Las hemorroides es uno de los padecimientos más frecuentes entre la población, y aun cuando su diagnóstico es relativamente sencillo continúa siendo motivo de tratamiento en etapas avanzadas de la enfermedad, ya que la vergüenza y el miedo hacen que los pacientes tarden en solicitar ayuda a su médico.
Se sabe que uno de cada cuatro adultos mayores de 50 años ha tenido hemorroides alguna vez en su vida. Este padecimiento además de frecuente puede llegar a ser verdaderamente doloroso, al grado de cambiar el estilo de vida de los pacientes, pues sólo alrededor del 27% es asintomático.
Las hemorroides son plexos venosos localizados en el canal entre el recto y la piel perineal; pueden ser internas y externas cuando rebasan las márgenes del ano.
Cuando estos plexos venosos se dilatan se forman las hemorroides, las cuales se pueden protuir, trombosarse y causar intenso dolor y también pueden ulcerarse y ser causa de sangrados. Son también conocidas como venas varicosas del ano y el recto.
La dieta pobre en fibra (causa de estreñimiento), ocupaciones sedentarias, realización de esfuerzos, como permanecer de pie por tiempos prolongados, o permanecer mucho tiempo sentado, además de abusos de medicamentos por vía rectal, enemas frecuentes, deportes como la equitación, motociclismo, ciclismo, abuso del alcohol, tabaco y prácticas sexuales anales son algunas de las causas de este padecimiento, el cual es común entre conductores de vehículos y pilotos.
También el embarazo es la causa más común de hemorroides en las mujeres, aun cuando éstas sean jóvenes.
Esta es una enfermedad benigna y sólo aproximadamente el 10% requiere de cirugía.
Si usted es propenso a esta afección o si ya la tiene, los siguientes consejos pueden serle de gran ayuda, independientemente de la que le brinde su médico:
1.- En el momento que sienta deseos de defecar hágalo, no se reprima.
2.- Evite estar sentado en el baño demasiado tiempo (hay personas que gustan de leer revistas).
3.- Trate de ir al baño cuando menos una vez al día.
4.- Si ya tiene el padecimiento prefiera para el aseo posterior a la defecación el baño o toallas húmedas.
5.- Si usted ya siente una pelotita en los márgenes del ano, trate de hacer una ligera presión con el dedo para introducirla nuevamente.
Lo más importante de todo esto es que no se apene y acuda por ayuda médica desde el inicio, para evitar problemas mayores o complicaciones.