Año 3 Número 28 Julio 2005

Cuidado con la burbuja inmobiliaria

Las tasas de interés en el mundo comienzan a subir y así continuarán en el 2005, lo que hará que menos inversionistas estén dispuestos a comprar inmuebles como negocio

Héctor Amador

La primera burbuja especulativa que registra la historia sucedió a principios del siglo XVII en Holanda. La mayoría de la población enloqueció y especuló con el tulipán. Este fenómeno, ampliamente documentado, se conoce como la "tulipomanía". Como resultado de aquella locura colectiva, hoy, a Holanda se le identifica como el país de los tulipanes, a pesar de que originalmente no vienen de aquella región.

Desde entonces han ocurrido burbujas especulativas en muchos mercados y en diferentes partes del mundo. Desde luego están las que hubo en bolsas de valores en 1929, con el Internet en los 90's y en México en 1987.

Según Robert Shiller, profesor de Economía de Yale y autor del libro Exuberancia irracional, las burbujas especulativas se crean cuando el precio se mueve por razones psicológicas y no económicas. La burbuja se forma cuando la gente pierde de vista el valor fundamental. Las personas están dispuestas a pagar lo que sea porque han visto que los precios se incrementaron y suponen que continuarán en esa racha de alza. Se cree que siempre habrá un nuevo participante que nos devuelva nuestra inversión inicial y una ganancia. Mientras haya nuevos jugadores que nos empujan a la punta de la pirámide todo funciona. El problema es cuando la base ya no aumenta y faltan participantes. Entonces la pirámide entera se derrumba. Igual las burbujas.

De París a Nueva York y México

Hoy en día el mundo parece que vive una nueva burbuja, y es en los bienes raíces.

Según el semanario británico The Economist, durante el 2004 el promedio porcentual de encarecimiento de los inmuebles en algunas partes fue: Hong Kong 31.2, España 17.2, Nueva Zelandia 16.4, Francia 14.7, Inglaterra 13.8 y Estados Unidos 13. En México, desgraciadamente y parar variar, no hay estadísticas certeras pero participantes del mercado estiman que el aumento fue de alrededor de 25%.

En algunos lugares los precios siempre han sido estratosféricos y hay explicaciones fáciles para ello, como en Londres, París y Nueva York. En esta última el precio promedio de un departamento modesto es de un millón de dólares y el récord lo rompió ahora Rupert Murdoch, el dueño de News Corporation, Fox Broadcasting, The New York Post y Twentieth Century Fox, entre otros. Compró el penthouse triple, con 20 habitaciones y dos mil 438 metros cuadrados, así como mil 219 metros cuadrados de terrazas, ubicado en la 5ª Avenida y la Calle 64. El precio: 44 mdd.

El récord previo en Manhattan, del área habitacional más cara, lo tuvo por dos años el financiero mexicano, especialista en negociación de deuda de empresas quebradas, David Martínez, quien adquirió, por 44.25 mdd, dos condominios que fusionó en el ala sur de la torre Time Warner en la glorieta de Colón.

La razón para esta locura de precios es porque en plazas como Nueva York, Londres y París la demanda por espacio es muy elevada. Todos los potentados del globo terráqueo desean comprar un bien en dichas urbes. Por lo tanto, en esas metrópolis las circunstancias son muy especiales.

La causa para que en todas partes los predios aumentaran de valor en los últimos años es por las tasas de interés tan bajas. Cuando la gente ve que el banco paga una tasa tan reducida por recibir el dinero en depósito, busca alternativas atractivas y, a su juicio, poco riesgosas para colocar sus ahorros y obtener un mejor rendimiento. Entonces voltean a ver los bienes raíces como una opción para dejar su dinero allí y cobrar por el uso de los mismos.

La otra forma en que afectan los reducidos rendimientos bancarios es porque, en contraparte, también descendieron los intereses por los préstamos hipotecarios. De pronto, un mayor número de individuos puede pagar el préstamo en lugar de arrendar.

Ambos factores, al juntarse, incrementan la demanda y la consecuencia es que suba el precio. En nuestro caso, la cotización de los terrenos y las casas.

Señales de sobrevaluación

¿Cómo sabemos si un mercado inmobiliario está sobrevaluado? Al igual que con las acciones hay algunos parámetros que nos pueden servir de guía. El precio de una vivienda es, en valor presente, la suma de los ingresos futuros que se puedan cobrar. Cuando los precios se disparan, los cobros comienzan a incrementarse también.

Actualmente, las tasas de interés en el mundo comienzan a subir y continuarán haciéndolo en el 2005. Lo anterior traerá como consecuencia que menos inversionistas estén dispuestos a comprar inmuebles como negocio y un número más reducido solicitará hipotecas. Por lo anterior, los precios dejarán de incrementarse al ritmo que sucedía.

Ahora bien, qué tan rápido se desinflará la burbuja, es difícil saberlo de antemano.

Puede ser que los precios simplemente se queden en su nivel actual por algunos años, sin apreciarse y paulatinamente se ajusten al nivel de ingresos y de intereses. Este es el escenario más deseable. Si se diera el caso de una baja fuerte y repentina se tendría un problema grave en la economía. Una crisis en el mercado inmobiliario afecta a un amplio sector de la población. Es mayor el número de personas que poseen un bien raíz que los que tienen acciones.

Versión original:

www.revistafortuna.com.mx

.

El siguiente nivel

La demanda de vivienda en Q. Roo ha crecido de manera acelerada en los últimos años como consecuencia del crecimiento poblacional, de la migración interestatal y del acelerado proceso de urbanización de la zona turística del Norte

México no deja de ser país de grandes contrastes. El auge de la construcción y venta de vivienda de los últimos tres años se sustentó en el desarrollo de conjuntos habitacionales de pequeños y modestos departamentos de interés social. Con un mercado inmobiliario con tasas de crecimiento de más del doble de la economía, los empresarios del sector ahora tienen en la mira a la población de mayores ingresos.

Reunir comodidad, diversión y acceso a las últimas tecnologías de telecomunicaciones en un entorno habitacional exclusivo es la apuesta de los constructores de vivienda residencial de lujo, o residencial plus (RP). Esto ha llevado al desarrollo de conjuntos ubicados principalmente en la zona metropolitana de la Ciudad de México. Y comienzan a extenderse a destinos turísticos como Cancún, Acapulco y Nuevo Vallarta.

Demanda de vivienda en Quintana Roo

Quintana Roo, uno de los puntos turísticos más importantes de nuestro país, presenta un aumento poblacional importante, motivado por el atractivo que constituye la creación de fuentes de empleo en el sector turístico, lo que ocasiona que mucha gente emigre hacia este estado y sus principales ciudades turísticas.

Con un total de un millón 91 mil 496 habitantes al año 2005, presenta una tasa de crecimiento poblacional del 3.9%, que es una tasa alta comparada con la que presenta el país en el periodo 2000-2010. La demanda de vivienda en el estado equivale casi al 2.9% del total requerido en el país, mientras que su población equivale al 0.9% de los habitantes en la República.

La revisión de los datos de Población Económicamente Activa (PEA) y la distribución del ingreso en Quintana Roo, así como su comparación respecto al perfil nacional, igualmente remarcan la creciente demanda de vivienda. Destaca la proporción de la PEA Vs. la población total; para el país en general esta relación es del orden del 30%, en el estado alcanza el 40%.

En lo referente a la distribución del ingreso y en correspondencia con la relevancia de la actividad económica, la PEA que califica para un crédito hipotecario (mínimo 2 vsm para una vivienda económica), a nivel estado Quintana Roo está por encima del promedio nacional; asimismo, los municipios que presentan un porcentaje mucho mayor al promedio nacional son Cancún, Playa del Carmen y Cozumel, todos ellos destinos turísticos por excelencia.

Tendencias de desarrollo urbano

El resultado del desarrollo urbano de las ciudades se da como resultado de la conjunción de diversos factores, tanto de la existencia de reservas territoriales como de su correspondencia con los planes de ordenamiento territorial, disponibilidad de infraestructura y el tipo de vivienda proyectado. La ciudad de Cancún se expande en dos direcciones, hacia la salida a Mérida donde se desarrolla vivienda de interés social y económica y a la salida a Puerto Morelos con vivienda de interés social. El municipio de Benito Juárez concentra (además de las zonas de desarrollo ya mencionadas) dentro de la mancha urbana todos los rangos de vivienda, no obstante la de tipo residencial está ubicada en una posición más privilegiada, con vista al mar y accesos próximos a la zona hotelera de Cancún.

En Playa del Carmen la oferta de vivienda se concentra al interior de la ciudad, vivienda que oscila de los 210 hasta 900 mil pesos la vivienda de tipo residencial se localiza como en la mayoría de las plazas turísticas, frente a la costa y cercana a la zona turística.

Conclusiones

La demanda de vivienda en Quintana Roo ha crecido de manera acelerada en los últimos años como consecuencia del crecimiento poblacional, de la migración interestatal y del acelerado proceso de urbanización de la zona turística del Norte, proceso dado por la dinámica de crecimiento de la actividad turística y de servicios, una de las más altas del país.

1.-A nivel estado el mercado inmobiliario presenta una atención a la demanda del 81% respecto a la demanda de viviendas que se tiene anualmente (cerca de 15 mil) y la capacidad de absorción del mercado, por lo que se da un rezago del 18%.

2.-El inventario de vivienda que presentó el estado al mes de marzo (13,177 viviendas) en conjunto con la capacidad de absorción (12,236/anual) muestra un mercado ligeramente ofertado.

3.-Existe sobreoferta en este momento en Playa del Carmen, ya que la vivienda que se demanda es casi la mitad de la que se oferta; otro aspecto a tomarse en cuenta es Cozumel, las necesidades de vivienda que presenta, en parte, será absorbida por Playa del Carmen, a causa de la extensión de la isla y la insuficiencia territorial para satisfacer la demanda que le exige la población.

4.-Respecto al mercado de Cancún, presenta una demanda anual de 14 mil 260 viviendas y se ofertan ocho mil 288; el segmento que presenta mayor oferta es el comprendido entre 210 y 300 mil pesos.

5.- Chetumal presenta baja oferta en el rango social y el de Interés Medio, siendo estos sectores de los más altamente comercializables.

Versiones originales: www.jornada.unam.mx/www.hipnal.com

.

Mercado residencial se abre a inversión española

Promotoras como Anida y Lar Crea empiezan a tomar posiciones en un escenario que presenta un déficit de cinco millones de viviendas

Laura Sanz

Al otro lado del charco. Ahí está yendo a parar una parte de las inversiones de algunas empresas inmobiliarias españolas. Y no es extraño, puesto que el mercado mexicano se está perfilando como un nuevo objetivo con potencial de crecimiento. Así lo admite el Comisionado Nacional de Fomento a la Vivienda del país (Conafovi), Carlos Gutiérrez Ruiz, al declarar que la producción de vivienda en México es ya considerada una oportunidad de negocio con buenas perspectivas, reconocida internacionalmente. No en vano tiene un déficit habitacional de cinco millones de casas.

"Existe una demanda alcista de vivienda en México. El mercado está madurando, la competencia es cada vez más feroz y las empresas españolas que saben actuar en mercados competitivos tienen una ventaja importante", declara Miguel Maurette, director de Desarrollo de Bovis Lend Lease en la delegación de México.

De momento ya han sido tres las promotoras españolas que se han aventurado en este mercado, compuesto por una población joven (la media de edad es de 24,6 años) que en julio de 2004 superaba los 100 millones de habitantes.

Una de ellas es Anida, que ha puesto en México la 'pica en flandes' de su expansión internacional. "Se han creado tres filiales en el país. La inversión prevista es de al menos 150 millones de euros y tendrá seis destinos en una primera fase. Cuatro de ellos están ubicados en ciudades (México DF, Puebla, Monterrey y Guadalajara) y dos en destinos vacacionales (Los Cabos y el corredor Cancún-Tulum)", declara Jesús García de Ponga, director de Anida, inmobiliaria de BBVA.

Otra promotora que ha puesto a México en el norte de su brújula es Lar Crea, que cuenta, cuatro meses después de su llegada, con 850 viviendas en proyecto divididas en nueve promociones: seis en la capital, dos en Guadalajara y una en Cancún.

Si se atiende a cifras oficiales, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) lanzó al aire el pasado marzo más argumentos para fortalecer la idea de una oportunidad de negocio certera: México se enfrenta a un déficit habitacional que roza los cinco millones de viviendas y en un año se generará una demanda de 800 mil más.

 

Perspectivas de mercado

"Las perspectivas que ofrece México para empresas extranjeras son muy buenas, ya que los recursos disponibles entre organismos públicos y privados para financiar la adquisición de vivienda en 2005 superan los 12 mil 500 millones de dólares, con los que se pretende costear la adquisición de 600 mil viviendas", declaran desde la oficina de DTZ en México.

Ahí no acaban los números del optimismo: según los estudios de Conafovi y según la tendencia demográfica actual, se estima que hasta el año 2030 México formará 23,3 millones de hogares para alcanzar un total de 46 millones, lo que supone un ritmo de crecimiento anual de 800 mil en una progresión constante.

"La inversión inmobiliaria en México es, sin duda, un sector con importantes perspectivas de crecimiento y con unos niveles de rentabilidad en actuaciones residenciales superiores al 10%. Es un mercado con muchas oportunidades para inversores españoles, pues no hay que olvidar que, además del buen margen de beneficios que se puede conseguir, la existencia de un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea es un punto importante a nivel fiscal", opina Jordi Giralt, consultor senior de Inversión de Atisreal.

Respecto al mercado residencial, los núcleos más importantes en cuanto a la demanda se refiere son el Distrito Federal (donde vive el 13,4% de la población del país y que tiene el 13,2% de las viviendas), Monterrey (la segunda capital económica del país) y Guadalajara (que ronda los seis millones de habitantes). A esta lista, Miguel Amo añade Cancún: "Es una de las zonas con mayor desarrollo dentro del país, motivado fundamentalmente por el tirón turístico, y este crecimiento está provocando una creciente necesidad de vivienda para esa población de poder adquisitivo medio que trabaja en el turismo".

Pero el mercado inmobiliario mexicano no termina en la promoción residencial, sino que el sector terciario guarda otras oportunidades. "El producto de moda en México se encuentra en el sector industrial. Los complejos logísticos en las zonas cercanas a la capital, de por sí un mercado de 16 millones de consumidores, son el producto más buscado", comenta Javier Marquina, director de Inversiones para América Latina y el Caribe de CB Richard Ellis Miami.

Pese a ello, las inversiones españolas no se dirigen, por ahora, hacia ese segmento, aunque, por ejemplo, en Lar Crea tampoco se descarta. "En esta primera etapa la entrada en México se ha producido a través de la unidad de negocio especializada en primera vivienda. Ahora bien, si observamos que somos capaces de ofrecer al mercado alguna ventaja competitiva, trabajaremos en otros segmentos".

Versión original: www.elmundo.es

Desarrollo inmobiliario en México

La inversión privada nacional e internacional ha visto en México un futuro promisorio, ante esto la evolución de las figuras fiscales también se mueve hacia arriba

Jorge Santamaría/Claudia Olguín

El desarrollo inmobiliario en México, particularmente en el área metropolitana, vive en los años de 2004 a 2006 uno de sus más grandes crecimientos, no sólo por las obras públicas sino porque la inversión privada nacional e internacional ha visto en México un futuro promisorio, en espera de un verdadero progreso económico que efectivamente dé capacidad de gasto a las familias mexicanas. Grandes centros comerciales y corporativos se están construyendo o han sido ya negociados para desarrollarse en los siguientes años. Con la Ciudad de México a la cabeza, los desarrollos turísticos de Cancún, Veracruz, Tampico, Nayarit, y los proyectos comerciales en el Estado de México, Chihuahua, Jalisco y Querétaro, nos espera un levantamiento de muros y calles enorme. No tan a la par, pero en franca recuperación, los proyectos de desarrollo de vivienda son sin duda también otro detonante a la economía. Las disposiciones fiscales no han sido ciegas a este fenómeno, pues poco a poco se introducen en nuestro sistema mexicano sistemas propios y otros copiados a extranjeros que dan un régimen fiscal preferente a este tipo de actividades, seguramente debido a la gran generación de empleos que puede significar, pero también la derrama económica que deja en diversos sectores del comercio y de los servicios, que incrementan la riqueza del producto del sector inmobiliario.

Naciente la figura del REIT, se cocina en el sector financiero mexicano que ha percibido la bondad de esta figura fiduciaria que propicia la integración de la inversión inmobiliaria al mercado masivo del pequeño y mediano inversionista, aunque los legisladores federales no han estado muy receptivos a las propuestas del sector financiero para dar cabida a la versión mexicana de REIT.

Es de gran trascendencia la realización de esta rama de la industria y del servicio, aunado a que, sin duda, también da proyección política para los que a través del gasto público propician este desarrollo.

A la vera del desarrollo inmobiliario o éste como su efecto y resultado, la atención de los sectores de infraestructura de comunicaciones eléctricas, electrónicas, carreteras y aeronáuticas, comerciales, crecen servicios turísticos, hoteleros, de transporte y de distribución al último consumidor; genera también la atracción de mercados accionarios de otras latitudes que tienen como su principal meta la obtención de utilidades; ponen su inversión de riesgo en México, para especular mañana con la recuperación de su inversión, negociando los inmuebles o los derechos que giran a su alrededor en un mercado creciente pero aún barato para las perspectivas de crecimiento económico. En México los inversionistas ven más que nosotros.

Antiguas figuras como las del triángulo de control inmobiliario (promotora -inmobiliaria-constructora) toman ritmos diferentes y se apoyan en alianzas estratégicas; el autofinanciamiento, las sociedades financieras de objeto limitado, los mecanismos de financiamiento de los fondos públicos como Infonavit, se unen al concierto de modernización de los esquemas jurídico-financieros-fiscales, para promover, financiar e incentivar la construcción popular.

Entre todo esto los fideicomisos inmobiliarios de desarrollo, de administración y los empresariales en el marco inmobiliario son una gran herramienta llena de virtudes y flexibilidades (aunque los bancos "grandes" aún no lo entienden así muy bien) muy atractivas para la seguridad patrimonial de los inversionistas y de los adquirentes, operados por promotores profesionales. Estos fideicomisos están siendo la puerta de entrada a grandes negocios "de ladrillos" de los bancos pequeños en nuestro sistema nacional.

Pues bien, en este alentador entorno para el sector empresarial inmobiliario, la evolución de las figuras fiscales también se mueve hacia arriba, con cierta modestia y con pequeñas incertidumbres. En este breve comentario nos referiremos al impuesto sobre ingresos por excelencia: al Impuesto Sobre la Renta.

El Impuesto Sobre la Renta Inmobiliario mexicano tiene ciertas características que se han mantenido a lo largo de muchos años y que tienen relación directa con el tipo de economía que presentamos como país y a los objetivos para tributarios que subyacen en las Leyes fiscales. Este Impuesto Sobre la Renta Inmobiliario se complementa con las disposiciones que en materia de Impuesto al Activo se refieren a inmuebles, por lo que enumero algunas de estas características:

- Hay un tratamiento diverso para los terrenos y las construcciones; los terrenos se mantienen para efectos fiscales a su valor constante, pues la legislación permite que su valor de adquisición se actualice considerando la pérdida del poder adquisitivo.

-Se permite la deducción del total de la inversión en terrenos cuando éstos van a ser desarrollados, es decir, en el fondo, con este sistema se da el carácter de inversión efectiva que no produce ingreso hasta que no se recupera cuando menos el valor de la inversión de tierra.

-Por lo que se refiere a la obra, los servicios de obra inmueble pueden generar ingresos con deducciones apegadas a un presupuesto, mediante un factor de deducción total.

-La operación mediante fideicomisos de inversión inmobiliaria evita pagos provisionales desajustados de la realidad de negocio extendiendo tal beneficio a los inversionistas participantes.

En la carrera del desarrollo de la actividad inmobiliaria mexicana, respecto de su regulación y reconocimiento positivo en la norma fiscal, las disposiciones fiscales en materia de Impuesto Sobre la Renta van a la cabeza. Sin embargo, hace falta también una política agresiva a nivel local de cada municipio o entidad federativa.

Son indispensables la reducción del impuesto sobre adquisición de inmuebles aun la eliminación respecto de la compra venta de vivienda usada, ello junto con convenios locales con los colegios de notarios, para dejar la venta de nuestra vieja casa y acceder a un nuevo nivel de inmueble. La reducción o eliminación del impuesto predial en regiones de crecimiento también es otro incentivo fundamental para los estados federados: ¿Quiénes llegarán primero y quiénes tarde a esta fiesta? La concesión de este tipo de estímulos fiscales, muy bien planeados y a largo plazo (mínimos cinco años a diez) detonarán la economía regional.

Fondos internacionales

La participación de los fondos internacionales de inversión inmobiliaria empieza a crecer localmente por varios factores. La disminución en el riesgo país y la integración comercial con los EU ha colocado a México en una posición privilegiada sobre el resto de los países latinoamericanos respecto a la accesibilidad de recursos provenientes del exterior.

De ahí vino el rating crediticio de México, colocándolo todo dentro del "grado de inversión" de las principales calificadoras internacionales de riesgos. La suma de estos factores ha motivado un nivel de confianza entre los inversionistas institucionales extranjeros. Así desde hace dos años han aterrizado al mercado de bienes raíces mexicano gigantes como el JP Morgan, Citibank, Centex, Hines Interest, Equity International y un grupo de nombres nacionales como el precursor Grupo Acción, Diéboqui Bienes Raíces, Industrias Buildings, Colliers International y Montaño Arquitectos.

Los fondos de inversión extranjeros operan en diferentes mercados del país, su actividad ha estado delineada por alianzas estratégicas en empresas mexicanas, algunas del norte del país como DCA y otras como Grupo Acción, donde The Peabody Group comprometió recursos para tres años de compras de propiedades que permitirán a la empresa mexicana integrar el portafolio inmobiliario más importante del país. La lógica de estas inversiones tiene que ver con el nivel de rentabilidad que dan a los inversionistas, mayor al que se ofrece en otros mercados.

En Estados Unidos, una inversión en un fondo con recursos para el mercado industrial y de oficinas deja un premio al inversionista de ocho por ciento, mientras que en el mercado nacional la rentabilidad llega hasta 13.5%. El desempeño que se puede alcanzar en México ahora es más sólido, pero aunque hace dos años la lucha era menor, ahora un mayor número de competidores hace más difícil la operación. Esto sin duda tiene un efecto positivo para el aterrizaje de inversiones. Estos fondos, que siguen llegando.

Apenas hace unos días Grupo Acción concretó una asociación estratégica con AMB Property Corporation, una de las firmas de inversión inmobiliaria industrial más importantes de Estados Unidos, que le dejará cien millones en recursos frescos para iniciar proyectos en sociedad de centros de logística, almacenamiento y distribución. Esta operación trae beneficios sustanciales a la empresa mexicana, ya que le permitirá iniciar proyectos en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey con tecnología de punta provista por este fondo estadounidense también denominado en la industria como Real Estate Investment Trust (REIT).

Versiones originales: www.nuevoconsultoriofiscal.com.mx

www.espacioinmobiliario.com

 

 

 
2005 Latitud 21. Derechos Reservados.