en degradarse al ambiente.
Veinte años después se vislumbra un cambio,  la historia comienza a cambiar. Siendo México el segundo consumidor mundial de bebidas embotelladas, detrás de EU, y  de acuerdo con el reporte anual de resultados de Ecoce, organización que agrupa a las principales empresas generadoras de envases de PET, sus afiliados reciclaron 402 mil toneladas en 2006, que representan el 20% del plástico que envían al mercado. Dicho porcentaje representa más de siete mil 400 millones de envases recuperados, lo suficiente para llenar cuatro veces el Estadio Azteca, según la organización que reúne a empresas como Coca Cola, Pepsi, Jumex y Nestlé. Imagínese cuando se logre recuperar el 50%, o mejor aún el 100%.
El precio por kilogramo de envases de Pet tiene una variación de entre 50 centavos y dos pesos según el lugar, el volumen, la calidad, y hasta le época del año influye. En verano, cuando el calor, el consumo y el PET aumentan, los precios bajan, todo lo contrario en invierno. Al ser procesado y molido, el Pet multiplica su valor a seis pesos por kilo. En México, 15% del plástico, unas 10 o 15 mil toneladas, se queda para producir fibras para almohadas, tapabocas, rodillos para pintar y material de embalaje, entre otros usos. A nivel mundial, su principal uso es en la industria textil, y el mayor consumidor es China, que combina la fibra con algodón para fabricar ropa. 
México exporta PET a mercados como China, EU, Canadá. Se estima que, en forma de botellas, existen más de cinco millones de toneladas de este plástico en los basureros del país, es decir, dinero enterrado entre cáscaras, papel y toallas sanitarias, ropa, cartón, pañales, más plásticos, botellas, latas y todas esas cosas que no queremos ni ver ni oler.     
Tenemos que reconocer que si bien durante el proceso de producción de PET se genera contaminación al medio ambiente, el envase por sí solo no es fuente de contaminación ambiental directa, es más una contaminación visual, y el volumen que ocupan en un relleno sanitario es el problema. Esto nos lleva a la primera y la más importante solución, la cual está  representada con la primera  R  de las famosas tres, y es Reducir. Ni el más grande beneficio económico por reciclaje de PET se puede comparar con el gran beneficio ambiental que implicaría la reducción en el consumo de energía, producción de gases invernaderos y contaminantes, resultado de Reducir nuestro consumo de PET.  

Cómo se recicla el PET
Normalmente las botellas de PET se reciben a granel. El primer paso para su recuperación es la selección manual de las botellas en una banda transportadora. Este paso es extremadamente importante, porque si el PET se contamina con PVC su valor comercial disminuirá drásticamente. Inclusive, dependiendo de su nivel de contaminación, puede quedar inservible. En esta etapa es relativamente fácil separar las botellas de PVC de las botellas PET. Una vez molidas, la separación es casi imposible.
Esta historia sólo es posible con tu participación. No hay opción,  tienes que separar tus desechos sólidos, el PET lo tienes que poner en una bolsa separado de los otros desechos y llevarlo a los contenedores Reciplast que se están instalando en los sitios más convenientes de Cancún. Los contenedores son una respuesta a las necesidades de la sociedad de sentirse partícipe en el cuidado del medio ambiente. Amigos de Sian Ka’an genera este concepto dentro del Comité de Manejo Integral de Residuos Sólidos, pero se realiza gracias a la eficiente operación de Servicios Públicos Municipales del Ayuntamiento de Benito Juárez a través del programa de Movimiento Cancún. Los contenedores han sido donados por empresas socialmente responsables. Todo el PET colectado es vendido por Amigos de Sian Ka’an, recursos que se usan para realizar los proyectos de conservación al medio ambiente del Caribe mexicano.
Para que esto continúe necesitamos el apoyo de empresas o particulares patrocinando contenedores Reciplast. Nuestra meta es colocar 100 en todo Cancún y replicar este método en todo Quintana Roo.

 
Sotano

Turismo

Rueda de la Fortuna
Encuentros
Empresas y Empresarios
Marketing
 
2005 Latitud 21. Derechos Reservados.