Año 3 Número 32 Noviembre 2005

 

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La Destilería

Sal y Pimienta

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Sal y Pimienta
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*Las críticas que presentamos en este espacio gastronómico están soportadas en las experiencias personales de expertos en restaurantes de Latitud 21. Todos los lugares que se mencionan aquí son visitados en anonimato y Latitud 21 paga por el consumo. Ningún desembolso de otro tipo influye en los comentarios de este espacio gastronómico.

 

Invadida, Pimienta, por la nostalgia, por aquellos hombres y mujeres que nos dieron patria después de todo, en el mes de la Revolución Mexicana y recién pasando el de nuestra Independencia, como que se me antoja hacer gala de nuestra cocina nacional…
-La insinuación es directa mi querida Sal, y pensándolo bien no me caería nada mal un tequilita reposado, con su típica sangrita, oyendo música bien nuestra y disfrutando de todos los maravillosos antojitos de La Destilería, que en mucho me recuerda a los comederos capitalinos, vete tú a saber si por su atmósfera, su ambientación, su sazón o por su tan fiestera clientela…

-Andas de un tino últimamente que me empiezas a asustar, Pimienta, pero coincido contigo, muy pocos restaurantes de Cancún logran esa conjunción de cosas para tener un rincón culinario de encanto, pero si volvemos a la cocina, y a la nacional en particular, La Destilería merece distinción, y de principio a fin. No me negarás que ahí se cuece aparte, como en ningún lugar de Zona Hotelera, la botana: tostadas de pata, chalupas, sopecitos y quesadillas; aunque a decir verdad tengo una tremenda debilidad por el queso asado con salsa verde y papas julianas fritas. Pero la verdad tiene cualquier variedad de cositas para picar que enloquece a todo buen mexicano.
-Habría que reconsiderar el servicio, es de las cosas que más disfruto mi querida Sal, siento que me atienden mejor que hasta en mi propia casa (con todo respeto)... Siento que me conocen tan bien que apenas se empieza a vaciar mi copita y ya está alguien pendiente para rellenármela, ¡eso es servicio señores!
-Para hacerte historia, Pimienta. Este concepto de restaurante nace en una visita de los jóvenes empresarios de la Operadora La Orraca a una antigua hacienda tequilera, la cual fue su musa, y pretende que a través de la historia de nuestra bebida de origen podamos reflejar nuestras tradiciones a todo ese mar de extranjeros que anualmente nos visitan, es por ello que también se considera al establecimiento un museo del tequila, con más de 200 variedades, en donde semanalmente se organizan tours dirigidos a ellos, que concluyen con una degustación tequilera.
-Ya amargaste mi día, Sal. Yo jactándome de conocimientos y resulta que desconocía que La Destilería sirviese también como museo; en todo caso, creo que no han sabido explotar este concepto adecuadamente, pues sabes lo que me encanta la historia, más aún la que trata sobre el tequila, y con tanta variedad de marcas pues merece uno conocer de las novedades de esta digna industria mexicana.  
-Mira, Pimienta, yo creo que a veces perdemos de vista estos detalles porque con todo y el nacionalismo por delante, a veces a muchos mexicanos nos da pereza conocer de nuestras raíces, y hasta somos malinchistas.
-Justo por ello, Sal, hay que redoblar esfuerzos de todas esas iniciativas… Pero con todo y ese pequeño detalle, cómo se las gastan para organizar fiestas, cumpleaños y, bueno Sal, la fiesta patria; la verdad es que le echan muchas ganas. ¿No me digas que no te encanta ver a su personal con trajes de época: adelitas, Morelos, insurgentes y hasta don Miguel Hidalgo? Amén del mariachi, el Grito en pantallas gigantes y el tequilita corriendo cual río Balsas…
-Sí, Pimienta. ¿Y qué pero le pones a su espectacular vista a la laguna? ¿Sabes que si andas en barco o lancha el restaurante cuenta con un muelle para que sus comensales puedan desembarcar tranquilamente?
-A todo esto, ya entremos en materia mi querida Sal. El fideo seco y la sopa de tortilla son de lo mejor de su carta, desde su presentación hasta su sabor, y lo que es más el cuidado en sus guarniciones.
-De plato fuerte, Pimienta, yo le echo toda la carne al asador al Molcajete, con sus cebollitas cambray asadas, guacamole, arrachera y tortillas de maíz preparadas al instante, con las que te puedes preparar unos tacos que superan todas las expectativas.
-Dada tu glotonería, destaquemos las deliciosas crepas de cajeta con plátano…
-Y el helado de canela… Todo de agasajo.
-Y como cierre, ¿no me digas que no vuelve loco a cualquiera el caballito con sorbete de limón y tequila para concluir tan grata experiencia culinaria?

 

 
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