Pocas afecciones repercuten tanto sobre la calidad de vida del enfermo y su familia como los padecimientos demenciales, y en particular el más frecuente de entre ellos, la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, no ha sido hasta la década de los 80's que se reconocen estas enfermedades como un problema de salud mundial.
La enfermedad de Alzheimer se encuentra en todo el mundo, sin preferencia de raza, y es la causa del 50 al 70% de todos los trastornos que producen deterioro de las funciones intelectuales de la vida adulta.
El término demencia se define como una declinación de las funciones intelectuales, comparadas con el nivel previo de funcionamiento de un individuo.
Entre el cinco y el 10% de la población mayor de 65 años tiene cierto grado de declinación cognitiva considerada anormal para este grupo poblacional. De éstos, el 50% termina en una enfermedad demencial de etiología o causa degenerativa, de las cuales la patología más común es la de la enfermedad de Alzheimer.
El diagnóstico fundamental de un padecimiento demencial es clínico. Si usted o algún familiar comienzan a presentar deterioro progresivo de funciones cognitivas, como el lenguaje, capacidades motoras, de percepción, así como deterioro de las actividades de la vida diaria y alteraciones
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conductuales, puede estar siendo alcanzado por esta enfermedad, más aún si en la familia hay una historia de enfermedades similares.
No obstante de este hecho, la necesidad de investigaciones como la ayuda diagnóstica de técnicas de neuroimagen y exámenes de laboratorio mejoran el proceso de diagnóstico para establecer con mayor precisión el tipo de patología demencial a la cual nos estamos enfrentando, así como el descartar ciertas patologías particulares.
Antecedentes de enfermedades cardiacas isquémicas, así como la hipertensión arterial, trastornos de los lípidos (grasas en la sangre), diabetes, sobrepeso, tabaquismo, etcétera, son indicadores importantes relacionados con este tipo de padecimientos. También las toxinas ambientales, el estado nutricional, el alcoholismo crónico y la exposición a inhalables, pesticidas o fertilizantes tóxicos son considerados como potenciales causantes del deterioro de la cognición.
El conocimiento de los padecimientos demenciales, la difusión de aspectos veraces y la desmitificación nos ayudarán a poder controlar esta epidemia que inexorablemente azotará a nuestro país en un futuro no muy lejano. Así que póngase abusado y mantenga una vida sana y una mente ágil. |