Año 5 Número 53 Agosto 2007
Cimentando tu inversión

César Barrios

Diariamente la operación hotelera desperdicia una invaluable cantidad de recursos económicos y naturales. Por poner un ejemplo: hablando del consumo de agua, un hotel All Inclusive en la Riviera Maya operando de forma convencional puede llegar a gastar 819 litros por huésped y más cada noche. Sin embargo, un hotel de la misma categoría, que a través de Buenas Prácticas Ambientales logra una operación más eficiente puede consumir solamente 484 litros por huésped por noche, lo que representa una diferencia de 335 litros por huésped-noche con respecto al pri-mero.
En los últimos años se ha oído mucho la palabra sustentabilidad, ya sea para hablar del desarrollo de la economía o sobre el estado de la ecología. Pocas veces se le escucha enmarcada en su auténtico concepto, que engloba, además de la conservación del medio ambien-te y el bienestar económico, el desarrollo social.
Sólo la integración de estos tres elementos es lo que permite la auténtica sustentabilidad de cualquier empresa, región e incluso país.
La ecuación anterior ha sido adoptada por grandes compañías a nivel mundial. Incluso a nivel local grandes cadenas hoteleras y pequeños hoteles están adoptando elementos de la sustentabilidad tanto en sus operaciones diarias como en sus primeros pasos, promoviendo construcciones amigables con el medio ambiente, generando de esta manera un menor impacto a la naturaleza, una mejor imagen ante la comunidad y garantizando la eficiencia en su operación.
Amigos de Sian Ka’an en alianza con Conservation International lanzó la “Iniciativa de Turismo del Arre-cife Mesoamericano” (MARTI por sus siglas en inglés, y como comúnmente se le conoce en el medio hotelero). MARTI está financiada por The Summit Foundation, una fundación sin fines de lucro que apoya a proyectos ambientales y sociales.
La finalidad de MARTI es apoyar a los hoteleros en la implementación de Buenas Prácticas Ambientales, desde la planeación y construcción de los desarrollos turísticos hasta su operación. La iniciativa tiene dos componentes enfocados a la hotelería: “Planeación, Diseño y Construcción” (PDC) y “Buenas Prácticas Ambientales (BPA) en la operación hotelera así como Sistemas de Administración Ambiental” (SAA).
Al adoptar las BPA o el SAA, un hotel con una infraes-tructura convencional obtiene considerables ahorros económicos durante su operación, aunque la eficiencia de un hotel edificado desde el inicio de forma susten-table puede ser mucho mayor.
Durante la planeación de un hotel se pueden prevenir “pequeños detalles” que al momento de la operación representan algunos de los mayores gastos. Ejemplos claros se reflejan en los aspectos energéticos. Un hotel construido con principios que permitan la ventilación e iluminación natural en áreas comunes como lobby, pasillos y demás edificaciones, por ejemplo, reducirá el uso del aire acondicionado, y hará innecesario encender la luz durante el día. Si además aprovecha energías alternativas como la solar o eólica el ahorro se incrementará.
La pérdida de playas, una de las problemáticas que más interés ha despertado últimamente, es otro aspecto que puede prevenirse desde la planeación y la construcción hotelera con la protección de la duna costera. Cuando la duna es nivelada para construir sobre ella se está destruyendo la barrera protectora y su consecuencia principal es precisamente la pérdida de playa.
Así mismo, la deforestación del manglar para cons-truir sobre esta superficie trae consecuencias graves, como enmohecimiento de las paredes, pisos que se botan, e incluso edificios que con el paso de los meses pueden llegar a colapsarse, así como impactos mucho más fuertes por parte de fenómenos naturales como los huracanes.
Hasta ahora la planeación y construcción hotelera parece obedecer a intereses diferentes a su operación. Los Sistemas de Administración Ambiental y Buenas Practicas Ambientales, que han adoptado hasta la fecha algunos hoteles, podrían tener resultados mucho más favorables tanto ambiental como económicamente, si hubieran sido planeados y construidos sustentablemente.
Este tema cada vez está más vigente, y hoy en día son más las cadenas de hoteles que toman los proyectos desde la construcción, y con una buena asesoría protegen mejor su inversión, al entender que una buena construcción que respeta a la naturaleza logrará un mayor bienes-tar no sólo a corto sino a largo plazo.
En su primer año de trabajo, MARTI ha trabajado principalmente en la implementación de Buenas Prácticas Ambientales en la operación diaria de los hoteles. En su segundo año, conscientes de la influencia que una falta de previsión durante la construcción tiene en el impacto ambiental de un hotel, La Iniciativa Turística del Arre-cife Mesoamericano ha empezado a trabajar en el área de Planeación y Construcción de desarrollos turísticos.
Para darle una mayor solidez a este componente del proyecto MARTI, Amigos de Sian Ka’an y el Gobierno del Estado de Quintana Roo, a través de la Secretaría de Turismo, firmaron un convenio de colaboración que arrancará con la producción de una “Guía práctica para la Planeación, Diseño y Construcción sustentable de ins-talaciones turísticas”. Aunado a este convenio también se firmó con la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya otro para impulsar la implementación de Buenas Prácticas Ambientales y Sistema de Administración Ambiental en la operación hotelera.
Con acciones como éstas, MARTI busca consolidar el crecimiento económico en Quintana Roo, con visión a futuro y conservando el principal activo de la actividad turística: la riqueza y belleza de la naturaleza de nuestro Caribe mexicano.
*Bianca Orvañanos es gerente de operaciones
de la Mesoamerican Reef Tourism Initiative.

 
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