Desde estos tiempos,
se pensaba que el aguamiel aumentaba la fertilidad y estimulaba
la conducta sexual de la pareja. En la antigua Persia, se
esperaba que después del casamiento las parejas tomaran
el brebaje cada día durante “un mes de luna de
miel” para alcanzar el estado mental idóneo que
les permitiera un matrimonio exitoso. Si un hijo nacía
nueve meses después, el aguamiel era premiada por la
calidad de su producción.
Una bodega de vinos en Sussex, en el sur de Inglaterra, ha
confeccionado especialmente para la RSC doce botellas de este
brebaje. “El brebaje incluye un ingrediente secreto”,
dijo Emsley. "Hemos seguido la antigua receta muy de
cerca. Yo mismo tomé un poco el otro día y tuve
un apuro en casa”, bromeó.
Se cree que la bebida --una mezcla de miel, vino, frutas y
especies-- reduce ansiedades sexuales, lo que incluye miedo
a un desempeño inadecuado.
También es rica en vitamina B, que ayuda a mantener
la salud reproductiva; aminoácidos, para incrementar
la fertilidad y óxido de nitrato que es bueno para
la salud sexual de los hombres.
Las propiedades afrodisíacas atribuidas a este brebaje
pueden ser, por lo tanto, un resultado merecido, dijo la doctora
Clare Mcloughlin de la RSC. “Las leyendas y los mitos
tienen una base científica”, explicó.
Pero mientras este elixir puede ayudar a las parejas a obtener
esa "sensación de amor”, se le aconseja
a los recién casados que lo beban con prudencia, como
lo apuntó una terapista sexual.
“Una de las grandes causas de los problemas en la pareja
proviene del estrés exterior a la relación.
Mientras más sanos, más contentos estaremos.
Cualquier cosa que ayude es buena, pero el alcohol también
está ligado con problemas en las relaciones”,
dijo Paula Hall, del Servicio de Asesoramiento de Parejas
del Reino Unido.
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