Año 2 Número 15 Junio 2004

Sigfrido Paz Paredes

Para resolver el problema de la vinculación entre los sectores productivos y las áreas de capacitación, el Gobierno del Estado creó el Consejo Estatal para el Diálogo con los Sectores Productivos, dentro del cual funciona una Comisión de Empleo y Capacitación.

En Quintana Roo existen más de 20 instituciones con recursos, material y personal calificado para llevar a cabo acciones de capacitación, además de la capacitación privada y de la que otorgan los sindicatos. Así pues, participan en estas tareas todas las universidades e institutos de educación superior, así como los CBTIS, los CBTA, los Conalep, los Cobach, los CECYTE, Cetmar, y una enorme gama de organizaciones públicas y privadas.

A pesar de todo este aparato, las cifras del INEGI y la más reciente evaluación indican que en Quintana Roo existe una demanda potencial de capacitación de 268 mil trabajadores, y que sólo se han atendido a nueve mil 436, lo que nos da un rezago enorme. Por otra parte, la demanda crece porque crece la conciencia de la necesidad de capacitarse por parte de los trabajadores: el crecimiento demográfico es de seis por ciento anual y el crecimiento de la matrícula es de 15% anual.

Después de varias reuniones de trabajo, la Comisión ha llegado a conclusiones muy interesantes, para vincular a las instituciones de capacitación con las necesidades de los trabajadores. Para ello, definió una estrategia de cuatro puntos para aplicarse en dos etapas.

En la primera etapa, la tarea fundamental es cerrar la brecha, cancelando los rezagos educativos o de capacitación. Existe una gran cantidad de trabajadores de la industria turística que no tienen terminada su primaria, y una parte aún mayor la secundaria.

El sector empresarial considera que es fundamental resolver el rezago en un breve plazo. Así, nos proponemos cubrir en dos años la educación básica, y en un plazo de tres a cuatro años contar con un 100% de empleados que hayan terminado la educación secundaria.

Otros aspectos importantes de la primera etapa son la capacitación en el trabajo (entendida como el mejoramiento de las capacidades actuales de cada trabajador), la capacitación para el trabajo (que presume el desarrollo de nuevas habilidades para desarrollar una labor), y la actitud de servicio (tan necesaria en la industria turística).

En una segunda etapa de trabajo, es indispensable atender las demandas del sector turístico productivo que se han fijado para el año 2025. En el momento actual, en Quintana Roo existen 55 mil cuartos de hotel, que representan 82 mil empleos directos y 132 mil indirectos, o sea, alrededor de 220 mil empleos.

Pero para el año 2025 el Caribe mexicano tendrá 140 mil cuartos de hotel que, con la misma medición aritmética, generarán 560 mil empleos. Es evidente el reto que existe para las autoridades educativas, y el momento de comenzar es el actual, porque la conclusión es obvia: no se puede contar con personal capacitado, con mejores salarios y mejores condiciones de vida, y con empresas más rentables y más competitivas si no existe una estrecha vinculación entre sector productivo y sector educativo.



 
 
 


 

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