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1 Número 10 Enero 2004 |
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El debate sobre
cruceros
Los foros que se llevaron a cabo en diciembre en tres sedes, Cozumel, Huatulco, Oaxaca, y Puerto Vallarta, Jalisco, demuestran que hay muchas opiniones polarizadas al respecto. A continuación reproducimos extractos de algunas de las propuestas enviadas a la Sectur
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COZUMEL, Q. ROO.
Cruzada por las costas
Carlos Hernández Blanco*
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La actividad turística se desarrolla localmente. Por eso las comunidades receptoras reclaman una mayor participación en la definición de las políticas que afectan su desenvolvimiento.
Desde el principio de nuestro gobierno planteamos la necesidad de revisar las políticas públicas nacionales y estatales que inciden de manera directa en el desarrollo de nuestro municipio. Hemos señalado así la ausencia histórica en la planeación nacional del reconocimiento de México Costero como una región específica con características propias; esta ausencia derivó en un desarrollo anárquico y desarticulado, fundamentalmente en razón de política que no vincularon de manera estructural los temas sectoriales.
Consideramos por ello que es indispensable promover y conducir un desarrollo costero sustentable que promueva la armonía social y el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades de la región con base en un equilibrio entre el crecimiento económico, el desarrollo social y el adecuado uso del medio ambiente y los recursos naturales.
Por ello, públicamente hemos propuesto el diseñar una política nacional que define de manera integral el uso y aprovechamiento de la línea de costa, y sirva de marco articulador de las acciones de los tres órdenes de gobierno en estos tres ejes rectores y de las legislaciones sectoriales.
Este marco de planeación integral de la región costera permitiría conducir el crecimiento ordenado y sostenido de las actividades productivas, pues sería el referente primario en la definición de políticas públicas de temas sectoriales más específicos, como el desarrollo de la actividad de cruceros, la administración de las áreas naturales protegidas, el crecimiento de la industria costera extractiva de petróleo, sal o piedra o el despegue de las actividades náuticas, por mencionar algunos. En efecto, las políticas públicas de temas sectoriales más específicas deberán ser congruentes con el marco general y, en tal sentido, estar sujetas y vinculadas a otras políticas públicas tanto del mismo sector como de otros que podrían ser afectados directa o indirectamente, impactando así el desarrollo de las comunidades de los municipios costeros.
El tema que hoy nos ocupa pone nuevamente en evidencia la necesidad de una política integral costera a nivel nacional. No podemos construir una política pública para impulsar el desarrollo del turismo de cruceros sin antes tener un marco general para la región, que sirva de referente para el desarrollo armónico de todas las actividades productivas costeras. Nuestro municipio es un buen ejemplo. El Caribe mexicano participa en este momento con un 7.5 por ciento y la proyección es de crecimiento continuo. En Cozumel el crecimiento económico no es una opción. Debemos crecer. La cuestión no es cuánto crecimiento económico sino qué tipo de crecimiento.
Cozumel tiene una población económicamente activa ocupada del 94%, y el 74% de las actividades económicas del municipio se dan en el sector turístico. La gran mayoría de nuestros visitantes son norteamericanos y pertenecen al segmento de clase socioeconómica media y media baja con un promedio de gasto de 56 dólares, con excepción del selecto grupo de pasajeros de cruceros exclusivos.
La realidad social de una comunidad es dinámica, se actualiza día a día; el incremento en el arribo de cruceros y de visitantes por esta vía ha traído como consecuencia una importante derrama económica, pero también ha provocado desequilibrios que han alterado la armonía del municipio y que es preciso resolver mediante acciones que restablezcan el balance social, ambiental y económico.
Como la hacienda municipal no recibe ninguna contribución directa por el arribo de los cruceristas y no cuenta con los suficientes cruceros para enfrentar estos fenómenos con causas externas, se ha generado un deterioro de la imagen del destino y la irritación social de los habitantes del municipio que sufren los efectos de la imposibilidad del gobierno municipal para atender servicios básicos a una población que crece a un ritmo mayor que la media nacional.
En materia ambiental, el crecimiento en el arribo de embarcaciones así como de visitantes a las áreas arrecifales podrían estar generando efectos negativos de difícil restauración; como es sabido, los impactos no son puntuales, sino que se generan a partir de hechos acumulativos, donde la recepción de la maniobra proporciona los indicadores de la dimensión del impacto de la zona y las áreas aledañas. Asimismo, para dar cabida al alto número de visitantes de cruceros se ha generado un uso intensivo y de corta estancia en las zonas de buceo, alterando las condiciones de exclusividad y quietud que requiere el buceo deportivo, que le ha dado prestigio internacional al destino.
Para reencontrar el equilibrio proponemos trabajar en dos líneas: En el largo plazo y con miras a resolver el problema de manera estructural, propongo emitir el "Acuerdo de Cozumel" que declara al año 2004 como el año de la cruzada por las costas, para que se convoque a la sociedad a discutir una política integral costera en nuestro país, que parte de la reflexión sobre la pertenencia y el diseño de una Ley General de Costas.
1) Es necesario canalizar recursos de largo plazo a los municipios costeros para afrontar con autosuficiencia los factores de incidencia externa del mercado turístico, principalmente en los temas de seguridad pública, recolección y confinamiento de desechos sólidos, protección civil y desarrollo social. Por ello hemos venido planteando en diferentes foros la necesaria descentralización por la vía de la colaboración administrativa de los ingresos fiscales del cobro de los derechos:
a) Por el uso y aprovechamiento de bienes nacionales y la presentación de servicios aeroportuarios.
b) Por la explotación, uso y aprovechamiento de bienes del dominio público en los puertos, terminales y marinas.
c) Por el uso, goce o aprovechamiento de los elementos naturales marinos de dominio público existentes dentro de las áreas naturales protegidas.
d) Por el aprovechamiento comercial y deportivo recreativo de los recursos pesqueros.
e) Por la extracción de materiales pétreos y minerales.
f) Por el pago de compensaciones que se derivan de los convenios de reparación de daño ambiental.
2) Los gobiernos federal y estatal deben canalizar recursos fiscales de inversión pública a la modernización y fortalecimiento de la infraestructura urbana de los municipios costeros.
3) Definir una política fiscal encaminada a equilibrar las condiciones de competencia entre la actividad de cruceros turísticos y el turismo de larga estancia en los municipios costeros.
4) Definir una política que incentive la permanencia de los cruceros en los destinos turísticos.
5) Redefinir la política ambiental a partir de un verdadero ordenamiento territorial regional para evitar contradicciones de lectura al aplicar las leyes y programas.
Señoras y señores: En un tiempo de cambio el rumbo es lo más importante. Para los millones de mexicanos que habitamos en las zonas costeras el cambio es aprovechar la oportunidad que brindan nuestros mares literales, nuestros arrecifes y manglares, la experiencia creativa de nuestros empresarios turísticos que han prestigiado internacionalmente a nuestro país, nuestra rica cultura vinculada hacia esta promisoria región de México. El cambio es una nueva Marcha al Mar, hacia nuestras costas.
Tenemos una gran oportunidad, no podemos dejarla escapar. Es por nuestros hijos, por nuestro futuro común. Iniciamos aquí y ahora nuestra cruzada por las costas. Pongamos a México a tiempo con los tiempos.
*Presidente
municipal de Cozumel
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Impulsar este segmento desde los municipios
Rómulo de Jesús Campuzano González*
La Industria de Cruceros es una actividad que está creciendo en nuestro país, por lo que México no puede quedarse atrás en cuanto a la aplicación de una política para este segmento turístico
En el presente documento se plantea la necesidad de tomar en cuenta la participación de los municipios en los planes de desarrollo de muelles de cruceros, además de los retos y beneficios que los municipios pueden tener con su participación. Es sin duda muy clara la gran aportación y los buenos ejemplos de los municipios en otros segmentos de turismo, por lo que seguramente será una nueva oportunidad para ellos.
Antecedentes: Con una consulta pública para la elaboración de una Política de Cruceros en México, no tengo más que reconocer el enorme esfuerzo y labor de la Secretaría de Turismo para conjuntar a empresarios del sector, académicos, investigadores y todo aquel que esté directa o indirectamente involucrado en el desarrollo de la industria de cruceros en nuestro país. México en la actualidad no puede quedarse atrás en cuanto a la aplicación de una política para el turismo de cruceros, porque sin duda es una actividad que se está desarrollando y está creciendo en nuestro país y en el mundo a pasos agigantados.
Durante los últimos años el turismo de cruceros ha sido el segmento más dinámico de crecimiento. En el 2002 arribaron a costas mexicanas 4.8 millones de pasajeros en cruceros, lo que significó un incremento de 44 % con respecto al 2001. Entre enero y junio de 2003 el número de cruceros fue de mil 431 y el de pasajeros de 2.7 millones, cifras superiores en 15.1% y 14.9% respecto de 2002. Asimismo, el ingreso de divisas por concepto de gasto de dichos inversionistas creció en 31% en el mismo período, al sumar 282.5 millones de dólares.
Propuesta: La aplicación de una política pública en una comunidad, que incida en cualquier rubro de su dinámica social, tiene que ser vista como el resultado de un análisis del contexto en donde se pretenda implementar, y no como un intento del gobierno para solucionar una determinada problemática que afecta a los habitantes de su territorio.
El impacto económico del turismo de cruceros incluye los beneficios o consecuencias positivas de esta actividad, en términos de ingresos o prosperidad para los residentes de una región, y comprende también las consecuencias negativas de este tipo de turismo, o los costos, para los residentes en la zona.
Para que la comunidad y sus habitantes reciban los frutos de esta forma de turismo es necesario crear infraestructuras mínimas, tales como embarcaderos y locales de ventas de productos propios, y ofrecer algunos circuitos turísticos de corta duración en tierra para incentivar a las embarcaciones que transportan visitantes a detenerse en algunos lugares de la comunidad. De este modo los ingresos producidos por el descenso de cruceristas que compran artesanías, alquilan equipos de buceo, etc. deben suponer una derrama y un beneficio económico local. Hacerlo de otra manera implica el acaparamiento o la monopolización del turista de crucero y de sus dólares.
Conclusiones: Hoy estamos en una posición de aprovechar las experiencias de otros países que tienen puertos de origen o que sólo reciben cruceros, haciendo fructífera la colaboración entre los sectores involucrados en esta actividad, como son los hoteleros, las cámaras, las empresas de cruceros, buscando un beneficio para todos y para el destino turístico en sí. Lo fundamental es no dejar ir esta oportunidad de atraer y retener inversión extranjera en nuestro país.
Impulsaremos en el Senado de la Republica una política receptiva e incluyente, tomando en cuenta sus propuestas, estando abiertos a la necesidad de crear leyes y hacer las modificaciones precisas, para seguir asegurando la competitividad del sector turístico mexicano.
*Senador por el estado
de Durango, integrante
Comisión de Turismo
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Evitar riesgos
José Chapur*
Hay que tomar la más acertada decisión. Establezcamos en el menor plazo posible esta política equilibrada. Los países del Caribe están pendientes de nuestra resolución
A nombre de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya , de la Asociación de Hoteles de Quintana Roo, representada en este evento por su presidente, Sr Abelardo Vara; de la Asociación Nacional de Cadenas de Hoteles, cuya representación me ha pedido su presidente, Sr. Francisco Zínser, y de la Asociación de Inversionistas de Hoteles y Empresas Turísticas y de su presidente, Sr. Gastón Azcárraga, que juntos representamos 90 mil cuartos hoteleros del país, 100 mil empleos directos, 400 mil empleos indirectos y dos millones de ciudadanos mexicanos dependientes del turismo, me permito manifestarles que:
Atendiendo a la convocatoria de la Secretaría de Turismo a participar en la elaboración de una Política Pública de Cruceros en México, acudimos con el entusiasmo y el optimismo que nos muestra el hecho de que se busca cubrir un peligroso vacío de la ley en aspectos fiscales y de competencia económica, así como de la explotación irracional de los recursos naturales y turísticos de nuestro país por empresas extranjeras que navegan con banderas de paraíso fiscal afectando la inversión fija en materia turística, los empleos, los impuestos que capta la nación y las divisas turísticas que en determinadas regiones han sido producto de un esfuerzo conjunto de autoridades y de empresas mexicanas y extranjeras que operan bajo el marco tributario y jurídico nacional.
Esta consulta la respondemos en forma conjunta y aglutina una serie de consideraciones que como país debemos precisar y atender por parte de las secretarías de Hacienda, Desarrollo Social, Semarnat, Comunicaciones y Transportes, gobiernos de los estados y autoridades municipales, todas ellas alrededor de la Secretaría de Turismo.
Si el turismo en México ha crecido por arriba de la media de otras actividades económicas, es gracias al esfuerzo y a la inversión de quienes creemos en nuestro país y generamos empleos remunerados por arriba de la media nacional. Las Bases Para el Crecimiento Ordenado se fincan en una auténtica política reguladora de la actividad de los cruceros marítimos que a la fecha no existe en nuestro país ni en muchos otros países del Caribe, y que hemos cabildeado para impulsarla en ellos para hacer siempre a México competitivo.
La diferencia de las islas del Caribe con México es que la mayoría de ellas viven como paraísos fiscales muy diferentes en cuestiones impositivas a nuestro país y con políticas que no pueden unificarse debido a la diversidad turística. Así como existen zonas industriales, comerciales, urbanas, de giros negros, de conservación ecológica altamente desarrolladas, subdesarrolladas y no desarrolladas, las cuales no deben mezclarse, así el turismo debe considerar un crecimiento ordenado.
México es sin duda el país con mayores atractivos turísticos, con mayor número de puertos, con la mejor posición geográfica entre los puertos de salida de los EU y los puntos que los cruceros visitan en el Caribe, pero con altas necesidades de desarrollo social, de captación de divisas, de creación de empleos seguros y bien remunerados, y que requerimos decisiones acordes con las políticas trazadas de crecimiento sustentado que no sea depredador y al mismo tiempo permita cumplir con el bienestar de los mexicanos y con los tratados internacionales. No debemos poner en riesgo la creación de empleos y los miles de actuales empleos de destinos turísticos desarrollados en la industria turística de hoteles. No se debe buscar primero complacer a una empresa naviera con bandera de paraíso fiscal, sino vigilar como Gobierno y como empresas que el desarrollo sea equilibrado sin afectar la actividad prioritaria de cada destino.
En sexenios anteriores, cuando un presidente presentaba un plan como éste definía el cómo, el cuándo y el dónde con una nula participación de los legisladores. Hoy tenemos un gobierno diferente, que antes era oposición y criticaba aquellas medidas unilaterales, hoy somos consultados. Hoy la Secretaría de Turismo nos ha informado que elabora un estudio para conocer la razón por la que el 90% de los norteamericanos no viaja a nuestro país. Debemos tomar muy en cuenta que los resultados nos darán elementos para atraer más al turismo norteamericano que recibimos como buenos vecinos, que nos dejan a México una derrama cercana a mil dólares por estancia, que generan impuestos a través de los diversos prestadores de servicios por más de doscientos diez dólares por estancia, comparados con los cruceristas que visitan Cozumel, cuya derrama total no llega a 60 dólares por visitante, y aunque 50% de ellos sale con la intención de regresar casi nunca lo hace puesto que "ya conocieron el destino" y en sus próximas vacaciones van por otro lado. Cozumel es la mejor muestra. No pongamos en riesgo el éxito a cambio de una aventura flotante y pasajera.
Nos encontramos en Cozumel, el puerto de mayor éxito en captación de pasajeros en crucero, no de divisas; el destino de mayor antigüedad y tradición en Quintana Roo, no de desarrollo; de excelente ubicación y belleza, que en 40 años ha crecido en hotelería y centros comerciales lo mismo que crece la Riviera Maya cada ocho meses; que capta 30% de impuestos que recibe el municipio de Solidaridad con el mismo número de turistas; que no puede cobrarles impuesto predial, impuestos de uso de zona federal, 2% al hospedaje, IVA, ISR, impuestos sobre productos del trabajo. Estamos en un municipio que requiere recursos para vivienda y seguridad social, que requiere de infraestructura urbana, y que por razones obvias no puede hablar en contra de los cruceros pero les preocupa que en la Riviera Maya se construya un muelle de cruceros, que como ha mencionado abiertamente la naviera sería además de un Home Port un puerto de tránsito, como Puerto Rico o Cozumel, y que le harían 10 a 15 veces más daño al destino.
Seamos congruentes con lo que pide el presidente Fox: "Turismo, Prioridad Nacional". Ordenemos los espacios, cuidemos lo que durante 30 años se ha convertido en el mayor desarrollo turístico de éxito en el continente, Cancún y la Riviera Maya ; ofrezcamos los puertos que a México le conviene y que sean las navieras las que decidan si llegan en las condiciones propias que marque cada municipio de acuerdo a sus necesidades. No perdamos de vista que ellos nos necesitan a nosotros como país mucho más que nosotros a ellos como empresas, y que sus costos de operación serían muy superiores fuera de México.
Por lo que hacemos una llamada a las autoridades federales, estatales y municipales para proteger nuestro país. No permitamos que vengan a llevarse al turismo europeo y latinoamericano, que no tiene o no quiere una visa de Estados Unidos. No descuidemos el objetivo de diversificación de mercados que nos hemos propuesto atender, como golf, convenciones, bodas, gastronomía, ecoturismo, compras, arqueología, lunamieleros, etc. Los cruceros no son un segmento, son una competencia desleal. ¿Por qué darles gratis nuestro destino?
Secretaría de Turismo: no nos engañemos con estadísticas de llegadas de turismo, lo que cuenta es la derrama económica, es la que genera riqueza y empleos, consumo y repartición justa a toda la población y a los diversos prestadores de servicios de cada región en condiciones de igualdad. Tenemos hoy la responsabilidad del futuro, establezcamos junto con nuestros legisladores federales, estatales y cabildos municipales las leyes necesarias que cubran el vacío en que nos encontramos en la Política Pública de Cruceros, para cuya consulta previa a la elaboración hemos sido convocados, así habrán generado la certeza jurídica y el Estado de Derecho que pedimos los mexicanos, y ellos mismos decidirán si en las condiciones de cualquier empresa mexicana o extranjera que ha creído en México invierten o se van a otros destinos. Hay que tomar la más acertada decisión que defienda nuestro país y a los mexicanos. Establezcamos en el menor plazo posible esta política equilibrada; los países del Caribe están pendientes de nuestra resolución, ya que igual que México padecen de la afectación y poca derrama de estos competidores desleales que no son más que destinos flotantes ambulantes.
Reconocemos el esfuerzo y la capacitación, así como la actitud de servicio de los trabajadores de la industria hotelera y turística en general; nos unimos a sus demandas de justicia en la protección y creación de empleos, sin ellos no habría servicio de calidad en nuestro turismo; estamos conscientes como ellos del desempleo que generaría una inversión fugaz que viniera a llevarse lo mejor de nuestro país: la paz social que genera el empleo, y Quintana Roo es ejemplo nacional e internacional de estabilidad y crecimiento.
*Presidente de la
Asociación de Hoteles
de la Riviera Maya
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Cruceros y desarrollo regional
Carlos Serrano*
Tenemos que ver la inserción del segmento de cruceros como una "oportunidad estratégica" para la industria turística nacional.
El segmento turístico de cruceros tiene una de las tasas de crecimiento mundial más grande (8.7%), solamente superado por el de Grupos y Convenciones (10.1%), y es evidentemente mayor que la tasa de crecimiento del turismo a nivel mundial (4.2%). El total mundial de cruceristas ha subido en gran medida, pasando de 45 millones en 1980 a 75 millones en el 2002, y esperando superar los 80 millones en el año 2003. La composición actual del segmento de cruceros en todo el mundo ha mostrado un mayor posicionamiento del mercado en la región del Caribe (incluyendo Bahamas, Bermudas y el Caribe mexicano). En México se recibieron más de 3.5 millones de cruceristas en el año 2002, de los cuales dos millones 400 mil (el 68%) llegaron a Cozumel.
Mucho se ha comentado sobre la posibilidad de que el desarrollo del segmento de cruceros en México represente una seria amenaza a la existencia y rentabilidad del sector hotelero. Esta visión, naturalmente, ha sido confrontada por quienes suponen que el segmento de cruceros vendrá a complementar en vez de competir con el segmento tradicional, sumando nuevos beneficios económicos en vez de restarlos. Para poder dar una respuesta definitiva a estas interrogantes, la Sectur encargó al ITAM el citado estudio, el cual si bien se centró en el caso particular del puerto de origen de la Riviera Maya tiene la posibilidad de generalizar sus resultados a otros destinos en los cuales se combinen también la existencia del segmento turístico de sol y playa con el de cruceros.
Sus importantes y definitivas conclusiones son las siguientes:
Existen diferencias importantes en los segmentos de los cruceros, con los visitantes a Cancún y Riviera Maya. Además de diferencias en preferencias, se observan diferencias en factores socio-demográficos, como edad, estado civil, nacionalidad e ingresos.
No existe evidencia estadística de que los cruceros del Caribe hayan tenido un impacto en variables de desempeño de turismo tradicional, como número de visitantes, estancia promedio, ocupación hotelera, gasto, recaudación de impuestos de hotel.
El turismo de cruceros no ha influido en el número de visitantes de los destinos del Caribe, con excepción de Puerto Rico y Haití, donde han tenido un impacto positivo.
Los destinos de playa en México tampoco muestran evidencia de impacto de turistas de cruceros. Mientras que puertos con enorme crecimiento en cruceristas, como Cozumel, han experimentado un incremento en turismo, Cancún, sin puerto de cruceros, ha tenido una disminución en visitantes y ocupación.
Estas conclusiones terminan definitivamente con la idea de que el segmento de cruceros puede ser riesgoso para el sector hotelero, y no estamos hablando solamente de la región de Cancún y la Riviera Maya , sino de cualquier destino turístico nacional que reciba actualmente a los cruceros turísticos o planee hacerlo en el futuro, ya sea a través de un puerto de paso o de un puerto de origen.
Se pueden adoptar diversas posturas de análisis para abordar este tema. Una de ellas es la de analizar si consideramos que el segmento de cruceros puede representar una opción para el desarrollo de las regiones en donde se establecen estas opciones turísticas. A nivel federal, el Plan Nacional de Turismo 2000-2006 establece la importancia de diversificar los segmentos turísticos y apoyar los desarrollos de las escaleras náuticas y los desarrollos de puertos de cruceros. A nivel estatal, por citar un ejemplo, el Plan Estratégico de Desarrollo Integral del Estado de Quintana Roo 2000-2025 establece que el principal motor de desarrollo para el estado será el turismo sustentable, que establezca una dinámica que integre permanentemente al resto de los sectores de la economía, generando oportunidades de empleo y desarrollo económico y social para sus habitantes.
Si queremos conseguir que el segmento de cruceros contribuya a generar un desarrollo regional, es necesario darle una orientación social y no solamente económica y política a los lineamientos normativos de cruceros. Hay que implantar una política económica, social, legal y fiscal que sea congruente con las condiciones del mercado turístico del segmento.
¿De qué manera se puede incrementar la competitividad de los cruceros en México?
Nuestra respuesta definitiva a esta pregunta es: cuidando y promoviendo la inversión nacional y extranjera dirigida al desarrollo de este sector. Tenemos que ver la inserción del segmento de cruceros como una "oportunidad estratégica" para la industria turística nacional.
En materia de cruceros hay que destacar que la mayoría de los países, especialmente en el Caribe, tienen puertos de cruceros que son de propiedad gubernamental, no siendo pocos los casos en los que el mismo gobierno los opera. Si en nuestro país existe carencia de fondos gubernamentales para el desarrollo del sistema portuario, debemos seguir el modelo de otros países: atraer la inversión privada y permitir el desarrollo de puertos de cruceros por parte de inversionistas nacionales y/o extranjeros, siempre y cuando, por supuesto, se haya comprobado no solamente la viabilidad económica de tales proyectos sino también su beneficio socioeconómico para las comunidades directamente vinculadas. Mientras que en otros países los gobiernos ofrecen incentivos y estímulos fiscales para atraer a los inversionistas que desarrollan los puertos de cruceros, en México obstaculizamos este tipo de proyectos debido a los problemas y disputas entre los tres niveles de gobierno por allegarse los recursos o fondos para su operación. Los planes de desarrollo urbano en los destinos turísticos que potencialmente pueden desarrollar puertos de cruceros deben ir de la mano con los planes de desarrollo turísticos.
*Consultor
del Grupo Xcaret
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Trabajando en conjunto
Javier Guillermo Claussell*
La competencia en el Caribe mexicano no debe de darse entre hoteleros y cruceristas, sino entre el Caribe mexicano y los demás destinos en el Caribe fuera de México
La industria de los cruceros se encuentra actualmente en pleno desarrollo, un desarrollo del cual nuestro país no puede y no debe estar ajeno; para tal efecto México debe prepararse tanto con la adecuación de la infraestructura existente en sus puertos como en la creación de nuevos destinos.
Desgraciadamente el tener un destino rico en cultura, bellezas naturales e infraestructura, si bien facilita la llegada de los cruceros desgraciadamente no garantiza su permanencia. Para lograr este último punto tan importante se requiere de acciones de todos los sectores involucrados. Entre ellos y con gran peso se encuentra la Secretaría de Turismo y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, las cuales deben crear mecanismos más ágiles para captar este gran flujo de pasajeros que día con día se incrementan.
En últimas fechas se ha discutido mucho si esta industria deja beneficios o no, así como si afecta o no a otras industrias del sector turístico diferentes a la de los cruceros, tales como la hotelera, todo esto creando un ambiente de incertidumbre que no beneficia ni a una ni a la otra. Al respecto no debemos de olvidar que los cruceros han arribado al Caribe mexicano desde la década de los 70; han estado presentes en esta zona por más de 30 años y a pesar de tan larga vida entre nosotros se desarrolló el mega polo turístico de Cancún y más recientemente el de la Riviera Maya , cuyo crecimiento y tamaño es impresionante, además de imparable; esto sólo evidencia que ambas industrias: la hotelera y la de cruceros, no se contraponen, no han limitado la una a la otra en el pasado y no hay razón para que lo hagan en el futuro.
La competencia en el Caribe mexicano no debe de darse entre los hoteleros y los cruceristas, sino entre el Caribe mexicano y los demás destinos en el Caribe fuera de México, y la única forma de ganar esta batalla es con unidad y no con divisiones.
La industria de los cruceros crea trabajos directos e indirectos, reactiva la economía de los destinos en los que opera, trae divisas al país, genera impuestos a los tres niveles de gobierno, unos de forma directa y otros indirecta, promueve al país, en fin, son innegable los múltiples beneficios que aporta.
Es de suma importancia dirigir los esfuerzos y las inversiones de un país hacia una industria que ofrezca certidumbre, que tenga futuro y que no sea únicamente un oasis en el desierto. Para lograr esto y no errar el camino se deben de analizar los indicadores de esta industria y ver lo que ésta depara, para tal efecto me permito mencionarles lo siguiente:
La industria de cruceros mundial prevé para esta década un crecimiento en el número de pasajeros de más de 17 millones, con un incremento del 70% en el año 2000 y de 54% en el 2002, de acuerdo al investigador Tony Peisley en un reportaje publicado recientemente. Esta estimación se basa en la tendencia de la demanda existente y que se ha mantenido en los últimos 13 años, a pesar de conflictos internacionales tan serios como la Guerra en Kuwait, el fatídico Septiembre 11 y la guerra en Irak.
La industria mundial de cruceros representa en la actualidad cerca de 15 mil millones de dólares, esto es mil millones más que en el año 2000, de los cuales Norteamérica contribuye con aproximadamente 11 mil millones y el Reino Unido con mil 400 millones. Estos números demuestran un franco crecimiento, arrojando como resultado la expansión de las flotas de las navieras con nuevas embarcaciones, llegando a números récord durante los últimos dos años. Recientemente el mercado norteamericano ha presentado un nuevo énfasis en los llamados "Cruceros de Tierra Natal", es decir, cruceros teniendo como punto de origen puertos de Texas, Lousiana y Florida occidental en el Golfo de México.
Todos estos factores expuestos con anterioridad nos llevan a concluir que México no puede quedarse atrás, debe participar en este crecimiento, con unidad no con divisionismos; las autoridades deben de crear los mecanismos que garanticen el ganar-ganar y provoquen la permanencia y crecimiento de esta industria.
No me imagino a los cruceros sin México, así como no podemos pensar en los cruceros sin Cozumel. Unámonos todos y facilitemos las inversiones que favorezcan a México.
*Director general
Agencia Consignataria
del Sureste
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| HUATULCO, OAX.
¿De qué manera se puede incrementar la competitividad de los cruceros en México?
Ing. Gumaro Lizárraga Martínez*
Resulta importante resaltar la congruencia que debe de existir entre puerto y destino, por lo que es fundamental lograr una buena interconexión entre ellos. Los visitantes desean ir a los lugares más conocidos; sin embargo, existen muchos otros que están interesados en visitar áreas menos conocidas y en donde pueden obtener otro tipo de experiencias, entre ellas el visitar sitios donde puedan estar en contacto con la naturaleza, conocer lugares donde sus costumbres se han mantenido poco afectadas por otras culturas, entre otros.
Los representantes de las líneas navieras generalmente visitan cada destino nuevo y sus contactos se hacen a través de los agentes navieros, las administraciones portuarias integrales y las oficinas gubernamentales de turismo. Una vez que se logra esto, buscan al operador de tours de la localidad, toman nota de las instalaciones del puerto y si éste puede o no recibir y manejar el número de pasajeros de los barcos, revisan la estructura de transportación y esencialmente analizan las facilidades existentes para que los turistas puedan conocer el destino, sus atracciones, su historia, su cultura, la capacidad de excursiones en tierra y cuántas atracciones regionales pueden ser cubiertas.
Consideran el número máximo y mínimo de las horas de estadía para ofrecer una visita que se pueda disfrutar, y esto se logra investigando el puerto desde la perspectiva del invitado que va a divertirse (party guest). Se revisan las estadísticas de pasajeros anteriores para determinar sus preferencias y se evalúa la competencia. La tendencia de los destinos es tomada en cuenta en el proceso de selección. ¿Adónde quiere ir la gente?
El elemento más importante en la selección del puerto es la seguridad. Los pasajeros deben de sentirse seguros en el destino para poder visitar y generar ingresos a la región, lo contrario desestima a las líneas navieras a seguir programando arribos, ya que su mayor preocupación es la seguridad de sus pasajeros y de sus barcos.
Una mezcla adecuada de puertos permite lograr una variedad de turismo. Se deben programar las escalas para permitir, por ejemplo, un día, una visita de tipo cultural; otro, para descansar en una playa y uno más de compras.
La infraestructura portuaria, particularmente la preponderantemente turística, debe de estar enfocada a la comodidad de los turistas, por lo que resulta de particular importancia disponer de servicios de telefonía, Internet, atención al turista, lugares de espera adecuados y cómodos, estacionamiento tanto para autos como camiones para tours, facilidades para personas discapacitadas, servicios sanitarios suficientes y limpios, señalización clara y en varios idiomas, limpieza, ordenamiento de los prestadores de servicios, pasarelas, entre otros, dando esto mayor confianza y seguridad a pasajeros y a líneas navieras.
Las primeras impresiones son las más fuertes. Los puertos tienen la oportunidad de ofrecer una imagen amable y cordial, especialmente en los primeros arribos. Sin embargo, no todos los puertos son para todos los barcos. La industria de cruceros no es de medida estándar. El tamaño de algunos puertos y su infraestructura algunas veces limitan las posibilidades de ser visitados por barcos más grandes. También las características y nacionalidad de los pasajeros deben tomarse en consideración, edad e intereses juegan un papel muy importante. Es necesario para las líneas de cruceros incluir nuevos destinos como parte de la composición de ventas. Los tan llamados "puertos alternos" son importantes para pasajeros reincidentes.
En conclusión, la infraestructura portuaria es la puerta de entrada al destino, por ello es importante tener conciencia de esto, dado que al turista lo que le importa es la experiencia que va a tener en el destino, y esto es lo que mueve a la industria, pero también requiere sentirse seguro en las instalaciones portuarias en las que desembarque, y esto crea una sinergia entre destino y puerto. La planificación y metas en común que se logren entre las autoridades federales, estatales, municipales, API'S, prestadores de servicios, tour operadores, agentes de viajes y navieros dará la fuerza e importancia al destino, y se estará mejor preparado para lograr una relación perdurable con las líneas de cruceros, que considerarán siempre a nuestros puertos.
Por ello, se propone incluir dentro de la Política Pública de Cruceros en México lo siguiente:
1. Crear una Comisión Intersecretarial confiable y profesional, liderada por las secretarías de Comunicaciones y Transportes y de Turismo, que sea la interlocutora entre las líneas navieras y los destinos-puertos para que sean beneficiados todos, con lo cual se pueda reflejar al exterior una organización fuerte.
2. Que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes refuerce los controles necesarios para que todos los puertos obtengan el certificado de la Declaración de Cumplimiento de las Instalaciones Portuarias.
3. Que la Secretaría de Turismo tome el liderazgo sobre la capacitación de los prestadores de servicios involucrados en la industria de cruceros, otorgando certificaciones de calidad.
4. Que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes establezca tarifas integrales máximas, que permitan a los puertos ajustarse a cada servicio portuario que se brinda, estandarizando con ello las tarifas hacia las líneas navieras.
5. Que las API´s y las líneas navieras firmen convenios-compromiso sobre el número de arribos a cada puerto, y con base en ello se programen recursos para contar con una infraestructura portuaria moderna y segura.
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PUERTO VALLARTA, JAL.
El día de barco en Mazatlán
*Rafael Rivera López
Algo para meditar sobre la Industria de los Cruceros y con la óptica de Mazatlán, donde solamente tenemos 165 arribos anuales aproximadamente en comparación con otros puertos, como Cozumel, Ensenada y aun Puerto Vallarta y Cabo San Lucas, que reciben un poco más que nosotros. A pesar de que hay muchas personas que comentan que el arribo de cruceros beneficia "a unos cuantos", en el desarrollo de esta ponencia nos convenceremos que la derrama económica en nuestro puerto es amplia, impactante y muy importante.
El arribo de cruceros se ha constituido en un suceso trascendental y de suma importancia para los porteños, que ha llevado paulatina e inexorablemente a una adictiva pero muy dulce dependencia económica.
"El día de barco" es la frase que cada semana se escucha, hace eco y se repite por los cuatro puntos cardinales de Mazatlán, pues cada vez más el número de personas que acuden a trabajar al módulo turístico y en los diferentes lugares que se visitan ha aumentado considerablemente.
"El día de barco" es un día esperado y anhelado, es un día especial que transforma positivamente, llenando de esperanza y entusiasmo a los beneficiados directa e indirectamente. Todos se preparan con esmero y con el mejor de los ánimos para atender de la mejor manera a los distinguidos y fugaces visitantes, que aunque sólo están aquí por una horas dejan una derrama económica sustanciosa a una gran parte de la población.
La industria de cruceros es un segmento que da trabajo a un sinnúmero de personas, siendo una ocupación que paga bien el esfuerzo del que la practica.
¡Todos los cruceros hacen una derrama continua!, a diario hacen uso de todos los medios de comunicación para con sus agentes de buques, con sus oficinas generales, con sus pilotos en diferentes puertos, con sus agentes de tours, y muchos otros.
Al llegar a Mazatlán se puede apreciar la derrama que se menciona a continuación:
Pilotos de puerto más la embarcación, remolcadores, amarradores, personal de seguridad de los muelles, operadores de arañas para transportar pasajeros, personal de seguridad en terminal, empleados de tiempos compartidos dentro del muelle (tres grandes resorts, por lo pronto) haciendo derrama en botellas de agua que regalan a todo mundo y regalando transportación en taxis a sus lugares de venta; tiendas alrededor de la terminal, el tianguis dentro del módulo, personal de mantenimiento, entre muchos otros.
Para recorridos turísticos (sólo para un barco), entre autobuses, operadores, guías de turistas, van con choferes-guías; recorridos: caminando, a caballo, incluyendo caballerangos más personal del rancho; en Isla de la Piedra , embarcaciones de pesca deportiva; vendedores de carnada viva, embarcación a la jungla, a la cervecería, así como vendedores de diferentes áreas, por mencionar algunos; desde luego vendedores de la terminal. Y un sinfín de lugares visitados por cuenta propia de los turistas, que son más que los recomendados por las navieras, tales como farmacias, casas de cambio, restaurantes, bares, hoteles, etc.
Según los representantes de las diferentes navieras, durante un día de estadía en el puerto, por amarre a los muelles y derechos, cada barco, paga aproximadamente 35 mil dls.
Si bien es cierto que este tipo de turistas o visitantes no se hospedan en hoteles, lo cierto es que no hay derrama en este lugar, pero hacen una derrama intensa, contrarreloj, desde el momento que llegan hasta que se van, tanto pasajeros como tripulantes.
También se benefician lugares de compras como casas departamentales, mercado municipal, compañías de telefonía celular, pues muchos de los tripulantes compran aparatos para el tiempo que van a estar en diferentes rutas.
Consideramos a todos los pasajeros que vienen a bordo de los barcos, como si éstos fueran un gran grupo de invitados de familiarización a nuestros puertos, aprovechándolos y tratándolos como futuros visitantes, los cuales lo harán en un porcentaje muy bueno y por medio de otros transportes, permaneciendo varios días en nuestra comunidad. Esta dinámica nos ahorra muchos millones de dólares al año en promocionar Mazatlán.
Como se puede apreciar, cientos de personas se benefician en forma directa del arribo de cruceros y varios cientos más que lo hacen indirectamente y por ende muchas familias mazatlecas se ven favorecidas con este suceso.
Por lo anterior expuesto, una intervención contraria por parte de las autoridades, tal como el aumento o creación de impuestos, trabas o limitaciones, resultaría muy perjudicial para este segmento y brutalmente catastrófico para gran parte de la población que cada día de barco representa una verdadera bendición para su economía y supervivencia. Unamos esfuerzos para que en un futuro no muy lejano Mazatlán llegue a ser un puerto de embarque y desembarque, o lo que es lo mismo un home port
Sugerimos se preste más atención a la promoción de los puertos y que se apoye a los diferentes eventos que asistimos. Es sumamente importante se elabore una política de apoyo para los cruceros, no de regulación.
Navieras, bienvenidas a la Riviera Mexicana , y si en algunos puertos de México o del extranjero no quieren visitas de barcos de crucero vengan a esta ruta, tenemos puertos muy bonitos y aquí sí los queremos.
*Gerente general
Tropical Tours Mazatlán
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