Encuentros con Mauro Amati

Mauro Amati, presidente de la Cámara Nacional de la Industria  de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac)

El sector restaurantero debe trabajar unido para atender la problemática que enfrenta, en la que el Todo Incluido es el principal reto

Para el presidente de la Canirac, la problemática que enfrenta Cancún va en varias direcciones, por lo que es necesario lograr la unidad de los diversos sectores para sacar adelante las iniciativas que darían valor agregado al destino.

Consciente de que en el caso de la industria restaurantera el Todo Incluido es el principal reto, es necesario impulsar estrategias conjuntas para capitalizar en todos sentidos los beneficios que dejan los turistas.

En charla con Latitud 21, el presidente de este organismo habla también de la importancia de poder replicar casos exitosos, como el de la Quinta Avenida, en Playa del Carmen, para reactivar a la industria restaurantera.

 

Latitud 21.- ¿Qué se cuece dentro de la Canirac  a raíz de que lideras esta cúpula empresarial?

Mauro Amati.- Estamos reactivando la Canirac porque en los últimos años se fue para abajo. No era más representativa del gremio, muchos restaurantes se salieron. Además perdió posiciones, voz y voto, dentro de las cúpulas empresariales.

 

L21.- ¿En este lapso qué han logrado?

MA. Decidimos tomar al toro por los cuernos y tomar la Canirac como órgano representativo. Volvimos a los estatutos y hoy estamos logrando una Canirac fortalecida, con una membresía actual de 170 socios, cuando anteriormente un solo grupo restaurantero concentraba el 80% de la membresía.

 

L21. –¿Cuáles han sido los resultados?

MA.- El trabajo que tenemos es muy grande, porque la cámara nos la entregaron con cuatro hojas en un folder y deudas. El reto es rehacerla a partir de cero. Estamos haciendo oficinas, convocando a restaurantes para contar con su membresía y retomando los contactos con todas las instancias de gobierno, federales, estatales y municipales. Logramos de nueva cuenta sillas en el Consejo Coordinador Empresarial del Caribe (CCEC), en la Oficina de Visitantes y Convenciones (OVC),  e incluso convenio con la Secretaría del Trabajo.

 

L21.- ¿Cuáles son los problemas genéricos de la industria?

MA.- El problema más fuerte en este momento es el de las nuevas reformas fiscales, el tema de la basura, protección civil y, sobre todo, el tema del Todo Incluido, con afectación directa a la industria restaurantera.

 

L21.-  El mito del Todo Incluido…

MA.- Es un hecho que nos está afectando, pero no podemos contravenir a un producto que pide el mercado, con el que se está vendiendo el destino y el cual opera en el marco de la ley. ¿Que afecta parte de la economía local? Es un hecho, hay muchos estudios que lo comprueban, pero por otra parte la detona, que eso es muy bueno. Por tanto estoy convencido de que estamos durmiendo sobre la mina de oro, porque el cliente ya lo están trayendo los hoteles, hay que aprovechar esa comercialización con estrategias conjuntas. No estamos capitalizando, por ejemplo, los horarios después de las seis de la tarde.

 

L21.- Firmaron una iniciativa con los hoteles, ¿cómo van?

MA.- Digamos que nosotros como The Restaurantes of Cancún cumplimos al cien por ciento con todo lo que hemos prometido: revistas, pantallas en todos los lobbies. La segunda fase está en stand by por procesos administrativos de la compañía privada, lo que auspiciará Banamex; la iniciativa requerirá millones de pesos. Hay que aclarar que no es por parte de la Canirac.

 

L21.- ¿Por qué dices que nos estamos durmiendo en nuestros laureles?

MA.- Cancún tiene todo, la logística, infraestructura, están

renovando el Centro de Convenciones, están haciendo el auditorio, tenemos todas las transportadoras, el aeropuerto. ¿Qué le falta a Cancún? No le falta nada, solo que haya voluntad. Todo mundo está haciendo bien su chamba, pero todos por separado.

 

L21.- ¿Cuál es la propuesta de la Canirac en ese sentido?

MA.- Replicar casos exitosos que han amortiguado los efectos del Todo Incluido como en la zona de Riviera Maya, por ejemplo. La Quinta Avenida es una importante contribución para reactivar la industria restaurantera, la del comercio, sin importar la modalidad hotelera que ahí impera. Es un imán para atraer al turista, y lo digo con conocimiento de causa porque participo en  la zona.

 

L21. ¿Qué le falta a Cancún?

MA.- Cancún ha tenido proyectos símiles que están estancados, como Corazone, y no se han concretado por falta de voluntad y por falta de un objetivo común. Si bien cuenta con infraestructura de toda índole, carece de productos atractivos que inviten al turista a salir después de las seis de la tarde. Si se reactivara la Zona Hotelera dejaría una derrama económica increíble y para todo el mundo.

 

L21.- ¿Y los centro comerciales?

MA.- La historia nos ha demostrado que los centros comerciales no tienen el efecto que una Quinta Avenida o un malecón. También el centro comercial necesita de una Quinta, ambos productos son complementarios. Y otro hecho es que Cancún carece de un centro donde el turista descubra qué es México. El crecimiento ha impedido proyectos integrales, que le den esa atractividad al destino.

 

L21.- En el caso de la Zona Hotelera, qué posibilidad hay de que se logre una Quinta…

MA.- Que sea fácil, nada es fácil, pero que sea factible, por supuesto que sí. Si lo hicieron en Masarik, en Ciudad de México, o en el Centro Histórico, ¿no podemos nosotros en Cancún hacer algo para que la gente vaya a pasear?  Es paradójico que no tengamos los recursos, cuando Cancún los genera, y pudiera generar muchos más con iniciativas de esa índole.

 

L21.- Paradojas del destino…

Tuvimos récord histórico de ocupación hotelera, del 90%, y la industria restaurantera apenas tuvo leve impacto. El turista no gasta como hace 10 años.

 

L21.-  Los problemas más tremendos que enfrenta tu industria…

MA.- Número uno. Las reformas en general. La reforma de Salubridad, por ejemplo. No puede ser que los restaurantes se rijan con los mismos criterios que los hospitales, como la intensidad de luz en un quirófano, es incosteable. Creemos en las reformas y en su necesidad, pero debe haber un ajuste de éstas acordes con cada gremio.

2. El Todo Incluido. Hay que buscar la forma de no combatirlo, para vivir con el esquema de la mejor forma posible.

3. Apatía del gremio. Deberíamos estar agrupados los mil y tantos restaurantes que hay en Cancún, para fortalecernos y buscar en unidad soluciones  para lo que nos aqueja en nuestra operación diaria, como obtención de licencias.

4. El último es el del personal. Lo hoteles nos están comiendo todo el personal, el personal con capacidad, el buen mesero, el buen cocinero, es un problema para nosotros porque todos se van a los hoteles.

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