Año 1 Número 10 Enero 2004
 

* Las críticas que presentamos en este espacio gastronómico están soportadas en las experiencias personales de expertos en restaurantes de Latitud 21. Todos los lugares que se mencionan aquí son visitados en anonimato y Latitud 21 paga por el consumo. Ningún desembolso de otro tipo influye en los comentarios de este espacio gastronómico. .

Rincón cautivador donde se disfruta de la ambientación de la milonga y el tango al más puro estilo de la Argentina

Sal, ¿quieres un alfajor? ¡Mira qué nos llegó directo de Argentina! Mmm, estos son diferentes de los que tú has traído de ese maravilloso país.

-¡Claro!, es que estos son cordobeses, y dicen que son los mejores.

-Pimienta, ¿cuándo volveremos de visita a Buenos Aires?

-¡Para tu cumpleaños! Pero falta mucho para eso, Sal... Bueno, si estás de acuerdo, por ahora lo mejor que puedo hacer es invitarte a disfrutar de un buen steak en uno de los mejores rincones argentinos que tenemos en Cancún. ¡Vamos a Cambalache!

Sin duda Cambalache sigue siendo el restaurante de estilo Big Steak House más exitoso de Cancún. En esta temporada navideña de nueva cuenta vuelven a llenar su casa, además de tener una rotación constante de mesas. ¡Vaya sorpresa!, han ampliado el lugar con aproximadamente 50 sillas, y aún así puedo decir a "ojo de buen cubero" que logran llenar su lugar con un 90% de comensales locales y nacionales. Mira, el resto es turismo extranjero... ¿Qué será, Pimienta?

-Es fácil de explicar, Sal. Cambalache es el reflejo de lo que puedes encontrar en Buenos Aires. Son como pequeñas pinceladas de una fisonomía con carácter muy porteño entrelazadas con la modernidad y el reflejo de una herencia muy europea. Recuerda que Argentina tiene una gran herencia francesa, italiana, española, inglesa y alemana. Sin olvidar el sentimiento cautivador de los "arrabales", ¡barrios llenos de milonga y tango!

Algo que debemos tener muy presente en este rincón argentino para comprender su personalidad es la letra del tango Cambalache.

"Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé... (¡En el quinientos seis y en el dos mil también!)

¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor!.. ¡Ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador!

¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!.. ¡Cualquiera es un señor! ¡Cualquiera es un ladrón!

¡Siglo veinte, cambalache problemático y febril...

Entonces, cuando comprendes la letra de este tango tienes en claro que la personalidad de Cambalache es tal cual. Aquí no hay bloff; el comensal llega a disfrutar de la mesa, de los trozos de carne fuera de lo habitual. Cuando recién llegas es agradable, no te sientes estudiado u observado por los demás. Cada cual está en lo suyo... ¡Lo mismo un burro, que un gran profesor! No hay aplazaos ni escalafón... Mezclao con Stavisky va Don Bosco y " La Mignón ", Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín... Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalache se ha mezclao la vida...

Cambalache sigue conservando su ambiente cautivador. Es muy masculino, pero ante todo latino; la decoración sigue igual de exacta y calurosa, que nos hace recordar las edificaciones de los muelles en Puerto Madero, con sus mismas mesas y sillas de madera pesada; la iluminación sigue conservando una densidad perfecta y con la música siguen transportando al comensal a los tiempos de Gardel y Piazzolla.

En Cambalache seguimos encontrando el lugar ideal para combinar a vegetarianos con sangrientos carnívoros, ya que sigue ofreciendo ensaladas buenas. La mía la tuve que regresar por exceso de sal, pero inmediatamente nuestro mesero sin recriminación alguna se encargó de cambiarla por una que era mejor. Ofrece provolone asado, pastas aceptables, así como algo de aves, pescados y mariscos.

Resulta ya familiar llegar a Cambalache y ser recibidos por su gran parrilla que funciona con diferentes tipos de leña y carbón, que impregna de sabor a verdadero asado al bife de chorizo, a los churrascos, a la arrachera, al lechón y al cordero, ¡todos estos siguen siendo suculentos!

Aún siguen presentando al comensal todos sus tipos de carnes en charola refrigerada, casi al mismo tiempo que te ofrecen el menú. Y todo su personal sigue conservando ese comportamiento de aire arrogante que tanto caracteriza a los argentinos. Pero, con mucha astucia, te reconocen al final y amistosamente te brindan una despedida cálida, cuando ya has pagado tu cuenta sin descuento para nosotros los cancunenses de toda la vida.

Una vez más la experiencia culinaria en Cambalache ha sido placentera. Su ubicación es en Plaza Forum. Acepta Amex, Master Card, Visa y efectivo. Abre todos los días del año y sus números para reservar son 883-09-02 y 883-08-97. El precio medio por persona es de $350.00 MN, si no te excedes en los vinos, que tienen precios excesivamente inflados.
 
 


 

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