Año Número 23 Febrero 2005
 

De: Manuel Ozaeta <mozaeta@qroo.crece.org.mx>
Para: <direccion@latitud21.net>; <marianao@latitud21.net>

Enviado: Miércoles, 05 de enero de 2005 09:58 a.m.

Asunto: Cuidado

Estimados amigos de Latitud 21:

Quisiera compartir con ustedes y sus amables lectores la siguiente información.

El día sábado 18 de diciembre de 2004 fui testigo de un asalto en el interior del estacionamiento de Plaza Las Américas en el cual un verdadero imbécil atacó con un cuchillo a una joven mamá que recién descendía de su vehículo, el que había estacionado a unos metros del acceso a las escaleras que suben a las salas VIP de Cinépolis en el sótano de los estacionamientos subterráneos, esto es, en la parte más baja, ya que el primer piso estaba lleno.

Lo peor es que esto sucedió poco después del mediodía, cerca de la una de la tarde, en fechas en que la clientela abunda debido a las compras decembrinas, y muy cerca de la otra puerta que sube a JC Penney. Al salir por la puerta automática de cristal de dicho acceso (del de los cines) y acompañado de mi hijo de 3 años nos dirigíamos a mi vehículo para dejar un paquete, ya que la película que veríamos estaba llena y nos disponíamos a hacer tiempo en lo que empezaba la siguiente función. Cuál fue nuestra sorpresa que en cuestión de segundos oímos los gritos de auxilio de la mamá que cargaba a su bebé y vimos al descerebrado criminal en cuestión huir a toda velocidad a bordo de un vehículo marca Volkswagen sedán color blanco en no muy buenas condiciones, pero sí las suficientes para poder huir del lugar, y el cual traía abierta la puerta posterior que cubre el motor para evitar así que pudiéramos tomar el número de las placas. Al ver a la joven mamá sangrando de su mano derecha profusamente decidí asistirla con un pañuelo y dar juntos aviso a las autoridades de la Plaza, quienes nos apoyaron con algodón y alcohol de su botiquín. Cabe mencionar que el primer vigilante o guardia de seguridad que pudimos encontrar en la Plaza se encontraba hasta el acceso de la tienda de Ultrafemme, que fue quien dio aviso a los demás. Posteriormente se dio aviso a las autoridades correspondientes quienes acudieron relativamente pronto, pero para entonces el miserable ratero ya había huido. Dicho animal mide aproximadamente 1.50 m de estatura, de complexión muy delgada y de piel morena. En el momento del incidente no había ningún guardia en esa parte del estacionamiento, por lo que sugerimos la señora y un servidor al representante de la Plaza que nos atendió que se incremente la seguridad en ese estacionamiento y más aún cuando es tan cerca de los accesos y nadie estuvo cerca para prevenir el atraco. Este sujeto despreciable no es amateur y por lo visto está acechando a señoras inocentes y lo que es peor con niños de brazos, para con un cuchillo exigirles su bolso o lo que traigan de valor, y todo en cuestión de segundos después de ubicar su propio auto cerca y poder escapar velozmente. Gracias a Dios este aberrado mental no alcanzó a la criatura y sólo huyó con un par de billetes y con un cargo en su conciencia, si es que conoce algo de eso el infeliz, logrando herir a la joven y valiente mamá, que incluso alcanzó a darle un empujón con su pierna para posteriormente gritar por auxilio aun con el maleante muy cerca de ella y de su pequeño. Todo esto, repito, sucedió en cuestión de segundos, y lo que es más triste, me comentó la mamá, no es la primera vez que le ocurre esto, pero sí la primera en Cancún.

Muchos de los que aquí vivimos salimos huyendo algún día de monstruos como la Ciudad de México, donde los niveles de violencia y criminalidad son intolerantes para cualquier ser pensante, pero vemos que en nuestra ciudad de Cancún ya no son casos aislados, sino cada vez más frecuentes, más reiterativos y más cercanos. Hago un llamado a todos nosotros, para denunciar este tipo de eventos imperdonables. Recuerden que así empezó la Ciudad de México, con limpiaparabrisas, payasitos y tragafuegos en las calles.

Señores de las autoridades y señoras y señores TODOS NOSOTROS, ¿de aquí qué sigue para nuestra ciudad y nuestros hijos? Pensémoslo y reflexionemos, pero más que nada ACTUEMOS.

Atte. Ing. Manuel Roberto Ozaeta Liebres
Consultor Junior

CRECE QUINTANA ROO

Tel. (998) 887245

 
 
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