“Los dioses también están en la cocina”, decía Heráclito, filósofo griego al que se le atribuye la premisa de que el movimiento surge de la contradicción entre dos estados de la materia, y al que era común consultarle en los fogones de su cocina, y eso es precisamente lo que pretende el chef Alain Grimond, encomendarse esta vez a los dioses para entregarnos lo que nos pertenece por derecho propio a todos los cancunenses, Du`Mexique, uno de los más legendarios restaurantes que nos ha dado Cancún, con esa avasallante personalidad francesa y acentos mexicanos.
-Lo que no bien me explico es cómo pudieron convertir esa casita en un restaurante tan sobrio como el de hace 20 años, Pimienta…
-Qué despistada, mi querida Sal; Sonya, nuestra anfitriona, nos ha afirmado durante esta noche una y otra vez que la inspiración para ejecutar la extenuante renovación de la casita le llegó directo del propio chef Grimond y del amor que le tiene a esta tierra caribeña.
-¿Será por esto, Pimienta, que Du`Mexique nos sorprende a todos luego de permanecer durante 14 años en estado de hibernación, para resurgir para nuestra fortuna con un recuperado esplendor?
-No sé tú, Sal, pero encuentro este espacio con un concepto clásico-moderno, como salido de los cuentos de hadas, como una especie de enorme burbuja de glamour y elegancia que percibes desde la llegada. ¿Viste ese espectacular vestíbulo & galería?
-La sala me pareció lindísima, Pimienta, pero lo que francamente me atrapó fue el Zapata original del maestro muralista Raúl Anguiano, y otras más del acuarelista Roberto Vargas, y su original cava que resguarda el famoso calendario maya que el artista Eddy Zapata diseñó especialmente para el Du`Mexique original. ¿Lo recuerdas?
-Cómo no, si fue su gran sello, Sal… En cambio a mí lo que me cautivó fue el pequeño comedor de seis mesas que me hizo sentir en la “Salle à Manger” de esta acogedora casa convertida en un pequeño templo del placer culinario, donde percibo que ni el menor detalle se dejó al azar. Las paredes desnudas se visten con el arte abstracto de la artista Paula Weiskopf; los discretos chandeliers de finos cristales Swarosky, la deliciosa mantelería de puro algodón peinado egipcio, la encantadora vajilla y fina cubertería, y…
-Lo mejor, Sal, el famoso piano Steinway de los Grimond, que esta noche tuvimos la suerte de escucharlo bajo la extraordinaria interpretación del maestro Ricardo Corona, pues no todos los días tienen pianista… La cristalería es hecha a mano, lo que delata su excelente selección de vinos… aunque para mi gusto reducida.
-Sin embargo, Pimienta, creo que la verdadera naturaleza de Du`Mexique se lee en su cocina, y al respecto encuentro cada día un travieso desafío para el chef Alain Grimond, quien cada noche presenta un “Menú du Jour” (menú del día).
-Y yo creo que eso es lo interesante del talentoso chef, que ahí sí no se limita. Entre 10 a 12 platos se leen en su minuta culinaria: entrantes, sopas, ensaladas y, mira, por lo menos cuatro opciones de plato principal.
-Querido Pimienta, por todo esto hablar de la cocina del chef Alain Grimond es hablar de una genialidad ilimitada con sus debidos misterios... Unos de mis ya favoritos: el Espumoso de Espárragos a la Esencia de Champiñones de Bosques Mexicanos, o la Ensalada Tibia con Champiñones Portobello Salteados a las Finas Hierbas y el Medallón de Atún Escarchado con Sal de Gusano de Maguey de Oaxaca…
-No me acomplejes, me mató el Magret de Pato a la Perigordyn y el Rack de Cordero a la Provenzal, aunque si de postres se trata todos son preparados al momento…
-¿Qué tal si recordamos viejos tiempos mi querido Pimienta?... Mmmm, la Tortilla de Chocolate o las famosas Fresas a la Pimienta son las indicadas para esto.
-No te fíes, porque el chef Grimond ahora también retoma una costumbre muy francesa: concluir la minuta con una tabla de quesos, como en su país de origen, y esto es un auténtico deleite ya que los quesos son en verdad de lo mejor. Y a propósito, quisiera sugerirte que me acompañes a terminar la velada en el rincón más seductor de Du´Mexique…
-¿Acaso sugieres tomar el digestivo en esa espléndida pérgola jardín? ¡Está divina!
-Correcto mi querida Sal, los bergere le dan un toque de graciosa coquetería, pero lo que más me llama es la luz indirecta a cargo de las velas y candelabros colgantes… Y la música invita a ello: selección bien cuidada.
-En cuanto al servicio lo siento totalmente europeo… sin exageración, exacto y discreto.
-Como su mismo manejo, al que no todo mundo está acostumbrado: rigurosa reservación.
Du`Mexique: vestimenta casual formal; tiene un precio promedio por persona de 500 pesos. Abre sus puertas de lunes a viernes, a partir de las 18:00 horas. Av. Bonampak No.109, Esq. calle Pargo, S.M. 3, Cancún, México, Tels: (998) 884.5919 y 884.5889.
E-mail: grimond@dumexique.com
