Año 4 Número 44 Noviembre 2006

La masturbación tiene beneficios físicos y emocionales, favoreciendo al funcionamiento del aparato cardiovascular y el sistema inmunitario

El uso del calzado muy ajustado y el mal recorte de las uñas son las principales causas de las uñas encarnadas, conocido como uñeros, cuyo padecimiento es un verdadero tormento, y en muchos casos un padecimiento repetitivo. Es curioso, pero sorprendentemente frecuente, que mucha gente use una medida determinada de calzado y después de mucho tiempo acabe dándose cuenta que es cuando menos un medio número más grande, trayendo como consecuencia no sólo alteraciones en las uñas sino también deformidad en los dedos del pie.
Debido a cualquiera de las dos razones antes mencionadas, el borde la uña actúa como un cuerpo extraño produciendo un crecimiento excesivo del pliegue lateral que cubre sus bordes, conduciendo a una inflamación dolorosa, con producción de un tejido exuberante, presentando posteriormente supuración del área afectada.
En muchas ocasiones el dolor disminuye con el tiempo, pero la inflamación y la supuración perdurarán por tiempo indefinido, o hasta que la persona sea tratada para resolver el problema. Mientras esto suceda, siempre se tendrá un foco de infección en potencia.
Es por ello siempre recomendable que el corte de las uñas sea en ángulo recto y no en forma ovalada, y de preferencia que uno mismo sea quien se corte las uñas cuando todavía se tiene las facultades para hacerlo. De no ser así hay que indicarle a la persona que lo realice que el corte deberá ser recto y sin tocar la cutícula, la cual no debe de cortarse.
En general, las uñas crecen como promedio un milímetro semanalmente y el periodo de recambio total se produce a los tres meses en las manos, y seis meses en la de los pies. La periodicidad del corte dependerá de la velocidad del crecimiento individual.
Las uñas no sólo sirven para proteger la forma terminal de los dedos sino también son indicadoras de muchas enfermedades, como las respiratorias, micóticas, del corazón y del hígado, las cuales dejan sus huellas en las uñas.
Es por todo esto que a las siempre olvidadas uñas se les debe de dar el cuidado que se merecen, desde todos los puntos: higiene, estético y médico.

Las uñas no sólo sirven para proteger la forma terminal de los dedos, también son indicadoras de muchas enfermedades, por lo que se les debe dar el cuidado que se merecen

 
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