Año 5 Número 59 Febrero 2008

 

 

 

 

El titular de Fonatur aborda temas medulares aún en el tintero con repercusión en el desarrollo del Caribe mexicano

A un año de tomar el timón del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, su titular, Miguel Gómez-Mont, hace un balance de avances y retrocesos en el primer Centro Integralmente Planeado, Cancún, durante el encuentro sostenido con Latitud 21 en el marco de la 33 edición del Tianguis Turístico de Acapulco.

Latitud 21.- ¿Hay retroceso en el planteamiento de dejar en manos de los gobiernos municipal y estatal, así como en el empresariado local el mantenimiento del Bulevar Kukulcán?
Miguel Gómez-Mont.- Yo no creo que haya un retroceso en ese aspecto, sino que son negociaciones que se deben dar. Tenemos que cuidar Cancún y hacer el fideicomiso para conseguir el mantenimiento de unos de sus principales activos, Zona Hotelera. Tenemos que lograrlo de alguna forma en que sea preocupación de todos pero con éxito, y que no dependa todo del municipio ni de la federación, el estado o los empresarios. Partamos de que no se trata de un rechazo, sino más bien que nos estaban obligando a dejar de hacer ese mantenimiento simplemente por carecer de recursos. Fonatur no está en la situación de tener un quebranto en el patrimonio de sus activos para mantener Cancún, Ixtapa, Los Cabos, Huatulco o cualquiera de los centros integralmente planeados. Si nos dan recursos en serio para ese fin vamos a hacerlo, pero tenemos que planearlo porque no toda la vida el gobierno federal va a poder con esa carga.
Planteemos también que anteriormente en Cancún teníamos una gran reserva que había que cuidar para seguir produciendo y vendiendo, pero Fonatur se acabó en la zona. Lo único que nos queda es lo del Malecón, Vista Hermosa, ya muy poquitas cosas. Así que tenemos que hacer la transferencia poco a poco, y sí poner nuestra parte de responsabilidad. Contamos con un equipo muy bueno para dar mantenimiento, podemos seguirlo dando, lo que no debemos es seguirlo manteniendo íntegramente.

L21.- Este año en cuánto se fijaron los recursos para Cancún?
MGM.- Cerca de 450 millones de pesos, pero no es suficiente. Cancún no es barato, y a la fecha hay que reparar algunos puentes y una serie de cosas… Es muy preocupante.

L21.- ¿Por qué no se ha concretado lo de Costa Maya si pudiera ser el reactor para impulsar el sur del estado?
MGM.-Le habíamos apostado fuertemente a los terrenos de Costa Maya que están en Majahual, de dos mil 500 hectáreas; sin embargo, con la ley actual de Vida Silvestre es imposible tocarlos, porque tienen más de 95% de manglar. Hoy sería ecológica y legalmente imposible, pues como una entidad del gobierno federal lo primero que impera es el estado de derecho. Ahora que modificar el proyecto para hacer una ciudad por encima del mangle es técnica y económicamente inviable.

L21.- ¿Cómo pudiese repercutir para impulsar el turismo en la zona sur?
MGM.- Buscar un lugar que no tenga problemas ecológicos y que sí se pueda dar. Los hay por la zona de Bacalar, y en eso estamos. Hemos entablado pláticas con el gobernador al respecto, y encontramos viabilidad, lo mismo, por ejemplo, que en Holbox, aunque se trata de la zona norte del estado. Ambos casos son delicados, ya que son lugares muy frágiles ecológicamente hablando; sin embargo, no los descartamos.

L21.- En lo que respecta a la situación de Chichén-Itzá donde Fonatur fungiría como mediador en la expropiación de los terrenos a la familia Barbachano, ¿en qué etapa se encuentra?
MGM.- Nosotros estamos haciendo toda la parte estratégica, el plan maestro, pero no estamos manejando nada de la parte legal de la expropiación. Eso tengo entendido que lo está viendo la Secretaría de Gobernación, la Oficina Jurídica de la Presidencia y el INAH. No sé si vaya a haber expropiación o no, pero en el proyecto que nosotros tenemos puede o no haberla, en virtud de que la Ley de Monumentos Nacionales está por encima de la propiedad privada.
Para ejemplificar. El señor Barbachano no puede cobrar nada por ver Chichén Itzá, ni puede mover una piedra. El terreno es suyo, pero no lo puede usar, aun con la certeza jurídica de la tierra. Y en ese sentido puede proceder o no la expropiación, la cual de cualquier forma es cara y compleja.
Ahora, lo que sí es que Fonatur está terminando un gran proyecto, que incluye instalar áreas de transferencia, espacios para los camiones, accesos de entrada para la facilitación del turismo, y terrenos fuera de los polígonos reservados para hotelería y campos de golf. El lugar no sólo tiene los grandes vestigios mayas, sino las cualidades para desarrollar el ecoturismo pues cuenta con una serie de cenotes, donde se puede hacer rappel o bucear, y en ese sentido es lo que tenemos que empezar a vender.
Nadie en el mundo va a ir a Chichén-Itzá por tres días a ver sus pirámides. Sin embargo, si dotas la zona de infraestructura, como spas, golf, hoteles de bajo impacto, y pones a disposición del turismo todas las maravillas naturales que le rodean habrá más turismo con mayor estadía.
Estamos a la mitad del proceso del proyecto turístico que debe hacerse en Chichén Itzá. ¿Quién lo hace? Parte el estado, parte la iniciativa privada. El turismo ya lo que quiere es diversificación.

L21.- ¿Cuál es su perspectiva a un año de haber tomado la dirección de Fonatur?
MGM.- Es muy claro. El Fondo empieza como un gran desarrollador, construyendo hoteles, aeropuertos, centros turísticos. En la medida que el sector público iba perdiendo interés por el turismo y tenía otras formas de financiar el balance de pagos, empezó a tener ciertos periodos malos, incluso ya los directores no eran especialistas en el medio, sino políticos. Bajo ese breve análisis, creo que hay que retomar todo lo bueno que tuvo ese Fonatur y quitarle lo malo que se le quedó. Por eso la primera tarea cuando yo llegué fue: o lo cambiamos o lo cerramos. El modelo que tenía de vender su patrimonio para pagar la luz de Cancún ya no podía existir. Porque, primero, cada vez teníamos menos patrimonio y cada vez la luz era más cara. Se les aprobó la reingeniería. Ya la tenemos lista aprobada por el comité técnico, y estamos negociando con la Función Pública y con Hacienda para dar ese nuevo giro, con el que lleguemos a promover desarrolladores, desarrollos, franquiciar la marca. Fonatur tiene un gran prestigio comercial, de ética, de legalidad.

 

Por otro lado, tiene un gran equipo de planeación, de generación de desarrollos turísticos, pero sin embargo no hay recursos ni para comprar sus propias tierras, porque todos éstos se han destinado a mantenimiento y para pagar los sueldos.

L21.- ¿Cuál sería su consideración para que Fonatur siga teniendo vigencia?
MGM.-Yo creo que Fonatur no debe ser una instancia política, debe ser una instancia técnica, dedicada a promover inversiones. La parte política que se la eche la Secretaría de Turismo. Yo no creo que mi chamba sea echar grilla.

L21.- En lo particular, ¿cuál es el reto del Caribe mexicano para continuar vigente en el panorama de inversionistas?
MGM.- Yo creo que el gran reto del Caribe mexicano es dejar de ser un Punta Cana, o sea, debemos de tratar de evitar hasta donde podamos ser nada más sol y playa. Hay que meterle cultura, naturaleza, gastronomía. La hospitalidad, calidez de su gente son cosas que no tienen nuestros competidores del Caribe. Nosotros insistimos en competir con Varadero, Punta Cana, con hoteles all inclusive y a lo mejor competir con precios. Yo digo que no. Aquí somos diferentes. Aquí tú viajas una hora y tienes una pirámide de una gran cultura, y viajas otra hora más y te vas a una ciudad colonial que tiene 300 años de historia. Si quieres meterte a cuestiones etnográficas puedes ir a ver pueblos indígenas, o si quieres bucear tienes la opción de hacerlo en cenotes únicos y ríos cubiertos. Es una maravilla. Tenemos que cambiar el concepto al Caribe mexicano tan parecido a Miami con sus edificios y restaurantes, y buscar en sus atractivos turísticos su personalidad, al igual que en el resto de los destinos de México; el desierto con mar de Los Cabos; el pueblito mexicano de Vallarta; el pueblo pesquero de Ixtapa, y la naturaleza exótica de Huatulco.
Tenemos que hacer nuestra oferta turística nacional bien diferente, y no nos cuesta trabajo; las playas de Colima no se parecen a las de Cancún, como tampoco la comida de Puebla a la de Oaxaca ni a la de Sonora. Es explotar lo que tenemos. ¿Para qué nos andamos complicando?

L21.- ¿Cuál cree que será la afectación en las inversiones por la recesión en EU?
MGM.- Hay y habrá repercusiones en el corto plazo porque la gente está espantada, pero a mediano plazo se debe corregir. A través de Fonatur hemos encontrado dos panoramas. En lugares como Puerto Peñasco, San Felipe, que es un mercado barato, ya se han parado las inversiones. No hay ventas. En cambio en Punta Mita, donde las casas se cifran en cinco u ocho millones, ahí ha bajado, pero no se ha parado la inversión.
Por otro lado, tenemos una realidad, de que a muchos de los jubilados no les va a alcanzar para retirarse en EU. Esa gente va a tener dos alternativas: o buscarse un lugar donde pueda vivir con la pensión que tiene o seguir trabajando, y en ese sentido México es una gran oportunidad. Así que en el corto plazo vamos a sentir que nos abandonaron, que no estamos vendiendo bien, pero será una situación temporal.

L21.- Finalmente, el tema de los puentes en la Zona Hotelera para contrarrestar el caos vial…
MGM.- ¿Por qué lo debía de hacer Fonatur? ¿Qué gana Fonatur al hacer los puentes, si los que destruyeron la vialidad de Cancún son los presidentes municipales?
Hace treinta y tantos años, cuando Fonatur proyectó hoteles de seis pisos proyectó también su vialidad, que iba a ser más que suficiente; al cabo del tiempo se han venido construyendo edificios de 25 pisos, y el bulevar no se ha ensanchado. Entonces, ¿por qué Fonatur va a tener que hacer esos puentes? ¿Cuánto dinero cuestan? ¿De dónde sacamos el dinero para pagarlos? Creo que debe ser una obra municipal, o puede ser concesionada, y entonces lo tendría que hacer la SCT.
Si a Fonatur se le hace difícil destinar como 50 mdp al puente de Nichupté para arreglarlo, imagínense 250 mdp para los puentes, y como que llega el momento de poner las cosas en su lugar. ¿Dónde está el dinero que pagó Riu como multa por haber hecho pisos de más? Debía de estar en infraestructura, a lo mejor en ese puente. ¿Quién sabe dónde quedó ese dinero? Entonces ni modo que ahora llegue otra vez papá Fonatur para hacer lo de los puentes. Personalmente me encantaría porque quiero mucho a Cancún, pero la misma federación no me lo permitiría. (Mariana Orea)

 

 
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