
CON CAUTELA.
La devaluación de la moneda mexicana ha complicado los planes de la aerolínea de bajo costo Interjet de abrir vuelos hacia Estados Unidos, aunque ese plan podría concretarse a partir de julio del presente año, de acuerdo con Vicente Contí, director comercial de la compañía que dirige José Luis Garza. Interjet cuenta con los permisos necesarios para volar a ese país después de las negociaciones que se prolongaron por casi ocho meses, pero la devaluación obligó a los directivos a actuar con cautela y posponer seis meses esa expansión.
Los planes de crecimiento internacional podrían incluir a Cancún, desde donde se harían conexiones a diferentes ciudades de la costa Este estadounidense. Cancún es actualmente uno de los destinos más demandados por Internet; operan regularmente cuatro vuelos, dos desde Toluca y dos desde la Ciudad de México.
La visión de este año de Interjet incluye soportar un decremento de hasta un 11% en la demanda, esto de acuerdo con declaraciones hechas en diversos medios por José Luis Garza. “No sólo el precio del combustible y la crisis afectarán, sino la desaparición de diversas líneas aéreas propiciará la reducción del mercado”, dijo.
NUEVO ESTIRON
CIbanco (antes Consultoría Internacional Casa de Cambio), del cual en nuestra anterior entrega comentamos que empezó a operar como banco en Quintana Roo el 1 de febrero, consolidó su posición como número uno en la zona turística del estado en materia cambiaria, al adquirir con una inversión aproximada de cuatro millones de pesos las sucursales que aún operaba American Express en el Sureste, cinco en el aeropuerto de Cancún y una en Cozumel.
Para CIbanco son posiciones importantes, pues tienen la exclusiva del mercado cambiario en la segunda terminal aérea más importante de México, Cancún y Cozumel, llegando así a 20 sucursales en la región Sureste, Cancún, Cozumel, Playa del Carmen y Mérida.
Con esta transacción CIbanco se quedó prácticamente sin competencia en el mercado cambiario ya que sus dos más fuertes competidores: Carson y American Express, fueron absorbidos por este naciente banco que crece en época de crisis.
No podemos olvidar, claro, que los bancos grandes siguen haciendo transacciones cambiarias con sus clientes, y que las ventanillas de cambio al menudeo complementarían su competencia más cercana.
En ese aspecto, sin duda el tema de las ventanillas de cambio ha sido muy descuidado por la autoridad, y en esta época en la que la lucha contra el narcotráfico es frontal las ventanillas de cambio resultan ser una gran oportunidad de lavar dinero, ya que nadie las regula, son tiendas de dinero, compran y venden efectivo sin que nadie las vigile, supervise, controle o limite.
En cambio las casas de cambio están reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y requieren para iniciar operaciones de un capital mínimo fijo de casi 10 millones de pesos.
EL HOME PORT
Por otro lado, en el marco del VII Foro de Turismo se destapó que el proyecto del home port en Xcaret sigue en la mira del empresario Miguel Quintana Pali. Esto a más de cinco años de su primer empujón, que se vio detenido por la negativa del presidente municipal, en aquel entonces Gabriel Mendicuti, quien nunca concedió los permisos pues pedía a cambio una cuota altísima por cada viajero que pisara su municipio, lo que redundó en una consulta pública y en historias sin fin.
Miguel Quintana es de casa, es de Quintana Roo, y de nueva cuenta y aún en momento de crisis está dispuesto a invertir para convertir en realidad su proyecto.
Ahora, sin embargo, habrá que esperar la oportunidad, el cabildeo con la nueva administración de Solidaridad, para su aprobación. Como se escuchó en el Foro de Turismo, su intención sigue latente, como la de los anti homeportistas para evitarlo a toda costa, refiriendo que es una industria oportunista que puede atentar contra la hotelería formal al no pagar ningún tipo de impuesto en el puerto que ancla, el más sólido de los argumentos de quienes se oponen.
Pudiera mirarse desde otro ángulo, la noche-estancia que generarán los viajeros, o la oportunidad de abrir nuevos nichos de mercado, como ha ocurrido en República Dominicana, dada la dificultad del visado de Estados Unidos, de donde procede el grueso de los cruceros que navegan por el Caribe.
No hay que olvidar que a las inversiones, en un momento de incertidumbre económica mundial, hay que darles la bienvenida.