Revisando algunos artículos, este se me hizo apropiado debido a la cercanía del año nuevo, y en el hecho de que todos y cada uno de nosotros ya hemos empezado a pensar en las nuevas metas y propósitos, entre los cuales espero esté el de su propia salud.
Las fiestas navideñas y todo lo que rodea la llegada del nuevo año hacen que el mes de diciembre esté lleno de tradiciones, buenos deseos y saludables propósitos.
Es interesante ver lo que diferentes personas hacen con los propósitos de fin de año. Algunas, las menos, los siguen fielmente, otras hacen su lista y nada más que eso, y la mayoría pensamos en esos propósitos y hablamos de ellos pero sin tener la menor intención de llevarlos a cabo.
La variedad de las buenas intenciones de fin de año son muy grandes: desde llegar temprano al trabajo, no pelearse tanto con su mujer, con sus hijos o con su suegra, y habitualmente siempre alguna de ellas estará relacionada con la salud, como el bajar de peso, hacer ejercicio, dejar de fumar, tomar menos, mejorar la dieta, entre otras.
Sin embargo, prácticamente todas las listas de propósitos en este sentido carecen del primer paso para lograr un cuidado adecuado de nuestra salud, y ese es el examen médico completo, pues permite diagnosticar problemas en fases tempranas de manera que su control adecuado se traduzca en muchos años de vida útil.
Sentirse bien no necesariamente asegura que gozamos de buena salud. La importancia del examen anual recae en la detección temprana de cualquier condición que amerite tratamiento. No hay ninguna medida que contribuya tanto a conservar la salud como lo hace una revisión médica periódica.
Por mucho tiempo los diagnósticos se establecían sólo en aquellos casos en que la enfermedad había llegado a tal punto de avance que sus manifestaciones eran más evidentes. Corregir el daño en estos casos era y sigue siendo por demás difícil y en ocasiones hasta imposible. El avance de mayor trascendencia en la medicina es contar con métodos que permiten diagnosticar las alteraciones en el organismo antes de que éstas dañen de manera irreversible los órganos que afectan.
Una larga lista de enfermedades reúne ciertas características que le dan al chequeo su lógica y utilidad. Son padecimientos que inicialmente no causan molestias ni síntomas y su diagnóstico se lleva a cabo por exámenes o estudio específicos y existen tratamientos para su control y curación, como es el caso de las alteraciones del colesterol, la diabetes, los padecimientos de origen circulatorio, los reumáticos, los trastornos hormonales, varios tipos de cáncer y muchos otros.
Como parte de esta visita anual, el médico debe hacer una evaluación completa para identificar problemas y diagnósticos activos. El paciente debe llevar a esta cita todo lo que pueda reflejar el panorama completo de su estado de salud en el último año:
-Estudios y resultados de pruebas de laboratorio previos.
-Una lista detallada de los medicamentos que haya tomado o continúe utilizando.
-Evidencia o documentación médica de hospitalizaciones.
-Una lista de especialistas que lo hayan atendido y la razón de la visita.
-Un resumen de los tipos de tratamiento que le realizaron en el último año.
Para realizar un examen completo, el médico puede ordenar nuevos análisis de laboratorio y otros estudios, que lo ayuden a determinar cualquier diagnóstico subsiguiente que amerite atención y tratamiento.
Las pruebas básicas pueden incluir (dependiendo de edad, género, entre otros factores):
Perfil de lípidos (colesterol total, colesterol HLD, colesterol LDL y triglicéridos); Hemoglobina glicosilada; Sangre oculta; mamografías; PSA, además de vacunaciones.
Al completar el examen general, el médico primario debe redactar un historial de todas las condiciones y tratamientos del paciente. En caso de que el médico recomiende un servicio especializado e inmediato, puede referirlo a un programa que coordine estos servicios. Algunos de estos programas ayudan a monitorear la enfermedad del paciente y ofrecen recomendaciones sobre cómo mejorar su condición crónica.
Es importante que la comunidad médica promueva la importancia del examen médico anual y que oriente a los pacientes para que se lo realicen.
Y por su parte, espero que los propósitos relacionados con su salud los lleve a cabo de la mejor manera, y su organismo se lo agradecerá.