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Ponga la basura en su lugar
Los cerros de escombros y materiales de construcción de comercios, hoteles, marinas y restaurantes que se observan en predios, aceras y hasta manto lagunar en la Zona Hotelera desde el paso del huracán Wilma se han convertido en paisaje común, repercutiendo en la maltrecha imagen del principal polo turístico de México y del Caribe. La desfachatez pulula a lo largo de todo el Bulevar Kukulcán. Ni los esfuerzos comunitarios para levantar en cosa de horas los quebrantos ocasionados por el meteoro, ni los 70 mdd invertidos para restaurar la imagen han tocado su sensibilidad ni despertado la conciencia de quienes están atentando contra la bondad natural del paraíso que les da generosos ingresos. Y “junto con pegado”, la desidia de la autoridad para exigir la recolección de los despojos.
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