De: Laura Estrada, lauris760@hotmail.com
Fecha: 20 de febrero 2007
Asunto: De carnaval
Para: Mariana Orea Marianao@latitud21.com.mx
Estimada Mariana:
Primero deseo saludarles y felicitarlos por su revista
Soy una orgullosa veracruzana, para ser más precisa del Puerto; tengo tres años de vivir en Cancún y me da mucha tristeza el poco o más bien nulo interés del gobierno municipal, de los empresarios y de la comunidad por el Carnaval.
Simplemente no entiendo cómo se puede pasar de largo una actividad eminentemente turística como lo es un Carnaval, porque es precisamente ahora que se habla de la reducción en el turista americano que nos visitará que el turismo doméstico puede ser parte de la solución.
Y es que el Carnaval de Veracruz podría dejar una derrama económica superior a los 500 millones de pesos, según las autoridades de Turismo del estado de Veracruz, entidad que este año tendrá la visita de más de dos millones de turistas en sus ocho días de fiesta.
Y esto sólo al hablar de uno de los carnavales del país, cuando todos los puertos turísticos viven una extraordinaria temporada hotelera con estas fiestas, y qué decir de los carnavales internacionales, como el de Río de Janeiro, que congregan a cientos de miles de personas y cuya derrama debe ser más que sustancial.
Desde que llegué a Cancún la pobreza del Carnaval me sorprendió. Siempre se escucha en todo el país de la importancia de su principal destino turístico, por lo que yo pensé que su Carnaval no tendría comparación.
Pero la pobreza del mismo es de risa y pena ajena al mismo tiempo; escasez de carros alegóricos, feos, mal diseñados, sin la presencia de grandes estrellas, y con muy pocas o nulas actividades para la familia, realmente como de pueblo.
Otro aspecto que me sorprendió es la gran división social, que tal como se observa en su zona hotelera y colonias residenciales está muy lejos de la gente de las regiones, ya que me informaron existe un Carnaval de los hoteleros, este sí muy bien montado. ¿De verdad sería muy desagradable desfilar unos minutos una vez al año y mezclarse con la comunidad, esa que les sirve y trabaja en sus negocios, con el objetivo de enriquecer y tener un carnaval digno de este bellísimo lugar? Parece que sí, y es una lástima.
De verdad, los carnavales son una fiesta de convivencia familiar, vecinal, escolar, de barrio o colonia, que une, que fomenta la imaginación, la cooperación y la alegría, no sólo el evento de una cervecera a la que lo único que le preocupa es vender su producto, lo que provoca que estas festividades se conviertan en una gran cantina.
Es una lástima tener en este caso (como en muchos otros), autoridades, empresarios y ciudadanos de visión corta.
Agradezco la publicación de este correo.
Saludos
Laura Estrada
Ejecutivas de ventas
De: Aracely PV[aracelipm00@hotmail.com]
Enviado el: martes, 10 de febrero de 2009 05:06 p.m.
Para: marianao@latitud21.com.mx
Asunto: Un crimen!
Estimados editores y lectores de Latitud 21:
Me encuentro en una situación sicótica… Tras un asalto a mano armada, un cristalazo y el secuestro express de mi hijo en la Ciudad de México tomé la valentía de emprender una nueva vida, con todo lo que esto significaba: un cambio de domicilio, una triste separación familiar, la búsqueda de un trabajo y mis ahorros para establecerme para empezar a tener eso, vida.
Fui visitante de Cancún desde hace más de 10 años, y pensé que era lo mejor que le ha sucedido al país, su único paraíso en toda la extensión de la palabra, y me mudé hace tres años.
Me siento aterrorizada de ver cómo hemos acaparado la atención nacional por culpa del crimen organizado que hoy nos hace presas. Es indignante ver cómo la autoridad no toma cartas en el asunto, pero todavía más que permitan que sus miembros distinguidos formen parte de las filas de las asociaciones delictivas en el estado; ahí tienen al Vikingo y sus secuaces, como la comandante Bombón, quienes desde hace años han delinquido sin freno alguno, hasta ahora que tocaron algunos intereses de otros hombres poderosos.
Claro, ¿para qué preocuparse si toda clase de políticos, hasta de bajo nivel, tienen su propia escolta, como también muchos de los periodistas corruptos? Esto es una burla a la denuncia ciudadana.
Me pregunto, ¿Latitud 21 y sus distinguidos miembros del consejo harán uso de su slogan, “líderes en el Caribe mexicano”, para hacer una cruzada ciudadana?
Aracely Pulido Velio
Salvador Siqueiros K sskterry@hotmail.com
Fecha: 11 de febrero de 2009
Asunto: Aeropuerto de Cancún
Para: Arturo Medina amedina@latitud21.com.mx
Arturo Medina:
Me parecen datos y cifras muy interesantes las que nos comenta en su columna, El Titiritero, particularmente sobre el aeropuerto de Cancún, además del articulo “Vuelo sin demora” que firma Alejandra Moncisbays; creo que nos queda claro que la empresa Asur está decidida a que Cancún tenga un aeropuerto cómodo, moderno y funcional. Lo digo porque cuando era un aeropuerto manejado por el gobierno era una verdadera porquería y parece que a todos ya se nos olvidó. Si comparamos lo que es hoy y lo que será con las ampliaciones que comentan, justo es reconocer que en este caso la concesión ha sido un éxito. Cancún no merece menos de un aeropuerto de calidad.
Salvador Siqueiros Kanafany.
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