John Gray's Kitchen
Bomba... ¡¿Cómo dices?! ¿Bomba yucateca?
-¡No Pimienta!.. Me refiero a la explosión del desarrollo económico y turístico que desde hace ya un par de años está acariciando a Puerto Morelos, como queriendo conquistarlo. Mira, en este viejo y aún pintoresco pueblo de pescadores todavía hay mucho para ver y para oír, se aprenden muchas cosas sobre los peces y las costumbres de sus habitantes. ¿Sabías que en las cálidas aguas del Caribe mexicano existe una gran variedad de peces? Por desgracia, Pimienta, esta variedad es cada vez menor por el exceso de pesca, pero, sobre todo, por los barcos que cruzan las zonas donde los peces ponen sus huevos, provocando con esto una difícil reproducción. Pero a pesar de los esfuerzos realizados para preservar la naturaleza, a veces resulta algo ridículo el respeto cotidiano que algunos empresarios demuestran a favor de ella.
En Puerto Morelos la dicotomía la hemos encontrado por todas sus calles, también en su gente y en sus espacios gastronómicos; con asombro y curiosidad descubrimos que los pequeños restaurantes son frecuentados por sus habitantes, que intentan mostrar a todos sus visitantes hasta qué punto la gastronomía propia del lugar puede ser buena. Hasta ahora han podido conservar un poco su alma de pueblo, a pesar de que el desarrollo turístico ya está muy cerca de ellos.
-Acuérdate, Sal, que así es como descubrimos a John Gray's Kitchen, pequeño rincón culinario que ha elegido ubicarse en una de las calles secundarias de Puerto Morelos. Está repleto de lugareños y de gente de zonas aledañas que se mezclan, reproduciendo así un ambiente de bistro que bien podría ser neoyorquino o parisino.
-John Gray's Kitchen convence a grupos de iluminados (rocanroleros, publicistas, pintores, escritores, etc.) de que en este pequeño pueblo este rincón forma parte de los lugares idóneos para ir a cenar o tomar una copa de buen vino. En un solo espacio ha ubicado sus mesas, su barra y su cocina abierta. Es como si la pretensión hubiera sido combinar el chic de un gran almacén... ¡Me encanta, Pimienta!, todo a media luz, la temperatura ambiental es correcta (aun con su cocina abierta) y la barra es el escenario donde los locales son los encargados de crear el espectáculo que disfrutamos nosotros, los fuereños... ¡Lleno de vida, de alegría, y con buena selección de música que no pone reparo a ningún tipo de género!
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Pero lo verdaderamente importante, Sal, es la comida del chef John. Atención, no hay carta; es un menú de cada día que nos garantiza la frescura de los alimentos. Y es justo aquí, en la comida, donde volvimos a encontrar el reflejo de la dicotomía. No hace falta estar doctorado en biología molecular para sospechar que todos los platillos son un verdadero escándalo de sabores y aromas bien balanceados que excitan el paladar. ¡Ah!, por favor no pidas pan y mantequilla, sería un verdadero crimen calmar tu estómago antes de llegar a las manos del chef que te mimará con la Ensalada de espinacas bañada con aderezo de tocino, aunque el Escargot con champiñones y ajo al vino tinto es una delicia, pero mi Alcachofa entera con vinagreta de limón fue maravillosa. Cada plato fuerte es igual de sorprendente y bien compuesto...
-Créeme, vale la pena recorrer algunos kilómetros para llegar a la gloria de la Pechuga de pato rostizado con chipotle, tequila y miel. ¡Qué lujuria!; el Lomo de cerdo con capa de queso roquefort y el Pescado fresco del día con salsa de mango no se quedan sin aplausos. Los postres, aunque no son espectaculares y mucho menos creativos, vale la pena probarlos... todos son de verdad y ¡hechos a mano!, de buen sabor y combinados con frutas de temporada.
John Gray's Kitchen sigue para la preparación de sus platillos métodos ancestrales, que se renuevan con lo moderno de la gastronomía. En pocas palabras, este espacio culinario constituye uno de los pocos sitios correctos que ejerce con respeto el viejo oficio de crear y elaborar comida. Sin lugar a dudas el chef John realza con maestría y tremendo entusiasmo su escuela californiana con acentos de fusión que lo harán rugir de satisfacción.
Quizá le resulte algo difícil llegar a John Gray's Kitchen, pero vale la pena buscarlo... Hay una cosa que usted debería saber desde el principio: el servicio, aunque es educado, parece bastante lento. ¡No se preocupe!, también vale la pena tener la paciencia necesaria para vivir una experiencia culinaria de nivel explosivo...
John Gray's Kitchen, además, tiene una buena lista de vinos, y se disculpa por no aceptar tarjetas de crédito; el promedio de consumo por persona es de $350.00 M/N y está abierto de lunes a sábado, desde las 6:00 PM hasta las 10:00 PM, aunque puedes disfrutar del lugar hasta la medianoche. Reservaciones al (998) 871-06-65.
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