Año 6 Número 72 Marzo 2009

Francisco Córdova Lira es un empresario pragmático. Llegó a Quintana Roo hace 35 años, prácticamente cuando inició Cancún. En ese lapso por sus manos pasaron los parques Xel-Há, El Garrafón, el Ecoturístico Cañón del Sumidero –que se encuentra en Chiapas— e Xcaret, del cual se hizo accionista en 2003. Desde 2006 es el director general del Grupo Via Delphi.
En parte por razones personales, pensando en la herencia que dejará a sus hijas, y en parte por ya no estar de acuerdo con el manejo que los accionistas mayoritarios vienen haciendo en Xcaret: “¿Cómo poner una cava en un parque de diversiones?”, se pregunta, en referencia a la colección de vinos mexicanos que acaban de abrir, el año pasado tomó una decisión que considera fundamental en su vida: vender sus acciones de Xcaret y Xel-Há, a cambio de aumentar su participación accionaria en Grupo Via Delphi.
Ahora, Córdova posee 18% de acciones de Grupo Via Delphi, del cual es director general y miembro del Consejo de Administración. Los otros accionistas son Oscar, Marcos y Carlos Constandse, con quienes también fue socio en la desarrolladora inmobiliaria Grupo Ritco, de la cual los Constandse Madrazo son los actuales dueños.
Los hermanos Constandse Madrazo y Córdova suman la mayoría de acciones de Via Delphi, en la que también son accionistas Alma Flores y Adán Zurbía, además de Miguel Quintana, creador y cabeza de Xcaret.
A pesar de las diferencias de puntos de vista y de su intercambio de acciones, Córdova es muy cuidadoso en las formas y deja en claro que todos siguen siendo socios y amigos, prueba de ello es que dos de sus principales delfinarios continúan funcionando tanto en Xcaret como en Xel-Há.
Además, Córdova detenta 32.5% de las acciones de Alltournative, empresa que constituyó en 1998, la cual estuvo encabezada en un principio por sus sobrinos Carlos Marín Morales y Rodrigo Constandse Córdova. Alltournative, de la que Córdova también es director general y miembro del Consejo de Administración, es una compañía que ofrece tours ecológicos, la cual en 2008 abrió su propio parque en la Riviera Maya: Río Secreto.
Así que, una vez dado el salto, ahora Córdova tiene sus baterías puestas en los delfinarios de Grupo Via Delphi y en Alltournative.
Por eso es que en diciembre pasado con Via Delphi lanzó cuatro productos nuevos que vienen a revolucionar este segmento y que lo ponen a la vanguardia de la industria de los delfinarios: “The One”, en el que un entrenador y un delfín le dedican una hora de nado exclusivamente a un visitante; “Trainer for a day”, en el cual durante ocho horas el visitante aprende a ser un entrenador de delfines; “Xel-Há dolphin experience”, un todo incluido que integra la entrada al parque, alimentos, bebidas y nado con los cetáceos, y “Delphinus trek”, el más innovador de los cuatro, que es una nueva experiencia de convivir con los delfines debajo del agua, armado con la más moderna escafandra, mismo que, en todo el mundo, únicamente puede experimentarse en Xel-Há.
Via Delphi cerró 2008 con 220 mil nados con delfines vendidos, y, consciente de la crisis que se viviría en 2009, desde finales de año pasado su mejor escenario para este año es terminar con los mismos números que el anterior; mientras que su previsión más pesimista prevé una reducción de cinco por ciento, lo cual no es un porcentaje menor, ya que representaría once mil nados menos, para lo cual afirma estar preparado.
Pero no sólo eso, ya que a pesar de lo difícil e incierto que se presenta 2009 invertirá 21 millones de pesos en diversos proyectos, como la reapertura del delfinario de Majahual y otros nuevos en Cozumel y Los Cabos.
Y, aunque la suerte no es una cuestión de azar sino producto del esfuerzo, podemos decir que Francisco Córdova es un tipo con suerte: cerró 2008 sumando el nacimiento de once delfines durante el año, una marca mundial, y con siete hembras preñadas que darán a luz este 2009.

 

 
Rueda de la Fortuna
Empresas y Empresarios
 
 
2009 Latitud 21 - Derechos Reservados.