¿Hay trato?

La eventual renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), una oportunidad de diversificación para México

Si bien la cantada renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), como la plantea el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, significaría una afectación para diversos sectores productivos mexicanos, como el agropecuario, manufacturero, automotriz y energético, por mencionar algunos, hasta ahora entidades turísticas auspiciadas por el Régimen de Región y Franja Fronteriza, en este caso particular Quintana Roo, el estado turístico más importante del país, estarían ‘blindadas’ de un daño directo, al no estar vinculado en gran medida con la inercia de los acuerdos comerciales que engloba este mecanismo multinacional.

A decir de especialistas en la materia, la entidad, cuya vocación demanda una alta importación de insumos de alta calidad destinadas en su mayoría a la industria turística, como bienes de consumo, textiles, perfumes y joyería, por mencionar algunos, tiene cobijo con el régimen de zona fronteriza, al contar con reducción de impuestos de importación para más de dos mil fracciones arancelarias, de las cuales más de mil 700 se importan a tasa cero y las restantes a cinco por ciento.

Ante la incertidumbre que han generado declaraciones por parte de representantes de los países firmantes (México, Canadá y Estados Unidos), no queda otra opción más que esperar y en tanto establecer o reforzar mecanismos que respalden la actividad comercial internacional a nivel país y en la propia entidad, que hasta ahora dependen en gran medida de Estados Unidos, nación con la que México tiene un intercambio bilateral del orden de los 500 mil millones de dólares al año.

Por lo pronto en Quintana Roo, aprovechando la bonanza turística de los últimos años con 15 millones de turistas al cierre del 2016, el dinamismo en materia de comercio exterior -sobre todo en materia de importaciones-, la conectividad y ubicación geográfica, sectores estratégicos insisten en subir a Ley el decreto de Régimen de Región y Franja Fronteriza, para evitar que su prórroga siga a voluntad del presidente de la República en turno, además de trabajar en esquemas que conviertan a la entidad en un sitio vital  de comercio hacia Centroamérica.

LA ENCOMIENDA

La incertidumbre que se generó desde el momento en que el entonces candidato y ahora presidente del país más poderoso del mundo, Donald Trump, habló de la intención de renegociar el tratado, llegó de inmediato al gobierno de México, en donde aún no hay una postura definitiva aunque sí firme de salir del tratado si no conviene a los intereses del país.

El gobierno federal a través de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Economía, desde el primero de febrero pasado iniciaron un proceso formal de consultas con el sector privado y otros actores relevantes por un periodo de 90 días, mismo que continuará de manera permanente una vez que inicie la negociación, para fijar los parámetros que guiarán la revisión y profundización del TLCAN. La consulta en México se inicia de manera simultánea con la que el gobierno de Estados Unidos llevará a cabo internamente para sus propios efectos. En un comunicado conjunto ambas instancias señalaron que “el proceso de consulta es indispensable para lograr una modernización del tratado que atienda el interés nacional, como se hace en el caso del acuerdo entre México y la Unión Europea, cuya negociación habrá de ocurrir también en 2017”.

 

SIN PLAZO FATAL

El secretario de Relaciones Exteriores (SRE), Luis Videgaray, sostuvo durante una reciente entrevista en Europa con motivo de la reunión del G-20, que la renegociación del TLCAN con el gobierno de Estados Unidos comenzará “sobre el mes de junio”.

“Se le puede dar un marco más moderno en el área de protección de medio ambiente o de derechos de protección de propiedad intelectual o en materia laboral y en protección a los trabajadores… México rechaza imponer aranceles o establecer cuotas a las exportaciones. No quiero entrar en especulaciones, pero insisto en que lo que más le conviene a Estados Unidos es seguir con una relación de comercio abierta con México”, explicó.

Indicó que la renegociación del acuerdo comercial no se resolverá en el corto plazo, ya que recién se incorporó un secretario de Comercio en funciones en Estados Unidos y quien usualmente lleva las negociaciones, y no ha sido confirmado por el Senado. Asimismo, expresó que el TLCAN no es un “asunto de fe” y “lo mantendremos si le conviene a México”.

 

LAS PROPUESTAS

El Grupo de Trabajo sobre la relación México-Estados Unidos del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), copresidido por Jaime Zabludovsky y Agustín Barrios Gómez, dio a conocer que el gobierno de México está por iniciar conversaciones con el de Estados Unidos sobre los temas de la agenda bilateral, por lo que propuso la adopción de un conjunto de principios, entre los que destacó en materia comercial:

-El gobierno mexicano debe enfocar su posicionamiento estratégico hacia el conjunto de la relación, no hacia sus componentes individuales. Esto es lo que sucedió en 1988 cuando México y Estados Unidos acordaron una relación de concordia y cooperación que eventualmente hizo posible el TLC.

-El tema comercial debe de ser abordado desde la perspectiva trilateral. Canadá es un mercado de importancia creciente para las exportaciones e inversiones mexicanas. En la cadena de producción y abasto en América del Norte participan los tres países. Las tres naciones saldrían fortalecidas de cooperar en el proceso de modernización y automatización de los procesos manufactureros que están teniendo lugar en el mundo.

-El gobierno mexicano cuenta con poderosas cartas de negociación que le permitirán actuar con dignidad, sin caer en provocaciones, lo que reduciría el atractivo de golpear a México como causante de los males que aquejan a una parte de la sociedad estadounidense y así evitar amenazas.

-México debe abrir líneas alternas de negociación y sumar a los socios naturales de la relación entre ambas naciones, muchos de los cuales no necesariamente saben que su empleo depende de la funcionalidad y éxito de la relación bilateral.

-A su vez, la participación de la sociedad civil es clave para nutrir y fortalecer la postura de México a través de sus propias conexiones con la sociedad norteamericana.

En el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o en los elementos adicionales que se podrían renegociar no hay algo relativo al tema turístico, creo que el impacto del tratado en la actividad turística hasta ahora es limitada, ayuda a los flujos, a los intercambios, a muchos otros tipos de acuerdos, a la buena relación México-Estados Unidos, y eso tiene una buena repercusión en el turismo. Específicamente en el TLCAN no hay alguna razón importante de repercusión para la entidad, hay insumos que se importan para el sector preponderante, pero para eso Quintana Roo tiene desde hace mucho tiempo un decreto, que es el de Región y Franja Fronteriza, que es más usado incluso que el TLCAN para importación de insumos. En el tema turístico, en la actividad que tenemos en Quintana Roo, se usa más el decreto de región y franja fronteriza que precisamente se renovó el año pasado y ahora tiene una vigencia hasta el 31 de diciembre de 2019; este mecanismo es el que se usa más para el comercio exterior de la entidad. No hay una repercusión directa, la actividad de Quintana Roo en servicios, comercio y turismo no tiene una vinculación significativa en el TLCAN”.

Hasta ahora no hay nada en concreto, solo declaraciones en torno a una posible renegociación, si los países se quedan o no, si se aplican aranceles o no. Precisamente, el secretario de Economía, Idelfonso Guajardo, dijo recientemente que México se retiraría de las  conversaciones para renegociar el TLCAN si Estados Unidos sigue en la necedad de aplicar aranceles o cuotas a productos mexicanos, aunque eso lo veo poco viable. El tratado que según Donald Trump no beneficia a su país, sí lo beneficia y también a México, ambos países están vinculados. En cuanto a ver qué ventaja saca Estados Unidos, todavía no hay nada, no se sabe qué se renegociará, si la industria textil, siderúrgica, automotriz, son muchos los sectores involucrados.

“En lo que respecta a Quintana Roo, por decirlo de alguna manera la entidad está ´blindada´ con el Régimen de Región Fronteriza, que la Secretaría de Economía prorrogó por tres años más, hasta 2019, pero pedimos e insistimos a los diputados que se haga Ley en el estado, pues se mantiene siempre un panorama poco incierto ya que  depende de la voluntad de cada presidente de la República en turno. Esta disposición da ventajas con aranceles desgravados a Baja California, Baja California Sur, Quintana Roo y la región parcial de Sonora; la franja fronteriza sur colindante con Guatemala, y los municipios de Caborca, Sonora, Salina Cruz, Oaxaca y Comitán de Domínguez, Chiapas.

¡TODOS TRANQUILOS!

“En este sentido no estamos preocupados, las negociaciones sobre el TLCAN no nos afectan, el régimen nos da muchos beneficios, incluso algunos mejores que el propio tratado, como las normas de etiquetado, así que la entidad debe estar tranquila.

“Sobre la actividad aduanera en específico tampoco interfiere, pues ésta se rige por la Ley Aduanera y la Ley de Comercio Exterior, que no están ligadas al tratado, así que por el momento no se verían cambios.

“Lo que sí es importante es ver cómo se negociará, espero que tengamos buenos negociadores, Guajardo (Idelfonso) conoce del tema y Luis Videgaray (secretario de Relaciones Exteriores) no sabe de diplomacia pero fue buen secretario de Hacienda, México podría tener dos buenos alfiles para la renegociación”.

PUNTO A FAVOR

“Finalmente, en el tema de la cotización peso-dólar beneficia a una entidad como Quintana Roo con su alta vocación turística, y si bien las importaciones se encarecen, se elevan precios, los importadores reciben divisas y pagan con dólares. Hasta ahora la actividad sigue normal, hay gran demanda y se siguen importando de manera habitual productos como textiles, alimentos, bienes de consumo, perfumería, joyería, que se destina en gran medida para la hotelería y la industria turística”.

Hay un clima de incertidumbre ante el tema de renegociación del TLCAN, el presidente Donald Trump ha manifestado su deseo de cancelarlo y esto generó diversas reacciones en los tres países. Para aclarar un poco la situación, el secretario de Economía, Idelfonso Guajardo, luego de reciente visita a Washington señaló que el tratado deberá pasar por varias etapas en los tres países, se deberá notificar al Congreso, iniciando un proceso de 90 días, durante el cual se hacen consultas a los distintos sectores, privados y gubernamental, para definir metas, durante ese periodo se establece una estrategia que en el caso de México se basa en cinco principios y 10 objetivos que abundan sobre la integración de los tres países. Debe haber una visión clara sobre mantener el libre comercio exento de cuotas y aranceles, respeto a la soberanía y estado de derecho y a los derechos de los migrantes y las remesas. La negociación no es rápida; por ejemplo, para las reglas de origen hay 16 mil líneas de tarifas y una regla para cada una, por otra parte cada país debe someter los acuerdos derivados de las negociaciones ante sus respectivos congresos; en nuestro país, el Senado tiene una composición plural y no dejará pasar algo que no tenga un beneficio contundente para México. La condición para sentarse a negociar es que las partes acepten que el TLCAN ha sido benéfico para todos”.

ESCENARIOS

“Si piensan que solo México ha ganado querrán quitarle beneficios, así no se podría avanzar y en ese caso México se retiraría de las negociaciones. Otro escenario es que si Estados Unidos decidiera salirse del tratado se aplicarían las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMT), que dan a México el trato de nación más favorecida contra cualquier exceso de los Estados Unidos. Terminarlo también afectaría  a los productores norteamericanos de varios sectores. A Estados Unidos le urge negociar, a México no. El tiempo favorece al país, que buscará modernizar este tratado y habrá que incluir a los sectores que se quedaron rezagados por años, reforzando los que atraigan empleos e inversión a la región. Paralelamente se apoyaría la diversificación, acelerando el TLC con la Unión Europea este año. La resolución no se da de un día para otro, hay un proceso y hay que determinarlo, así que las decisiones todavía están por tomarse y se llevarán un tiempo, por eso no nos alarmemos tanto”.

Vivimos un tema de muchas coyunturas donde las palabras recurrentes son volatilidad e incertidumbre, lo que nos está abriendo la posibilidad de voltear a ver otros mercados que tradicionalmente no contemplábamos. En 20 años, ¿qué se ha focalizado del NAFTA? El tener al vecino aquí al lado, que es la economía más grande del mundo, te permite tener cierta facilidad de acceso, pero no quiere decir que sea el único canal.

“Desde la óptica del emprendedor es un gran momento porque se te abren mercados, nuevas rutas, posibilidad; vemos muchas peticiones que llegan de empresas de agroindustria que quieren exportar a Medio Oriente y nos piden ayuda para certificación, es algo que hace tres años nunca hubiéramos pensado.

“La renegociación del TLCAN lo vemos desde una perspectiva de emprendimiento, nuestro mandato es apoyar a aquellas nuevas rutas y creaciones. Para nosotros no es estática la visión, recibimos emprendedores que ven a Estados Unidos, tanto como China y Japón desde hace cinco años, por lo que vemos el panorama como una gran área de oportunidad, la diversificación. El mercado de EU está muy consolidado, muy maduro y bien definido; sin embargo, el potencial que tiene México en diversos sectores te abre la puerta para capitalizar esas áreas de oportunidad y nichos, que no es que hayan estado cerrados sino que por tener la cercanía comercial muy abierta no había la necesidad de voltear a  ver y que ahora permitirá diversificar los portafolios.

Quintana Roo vive del turismo y los productos, somos poco exportadores, el TLC afectaría a exportaciones, las importaciones de los hoteles y empresas  del sector se pueden suplir con nacionales, eso puede ser positivo para México. Pero afecta porque no sería conveniente para el país.

El tema está más allá de lo que podemos hacer en el estado, no somos productores, somos compradores, importadores de turistas. Afectará al resto del país y el gobierno federal tendrá que hacer una estrategia en conjunto.

Los productos de la hotelería pueden ser suplidos, aunque todavía no sabemos qué sucederá. Incluso ayuda mucho el hecho de que Quintana Roo esté incluido en el Régimen de Zona Fronteriza, tenemos una preferencia en materia fiscal en ese aspecto.

El comercio es amplio, afortunadamente tenemos en México muchos tratados, alrededor de 43; México brinda una gran oportunidad a muchos países en reciprocidad de  importación-exportación, donde en tiempos de crisis es tiempo de oportunidades, seguramente generaremos más tratados de libre comercio. Quintana Roo tiene una vocación tan amplia como el turismo que difícilmente puede haber muros en las fronteras, más bien se abren puentes. El estado tiene muchas oportunidades para cualquier sector estratégico: comercio, industria, turismo.

“Siempre habrá acuerdos, la diplomacia, negociaciones; considero que la situación política que maneja Trump es de alarde, porque no se ha concretado nada. Uno respeta los estilos de liderazgo, pero el hecho de que uno los respete no quiere decir que estemos de acuerdo. Tarde o temprano tendrá que poner los pies en la tierra, la economía de los EU mucho depende de los mexicanos y no puede cortarle  las alas a su propio país.

“Desde Quintana Roo queremos exportar los productos mexicanos, es la idea, son de primera calidad y diversos y nuestra mira está en el comercio con Centroamérica, hay que descubrir nuevos mercados,  por eso digo que en tiempos de crisis, tiempo de oportunidades.

 

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