Año 4 Número 40 Julio 2006

Uno de cada cuatro adultos mayores de 50 años ha sufrido de hemorroides alguna vez en su vida, padecimiento que además de frecuente puede llegar a ser muy doloroso, al grado de cambiar el estilo de vida

Aunque no tan peligrosa, la hepatitis A es la más frecuente en nuestro país. Sencillas medidas de higiene previenen del contagio de esta enfermedad, que no por ser benigna deja de ser riesgosa para la vida

Actualmente existen diferentes tipos de hepatitis: A, B, C, D, E, siendo las tres primeras las más habituales, y dentro de ellas la  hepatitis del tipo A es la más frecuente en nuestro país. Afecta a una gran cantidad de niños y gente adulta.  No es tan peligrosa como los otros tipos de hepatitis, pero de cualquier forma hay que tomarla en cuenta debido a que en México se siguen presentando brotes importantes de este padecimiento.
El término hepatitis indica inflamación del hígado, el órgano más grande del ser humano, con forma de pirámide, alojado por debajo del pulmón derecho, cuya labor es de gran importancia en el organismo en el procesamiento y almacenamiento de muchos de los nutrientes que absorbe del intestino. Crea también los factores de la coagulación, que evita que las personas se desangren cuando tienen alguna cortadura o herida, y  segrega la bilis, sustancia que ayuda al aprovechamiento de los alimentos.
Por ser este órgano imprescindible para la vida hay que cuidarlo, no sólo de estas enfermedades por virus sino también de otras formas muy comunes, como son el consumo de alcohol, drogas, infecciones y parásitos.
La forma más común  de contagio de la hepatitis A es la fecal-oral, es decir, cuando se ingieren agua o alimentos que han entrado en contacto con los desechos de alguien enfermo, sea de manera directa o indirecta, siendo asimismo cucarachas y moscas  intermediarias. 
Otras formas de transmisión son a través de transfusiones de sangre, el uso de jeringas contaminadas, los tatuajes y el compartir instrumentos de higiene personal que puedan estar en contacto con sangre, como pueden ser cepillos de dientes o el rastrillo para rasurar.
La falta de higiene tiene mucha importancia, y es por ello que sobre todo en las escuelas, gasolineras, restaurantes, edificios públicos, etcétera, la limpieza de los sanitarios resulta de gran importancia; sin embargo, es uno de los males en nuestro país.
A pesar de que actualmente existe la vacuna para evitar la hepatitis A, es importante para todos consumir agua potable embotellada o hervida, desinfectar todas las frutas y verduras, proteger la comida de los insectos y la enseñanza y aplicación de lavarse adecuadamente las manos antes de comer e ir al baño. Estas sencillas medidas de higiene ayudarán mucho a no contagiarse de esta enfermedad, que no por ser benigna deja de tener un riesgo para la vida.

 
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