A 35 años de su fundación, Fonatur se somete a una reingeniería para capitalizarse y propiciar inversiones en los destinos con vocación turística de México
A lo largo de tres décadas, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo ha impulsado el desarrollo planificado de la industria turística nacional a través de la construcción de exitosos centros integralmente planeados como Cancún, Los Cabos e Ixtapa, luchando por asegurar el despegue de los CIPs todavía en proceso de consolidación, como Loreto y Huatulco. Sin embargo, esta empresa pública fundada para alentar paralelamente el desarrollo regional, la captación de divisas y la generación de empleos, actualmente enfrenta otras condiciones y retos tendientes a la promoción de inversiones para sustentar la rentabilidad y operatividad de las regiones del país con vocación turística. Al respecto, Latitud 21 sostuvo un encuentro en el marco de la 34 edición del Tianguis Turístico de Acapulco con su nuevo director general, Miguel Gómez Mont.
Latitud 21.- ¿Cuál es el reto de Fonatur en este sexenio?
Miguel Gómez-Mont.- La reingeniería es el producto del nuevo reto que tiene el Fondo Nacional de Fomento al Turismo. Fonatur nace en Cancún con la gran reserva, con un gran proyecto donde no existían desarrolladores hoteleros y turísticos, teniendo que jugar varios papeles: empresa desarrolladora, inmobiliaria, constructora de proyectos y aeropuerto, constructora y operadora de hoteles. Sin embargo, hoy en día no tenemos tanta reserva. Gracias a grandes visionarios Fonatur ha vivido 35 años, pero la realidad hoy es que tiene un equipo muy bueno técnicamente hablando para lo que es el desarrollo y diseño de nuevos centros turísticos, pero no tiene la capacidad económica para hacerlo. Tiene que reforzar fuertemente las áreas financieras para atraer capitales y generar oportunidades. Caso que vemos por ejemplo en Costa Maya, el siguiente CIP, que hay que financiarlo, y tenemos que conseguir para desarrollarlo.
L21.- En ese sentido, ¿cómo fomentará Fonatur las inversiones mexicanas?
MGM.- La banca de desarrollo va a tener que dedicarle más al turismo por mandato. Fonatur va a ser la ventanilla única, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas, buscando también involucrar a la banca comercial mexicana. En cuanto a las grandes empresas pensamos financiarlas con fondos del Fomento al Turismo o con fondos especializados de capital de riesgo, pues tenemos que lograr una participación más activa de los inversionistas nacionales. Fonatur busca atraer a inversionistas extranjeros que apoyen a los empresarios mexicanos, para no estar en desventaja y que compitan en igualdad de circunstancias con los de otros países que vienen con costos de capitales muy baratos.
Vamos a conseguir fondos de capital de riesgo y fondos de deuda a largo plazo, a 15/20 años, para financiar hoteles, desarrollos, parques temáticos. Y no sólo créditos bancarios. También vamos a sindicarlos. Crearemos desarrollos rentables y guiaremos el capital.
L21.- ¿Cuál es el presupuesto signado a Fonatur en este primer año de administración?
MGM.-De hecho no tenemos. Hay un fondo de gestión para mantenernos que el gobierno federal nos destina, que este año es de 60 mdp, pero tenemos programas de inversión de más de tres mil, y como reto atraer capitales por 20 mil mdd en los próximos seis años.
L21.- Versan temas pendientes en torno a la Ley de Vida Silvestre y el Caribe mexicano. Su opinión al respecto:
MGM.- Sin duda ha habido un abuso por parte de todos de no tratar bien a los manglares, y la reacción de la ley es una parte del péndulo. Creo que los tangos que hacemos no son buenos. Tenemos que cuidar los manglares porque tenemos que cuidar el país, sobre todo por los efectos que ante la ausencia de éstos causan eventos meteorológicos como los huracanes. Sin embargo, no restringiendo estrictamente, procurando dañarlos lo menos posible y preservando parte de éstos a través de proyectos ecológicos sustentables.
L21.- En ese sentido, el proyecto de Rivera Cancún implica inminentemente una afectación a un área de manglar importante, con la introducción de la nueva Ley de Vida Silvestre. ¿Se va a frenar su desarrollo?
MGM.- El proyecto ha quedado en manos del empresario yucateco José Chapur y creo que no le afecta el cambio a la ley, porque tengo entendido que ya tenía todas las autorizaciones. El es una persona muy cuidadosa, muy comprometida con su estado y creo que va a respetar y aprovechar su experiencia en el cuidado y preservación del manglar. El proyecto ya arrancó, una vez que Fonatur aprobó los proyectos ejecutivos, por lo que tampoco hay duda en frenar su ejecución.
L21.- Con respecto de Puerto Cancún…
MGM.-Tengo entendido que hay varios empresarios muy destacados en el proceso de compra de la participación del señor Kelly. Como se sabe, Fonatur tiene un porcentaje en forma del fideicomiso y tiene el derecho de venta, por tanto cuando existiera el cambio de manos de otros inversionistas el Fondo tendría que avalar que éstos sean personas moral y económicamente solventes, para que se termine el proyecto que por mucho tiempo ha estado muy satanizado, pero que sin duda es el mejor de Cancún. El proceso en el que participan seis postores se concretaría para el próximo mes de mayo.
L21.- El Bulevar Kukulcán…
MGM.- Se sataniza mucho de que Fonatur quiera salirse de Cancún. No es que quiera o no. El Fondo tiene un pedido del Congreso de ya no destinar recursos en el mantenimiento de CIPs ya consolidados, que a Fonatur le cuesta, en el caso del Bulevar Kukulcán, 100 mdp, cuando nuestra partida signada es de 60 mdp. Es una cuestión de cuánto tiempo vamos a poder aguantar. Necesitamos hacerlo con acuerdos con el Gobierno del Estado y hoteleros a fin de hacer una especie de agencia de infraestructura autofinanciable. No se trata de echarle una carga al municipio o al gobierno estatal que no puedan solventar. Tenemos incluso que generar alguna forma de ingresos con la venta de agua o algunas cosas. Hay que hacerlo con mucha creatividad, y hemos empezado las pláticas con todos los involucrados para analizar las propuestas; Fonatur prevé un lapso de dos años para conseguirlo.
Tenemos la probabilidad de volver a tener malos gobiernos, y un mal gobierno puede destruir un sitio turístico. Entonces tendríamos que procurar crear mecanismos, como una especie de fideicomisos con la intervención de la IP y los tres órdenes de gobierno, para hacer los destinos rentables, puesto que cada vez tenemos menos recursos.
Fonatur definitivamente tendrá una intervención conciliadora para dejar la maquinita andando, como sucederá en breve en Los Cabos. Ya arrancamos las negociaciones, aunque el problema es menor que en Cancún. Cancún es el hijo mayor, el consentido, y tenemos que hacerlo muy bien porque no vamos a permitir que se nos caiga el sitio al ser el lugar más importante, turísticamente hablando, del país; no podemos jugarnos a que ni yo ni nadie se equivoque en lo que hagamos. Si lo hacemos rentable todo mundo va a estar contento y hasta les va a gustar que tampoco dependa de un muchachón de la Ciudad de México.
Creo que lo que podemos hacer es ciudadanizar el mantenimiento, sin que dependa de un gobernante o un director que cambie cuando haya elecciones; no debe convertirse en un tema político, sino en un tema meramente administrativo. Sí hay que aclarar, Fonatur no abandona Cancún, simplemente va a crear algo para que sea sustentable, por el bien de este extraordinario destino, generador de miles de fuentes de empleo.
L21.- El puente en la laguna…
MGM.- Se trataría de dos puentes, el de la laguna Bojórquez y el de la laguna Nichupté, y creo que ambos serían viables. Pero nos encontramos con un problema de presupuesto, si consideramos que un puente alcanzaría un costo de 200 millones de pesos. Y aunque Fonatur no crea ya infraestructura, está viendo con algunos grupos que se diese la concesión, tanto por Semarnat como por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, para hacerlos autofinanciables; de hecho ya ha habido negociaciones con gente interesada en su ejecución.
L21.- ¿En qué proceso se encuentra el CIP Costa Maya?
MGM.- No tenemos la MIA, la cual sin embargo estamos tramitando; nos hace un poco de ruido pero va a salir, dado que es un proyecto que desde su nacimiento, incluso antes de la nueva Ley de Vida Silvestre, respeta absolutamente todo lo referente al área de manglares, al grado que de dos mil 500 hectáreas previstas sólo considera el desarrollo de 500, casi cuatro quintas partes del terreno. Por otro lado, esperamos para mayo los avalúos para poder adquirir la tierra y arrancar los proyectos definitivos, estimando para este mismo año dar el banderazo. Ya tenemos los recursos para cubrir el pago de la tierra, y grupos de inversionistas interesados con intenciones de crear un lugar muy exclusivo.
Nos sentimos optimistas con Costa Maya, es un proyecto viable, maduro y ampliamente rentable, del que estimamos ventas por el orden de los 120 mdd. La zona es tan bella que creo que la debemos dedicar al turismo más excelso y convertirla en la joyita de la corona del Caribe mexicano.
L21.- ¿Cuál es el inventario de lotes de Fonatur en el Caribe mexicano y su valor?
MGM.- Tenemos más o menos en inventario cerca de 12 mil millones de pesos, que al desarrollar se pueden multiplicar. En Cancún tenemos los desarrollos El Table, La Esperanza, Vista Hermosa y Malecón Cancún, además de la marina Cozumel a un mes de arrancar y el CIP de Costa Maya en el sur del estado. Fonatur aún tiene proyectos que impulsar pero desde otra visión a la de los inicios de este destino, y esa es a través del fomento a las inversiones y desarrollos sustentables ecológica, social y económicamente hablando.