Latitud 21

“Es un interesante proyecto periodístico al cual me uno por considerar que apunta a conformar una auténtica cultura empresarial. El reto no es fácil, pero no por ello lo considero imposible, como tampoco lo fue la construcción de este destino, que gracias a la visión empresarial de muchos hombres y mujeres hoy trasciende en el ámbito mundial”.  Así lo dije y lo escribí hace 10 años.

No encuentro palabras para hablar a título personal de LATITUD 21. No fue mi proyecto. Tampoco mi ambición. De hecho, no fue su autor intelectual, Fernando Martí, quien me convenció de incursionar en esta aventura periodística, como todo mundo supuso tras ocho años de complicidad. Fue Gabriel Escalante quien me empujó y me orilló a desposarme con esta publicación… sin cláusula de divorcio hasta el momento… e  infinitamente se lo agradezco. También a Fernando, quien estuvo detrás de todo esto.

LATITUD 21 ha tenido una naturaleza camaleónica, producto del dinamismo empresarial, partiendo de que este paraíso inventado, pese a su inmadurez de estado, ha gestado grandes empresas que han rebasado fronteras.

A una década me obligan –apúntese Eduardo Albor como presidente del Consejo-, a hacer una introspección de lo que ha significado este producto editorial, creado con historias de éxito de quienes han sido responsables de la construcción del desarrollo turístico más importante de México.

Cada una, idílica, que nos han llevado a infinidad de negociaciones, que nos han hecho hasta llorar –apúntese Moisés El-Mann-. Su razón de ser no estuvo errada… lo creo y lo sostengo, fue un acierto, y ha trascendido al tiempo.

Al retroceder, recuerdo una retadora vocecita: “Si en seis meses sobrevive tu revista, te doy la entrevista”… Seis y más… Una década sin desfallecer en el intento.

Grandes hombres y mujeres de todas las latitudes nos han confiado sus secretos, sus desavenencias, que han superado con liderazgo para ser pilares de un destino turístico que en términos de divisas representa al país cinco mil millones de dólares; de inversión extranjera 374 millones de dólares, y lo que es más, millones de fuentes de empleo.

LATITUD 21 también ha sido producto de gente comprometida que tampoco ha desfallecido en el intento. Desde su fundación todo el staff ha permanecido intacto para seguirla construyendo. Se oye, se lee y se siente bien.

Me enorgullece haberme dejado seducir por los autores de Latitud 21. Agradezco la confianza de todas mis fuentes, ¡benditas bocas! De los socios comerciales que nos han  financiado. De la eterna paciencia del gran equipo anónimo que nos ha dado forma. De los lectores que nos inyectan ánimo, y de quien ahora conduce los timones por creer y seguir creyendo en esta fascinante aventura llamada LATITUD 21. 

 



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