Año 5 Número 57 Diciembre 2007

¿Está usted engrasado?

 

Debido a la aproximación o, mejor dicho, al inicio ya de Debido a los trastornos y padecimientos ocasionados por las grasas, las personas cada día tienen más interés en conocer no sólo el contenido en calorías de los alimentos sino también su contenido en grasas, razón por la cual trataremos de darles alguna información al respecto.
Aunque las grasas siempre han tenido una mala reputación debido a que son asociadas a enfermedades y a la obesidad, no todas ellas deben ser satanizadas de esa manera ya que algunas son importantes para el organismo.
Los tres tipos principales de grasas dietéticas son: las grasas saturadas, las grasas monoinsaturadas y las poliinsaturadas.
De las tres anteriores las grasas saturadas son las de origen animal y deben ser evitadas en la alimentación debido a su relación con la obesidad, enfermedades cardiovasculares, trastornos del colesterol y triglicéridos. Ejemplos de éstas son la manteca de cerdo, la mantequilla y la grasa de la carne. Estas grasas son sólidas a temperatura ambiente.
A diferencia de las anteriores, las grasas insaturadas o poliinsaturadas se mantienen líquidas a temperatura ambiente; el aceite de oliva es el ejemplo más conocido de los que contienen predominantemente ácidos grasos monoinsaturados.
Los aceites vegetales, como el de girasol, el de maíz, el de pescado, el de soya son los que contienen altos niveles de ácidos grasos poliinsaturados.
Los ácidos grasos poliinsaturados se dividen en dos subgru-pos llamados omega 6 y omega 3; ambos grupos son esenciales para mantener la salud y el desarrollo normal, y debido a que no pueden ser producidos por el cuerpo deben suministrarse en la dieta, razón por lo cual son llamados ácidos grasos esenciales.
Los ácidos grasos omega 3 poseen propiedades antiinflamatorias, antiarrítmicas y antitrombóticas, mientras que los omega 6 son proinflamatorios y protrombóticos.

Las grasas siempre han tenido una mala reputación debido a que son asociadas a enfermedades y a la obesidad;
pero no todas ellas deben ser satanizadas, ya que algunas
son importantes para el organismo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una dieta deficiente en omega 6 u omega 3 traerá como consecuencia a largo plazo una enfermedad degenerativa.
Alimentos como el salmón, el bacalao, el atún fresco, las sardinas, los arenques, la langosta, el cangrejo de Alaska son ricos en ácidos grasos omega 3. Los pescados de aguas frías son los más ricos en este tipo de grasas.
Ejemplos de ácidos grasos omega 6 son el aceite de maíz y el aceite de girasol.
Los ácidos grasos omega 3 son actualmente recomendados para las personas que sufren trastornos en el metabolismo de los lípidos, así como también para las personas que sufren de trastornos articulares, disminuyendo el dolor y el uso de antiinflamatorios, así como en la prevención de la destrucción de los cartílagos articulares.
Cuide su alimentación y su cuerpo se lo agradecerá.

 
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