
ARRIBA… Cristina Alcayaga ha sido la candidata natural -y de unidad- para suceder en la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial a Rodrigo de la Peña para abril próximo.
A Alcayaga la soporta no sólo una licenciatura en Sociología, sino una amplia carrera política, con contribuciones importantes tanto en la administración pública como en el Poder Legislativo.
Cuando ocupó el cargo de presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea de Representantes, su liderazgo fue determinante para la elaboración de la primera Ley Ambiental para el DF y para la conformación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Ha sido secretaria coordinadora del Movimiento Nacional de Vinculación Ciudadana (CNOP), coordinadora general de Comunicación Social de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar); secretaria adjunta de la presidencia del CEN del PRI para asuntos culturales, así como representante a la Asamblea del DF en la I Legislatura, donde fue presidenta de la Comisión de Medio Ambiente y coordinadora de asuntos internacionales.
Se reconoce su trayectoria política, también su liderazgo, en todo caso su reto será ejercerlo en el sector empresarial.
ARRIBA… Rodrigo de la Peña, en tanto, ocupará la vacante que deja Jesús Almaguer en la Asociación de Hoteles de Cancún tras la designación de éste como nuevo mandamás de la Oficina de Visitantes y Convenciones.
Es en el seno de la cúpula de hoteleros donde De la Peña comienza a gestar su participación pública, llegando incluso a ocupar la vicepresidencia, que le llevó a conducir los destinos del CCE. Calificar su actuación dentro de éste, cuyo liderazgo asumió en una época de raquitismo en su estructura, pudiera parecer de vacilada simplona, en todo caso convendría destacar dos méritos, la conciliación de organismos afiliados y el de participación, siendo el único miembro activo de toda una generación perteneciente a grupos con arraigo empresarial.
Como acierto tiene fogueo de por medio, y como reto autonomía para regresar a la quintaesencia de todo gremio empresarial.
EN MEDIO… El beneficio de la duda es el que se aduce tiene que concedérsele a la nueva titular de la Secretaría de Turismo, Sara Latife, pues a pesar de estar haciendo una carrera política ascendente, su designación como titular ocurre en momentos nada fáciles. Primero, en medio de una crisis económica mundial, y segundo, en medio de un complejo proceso en torno a la recuperación de playas.
Históricamente, en el ámbito federal, la Secretaría de Turismo fue clasificada como “congeladora” de personajes incómodos a la Presidencia (Carlos Hank, Jesús Sepúlveda, Oscar Espinosa), cuya visión en torno al turismo evidentemente era a corto plazo como para haberle dado fortalecimiento económico, legislativo y social, aunque ha habido dos excepciones a la regla, con Antonio Enríquez Savignac, quien cumplió rigurosamente el sexenio, y con Rodolfo Elizondo, actual mandamás de la Sectur, y con casi seis años al frente, en ambos casos con resultados extremadamente positivos.
En cuanto al ámbito estatal, ocurre que la Sedetur tampoco ha logrado esa continuidad para darle oportunidad de madurar a nuestra principal industria. En la administración de Joaquín Hendricks tuvieron la dependencia a su cargo Guillermo Martínez, Artemio Santos y Darío Flota. Y si bien en el actual sexenio no hemos llegado al récord histórico de Mario Villanueva, con seis remociones durante su administración, en tres años han ostentado el cargo tres personajes, Gabriela Rodríguez, Carlos Joaquín y Sara Latife. Lo que intento decir es que se debiera establecer la continuidad, tal caso Savignac y Elizondo, para no servirse de las posiciones públicas y en cambio servir a la consolidación de industrias, como la turística, con amplia repercusión económica y social en el medio nacional.
Y si bien algunos analistas advierten que limitando el tiempo en una posición pública se evitaría que políticos terminen creyéndose que el cargo les pertenece -lo que ni en la democracia estadounidense ocurre con sus dos siglos a espaldas-, también el caso de Savignac y Elizondo nos revela que en un periodo abrumadoramente corto, seis años, no se terminan por establecer políticas nacionales impedidas por décadas.
Mucho está en juego: la recuperación de playas, la implantación de mecanismos para poner en vigor leyes ya aprobadas, como la devolución del IVA al turista extranjero, el impuesto a cruceros, la ley antitabaco, el ingreso de autos extranjeros con antigüedad de 10 años, y otros temas más a tratar con puntos y comas a fin de incentivar las inversiones, como la Ley General de Vida Silvestre, la Ventanilla Unica, entre otras.
Se descubre en Sara Latife el temple, dada su actuación como legisladora en la Comisión de Turismo, para no impedirla en los próximos tres años con una remoción.
ARRIBA… Miguel Quintana Pali no desiste de participar dentro de la industria editorial -a la que en los últimos años ha inyectado un capital cifrado en los 500 mil dólares-, a pesar de los descalabros. El último involucra al periódico The Miami Herald, cuya circulación y edición para el Caribe Mexicano la tuvo bajo su responsabilidad durante los últimos 13 años.
El coste de una errónea estrategia operativa repercutió directamente en el tiraje de circulación, de 12 mil a cuatro mil ejemplares diarios.
Sin embargo, con el know how a cuestas, Quintana Pali tomó la decisión de signar un acuerdo vía La voz de México con USA Today para editar y publicar la Edición Caribe Mexicano a partir de la última semana de febrero, y si bien se trata de uno de los medios escritos de mayor penetración internacional, con distribución en gran parte de los hoteles del mundo, es evidente su crisis. Su tiraje se ha caído estrepitosamente, de cuatro millones a dos millones, problemática que no le ha permitido ver números negros.
Pero como dicen, de las crisis mejor buscar la oportunidad, y en ambos casos la están tomando. Quintana no pierde visión en cuanto a su contribución informativa, considerando el groso del crecimiento turístico de nuestro principal mercado emisor, EU.