Todos de seguro no sólo hemos escuchado hablar sobre la hipertensión arterial, sino además sabemos que la padece o ha padecido algún amigo, familiar o conocido. Lo que muchos ignoramos es que este padecimiento es también conocido como "el asesino silencioso", debido a que muchos lo sufren durante largo tiempo sin enterarse siquiera de ello, puesto que durante mucho tiempo puede permanecer asintomático y así la persona nunca imagina que tiene encima una cuenta regresiva, que se puede presentar en cualquier momento y atentar contra su vida dependiendo de la intensidad con que se manifieste. Este padecimiento se presenta en cualquier raza, siendo más afectados los adultos de raza negra que los de raza blanca y los latinos.
La hipertensión puede ser primaria o secundaria. La primaria, también conocida como hipertensión esencial, es la más frecuente pero de etiología o causa desconocida. La secundaria, como su nombre lo indica, puede ser causada por diferentes padecimientos, siendo los que afectan el parénquima renal los más frecuentes. La cocaína, el consumo excesivo de alcohol, anticonceptivos y esteroides también pueden ser causas secundarias de este padecimiento.
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En términos generales una presión arterial mayor de 140/90 debe ponerle sobre aviso de manera inmediata y acudir a su médico para un examen físico complementario, así como de inmediato modificar su estilo de vida reduciendo el consumo de sal en su dieta, disminuir o desechar los cigarrillos, y hacer ejercicio en caso de que usted sea sedentario.
Si usted tiene antecedentes hereditarios de hipertensión arterial debe, como coloquialmente dicen, poner sus barbas a remojar y empezar a modificar su estilo de vida mucho antes de descubrir que su presión arterial es mayor de 140/90.
El enfermo hipertenso no tratado corre el gran riesgo de sufrir insuficiencia ventricular izquierda, infarto al miocardio, hemorragia o infarto cerebral o insuficiencia renal a una edad precoz. La hipertensión, al igual que la hipercolesterolemia y el consumo de cigarrillos, son los factores de riesgo más fuertes que predispone a una ateroesclerosis coronaria.
La hipertensión primaria o esencial no tiene curación, pero los diferentes tipos de medicamentos que existen en el mercado pueden modificar su curso y permitirle llevar una vida normal y por muchos años, siempre y cuando usted coopere con su médico, así que no tenga temor de checar su presión periódicamente, no vaya a ser que "el asesino silencioso" ande rondando. |