Año 4 Número 41 Agosto 2006

La masturbación tiene beneficios físicos y emocionales, favoreciendo al funcionamiento del aparato cardiovascular y el sistema inmunitario

Las terapias de reemplazo hormonal y los lubricantes son de gran ayuda para sustituir la lubricación natural de la mujer

ste es un tema del cual se habla muy poco y se padece mucho. Es por eso que vale la pena tocarlo, pues estoy seguro que será de gran ayuda para muchas parejas en sus relaciones íntimas.
La lubricación vaginal es un factor importante en las relaciones sexuales; sin embargo, ésta se puede ver disminuida o perderse por diferentes causas, lo cual trae como consecuencia un desequilibrio en la relación por ambas partes.
La excitación en la mujer es fisiológicamente similar a la del hombre. Las arterias que rodean el área vaginal se dilatan aumentando el riego sanguíneo, lo mismo que las glándulas de Bartholin -órgano diminuto a cada lado de los labios vaginales-, y las glándulas vaginales, las cuales se activan durante el proceso de excitación y son responsables de la lubricación natural femenina.
Los estrógenos son las hormonas femeninas responsables de la lubricación, y la deficiencia de éstas en la perimenopausia y la menopausia misma hacen que las mujeres sufran de esa molesta resequedad del área.
Las terapias de reemplazo hormonal en las mujeres que son susceptibles de recibirlas son de gran ayuda para este trastorno. Sin embargo, hay otras causas, como puede ser el estrés, los medicamentos para la depresión, los antihistamínicos (medicamentos que producen resequedad de boca), y algunas drogas como el tabaco, la marihuana y el alcohol. 
También hay que mencionar que algunas mujeres lubrican más y pueden sentirse anormales, pero si esta situación no es causada por ninguna de las mencionadas anteriormente no tienen de qué preocuparse.
Independientemente de las terapias de reemplazo hormonal en la peri y menopausia, los lubricantes son la solución para las parejas que sufran de este molesto trastorno, siendo los más recomendables los que están hechos a base de agua debido a que se quitan más fácilmente, no manchan las sábanas y son seguros si se usan con condón o preservativo. Los hay también a base de aceite y a base de petróleo, siendo estos últimos no recomendados, pues pueden cambiar el medio ambiente vaginal y producir infecciones.
Lo importante de todo esto es que al notar estos cambios lo platique con su pareja, pues eso da lugar a despejar malos entendidos y a buscar una solución en conjunto, la cual puede ser también agradable para la relación con el uso y la aplicación de estos lubricantes.


 
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