Año 1 Número 4 Julio 2003
La Riviera Maya está de moda en el mundo, es un sitio seguro y favorito de los europeos, y es precisamente ahí que ha iniciado operaciones un hotel enfocado al hospedaje de personas con sobrepeso, el primero en su tipo en todo el orbe

Razones
de Peso

En un intento por atender a un segmento de mercado poco explotado, el empresario originario del estado de Chiapas, Julio César Rincón, ha puesto en operación en Quintana Roo el primer hotel en su tipo en todo el mundo: el club vacacional Freedom Paradise, cuyo concepto se enfoca al hospedaje de gente con sobrepeso.
A una hora de Cancún el hotel abrió sus puertas el 15 de junio del presente año, manejando tarifas que van de los 180 hasta los 232 dólares en paquete todo incluido, atrayendo por primera vez un mercado no explorado, la gente obesa.

Con miras a establecer a futuro una cadena hotelera con franquicias en el Caribe y en Estados Unidos, Julio César Rincón ya piensa abrir un segundo recinto vacacional en la ciudad de Cancún, en diciembre del año en curso. Con varios años de experiencia en la hotelería, la idea de erigir un centro de hospedaje que ofreciera un concepto novedoso surgió años atrás y comenzó a concretarse hace dos años –dice- cuando decidió realizar un estudio de mercado en los Estados Unidos, lo que incluyó entrevistas a personas con problemas de sobrepeso.
“Ahí nos dimos cuenta de que no existían opciones en este rubro y pensamos en arriesgarnos al constatar que el nicho de mercado es extenso y poco atendido. Estuve a cargo de un hotel en Cancún hace cinco años y solía observar a los huéspedes, a preguntarles, a hacer conversación para conocer sus necesidades y comentarios.
“Desde ahí veía de pronto a personas obesas que se sentaban en las orillas, con bastante timidez, entonces se me fue ocurriendo investigar qué tan viable sería abrir un hotel que ofreciera mayor confort para estas personas que tienen el mismo derecho a disfrutar como cualquier otra y que se sienten inhibidos o discriminados por el problema de salud que enfrentan”, narra.

Así, el entrevistado desarrolla actualmente en México un concepto único en el mundo, denominado size friendly, consistente en otorgar un ambiente amigable sin discriminación estética para huéspedes que sufren de obesidad y sobrepeso.
Las razones para iniciar en la Riviera Maya también son de peso. El director comercial del centro de hospedaje, Jurrian Klink, explica que la fama,

“La Riviera Maya está de moda en el mundo, es un sitio seguro y al europeo le gusta mucho México por sus playas y su historia; Freedom Paradise está a cinco minutos de las ruinas arqueológicas de Tulum, tiene unos 250 metros de playa y mucha privacidad, porque no existen hoteles a los lados;

seguridad, ubicación, infraestructura, belleza natural y atractivo cultural del sitio en donde se localizan, fue determinante.
además está muy conectado, hay carreteras, hay un aeropuerto y vías de comunicación; creemos que fue el lugar adecuado porque Cancún y la Riviera Maya son sitios muy interesantes y hermosos”, indica.
El centro vacacional no es muy grande. Son dos edificios con apenas 102 habitaciones, la mayoría de ellas con vista al mar. Ambas propiedades se compraron, se fusionaron y adaptaron para satisfacer las necesidades que requiere el concepto: instalaciones amplias, camas king y queen size, sillería en madera, diseñadas y hechas a mano en Mérida, Yucatán, entre otras cosas.
La inversión del hotel fue de aproximadamente 12 millones de dólares, dos de ellos tan sólo para la remodelación del inmueble, a decir de Julio César Rincón quien agrega: “Consideramos también que la inversión más importante se dio en cuanto a los estudios de mercado y la estrategia de venta que hicimos”.
Pero no sólo las instalaciones responden al concepto size friendly; el mismo personal está capacitado por una psicóloga para no replicar actitudes discriminatorias, incluso, el perfil estético de las y los empleados contratados no corresponde a los cánones habituales, ya que es gente que también tiene sus kilitos de más.
El reto ahora –advierte Rincón- es despertar a este nicho de mercado, “son gente que viaja poco a los destinos de playa por la discriminación de la cual son objeto, pero poseen un alto poder adquisitivo y el mercado es enorme, por eso hay que motivarlos y aprovechar que no se ha explotado la alternativa que representan, sin contar con que ello implica diversificar la oferta turística de este país.
“No existe otro hotel en su tipo en todo el mundo, somos los primeros y estamos en México”, concluye.
(Adriana Varillas).

 
 

2003 Latitud 21. Derechos Reservados.