Muchas veces nos habremos preguntado por qué compré tal o cual producto; por qué cambié de marca ¨casi sin pensarlo¨ o por qué sigo comprando ésta u otra marca si hay hoy tantas otras.
Para que el target permanezca, cambie o compre una nueva marca o producto debe ser provocado; en realidad el mercado de productos y servicios se mueve por la seducción.
Por años el marketing y su componente la publicidad han evolucionado las estrategias para llegar de manera efectiva e innovadora a su público. No importa el tamaño del mercado, el lugar, sexo, creencia u origen, el principio estratégico de la mercadotecnia siempre estará presente.
Póngase a pensar cuántos miles de productos y/o servicios se están consumiendo en el mundo en este momento y qué infinidad de objetivos, satisfactores y resultados han de tener.
A pesar del escenario en donde se desarrolle el acto de la compra, cada quien tiene una razón para comprar o consumir; en definitiva ha sido seducido por el producto y toda la maquinaria de estrategas y creativos que están detrás.
Las estrategias orientan toda campaña; toda campaña debe tener un sustento estratégico y una base mercadológica para llegar al target acertadamente.
Ya el mercado no es como antes, en donde éramos los únicos y podíamos estar libres de toda competencia (leal y desleal) y de productos (mejores, iguales o peores).
Ahora el mercado es altamente competitivo, creativo y estratégico. Ya no basta sólo estar presentes en el target, ni es suficiente sólo un regalo promocional, tampoco decir que tenemos clientes satisfechos, y menos conformarnos en decir que capturamos el 15% de mercado, sino que realizamos estrategias para seguir creciendo, para gratificar a nuestros clientes, para estar presentes adecuadamente y en el lugar preciso.
Todo ha evolucionado, el marketing y sus estrategias se renuevan constantemente a pedido de los consumidores que día con día son más exigentes y están en la búsqueda de mejores productos y servicios.
Deténgase un momento y piense en la oferta inmobiliaria cancunense, desde los mega proyectos hasta las viviendas de interés social, dirigidas a públicos tan heterogéneos como número de fraccionamientos y construcciones existentes. Varios de ellos han tenido un éxito impresionante y definitivamente trabajaron basados en el aprovechamiento de las oportunidades que les dio el mercado.
Cinco mil viviendas de Tierra Maya se vendieron en cinco años, en promedio mil viviendas anuales y 80 mensualmente, a las afueras de Cancún, con limitaciones como ubicación y dificultades de transportación, dirigidas al sector popular con un ingreso promedio de tres salarios mínimos (aunque algunos digan que ese segmento no tiene poder de compra). Tan rentable es este segmento que se planea la construcción de seis mil viviendas en el fraccionamiento denominado Paraíso Maya.
Antagónicamente al target anterior, la segunda torre de departamentos frente al mar -de un conocido desarrollo- se vendieron todos durante la preventa a más de 400 mil dólares. Nada de esto es por casualidad, es la causa de trabajar y vender estratégicamente. El mercado nos pide actuar y sobre todo ser seducidos por los productos y/o servicios.
Como toda seducción ésta inicia con la mirada; el target debe ver su producto o servicio, tendrá que iniciar con un nombre (su marca), luego darles un buen discurso (promesas que se cumplirán y beneficios claros), atraerlos y darles lo que desean, satisfacerlos y mantener una relación permanente con el consumidor.
Pero tenga cuidado, si usted no cuida al seducido, no le añade nuevos satisfactores (innovación), no le recuerda que está siempre presente (que lo vea en los medios tradicionales o no), desafortunadamente se irá con otro, otro producto o servicio que haya evolucionado con el consumidor y que le ofrezca más de lo que espera a pesar que su producto probablemente sea mejor.
Un caso particularmente interesante es Xcaret y su innovación constante. Cualquiera de nosotros podría decir, ¿qué necesidad tiene de estar innovando si es líder en el mercado? Pues la respuesta es simple y contundente, seguir siendo el líder, dificultar el crecimiento de la competencia, captar clientes repetitivos y gratificar a sus visitantes haciendo que su estancia en el parque sea inolvidable. Una estrategia que parece sencilla, pero imagínese la visión que ha de tener su gente y sus estrategias enfocadas al visitante; llegar a ello no es simple.
Más de uno de nosotros nos hemos preguntado, ¿por qué si somos los mejores no tenemos la mejor posición en el mercado? Recordemos que no siempre los mejores productos o servicios alcanzan la posición más alta; la alcanza el que tenga la mejor estrategia y combine el conocimiento pleno de mercado, un buen producto o servicio, el personal idóneo y una muy buena estrategia de mercadotecnia y comunicación que haga sentir a sus consumidores como únicos e importantes.
Seduzca con una estrategia especializada, con acciones coherentes, con gran entusiasmo y con ese “ingrediente secreto” que todo empresario maneja perfectamente.
