Durante muchos años se consideró privativo de la infancia, pero hoy se sabe que más del 60% de todos los casos de TDA puede mantener este comportamiento durante la adolescencia y la edad adulta
El Trastorno por Déficit de Atención es un patrón persistente de inatención, hiperactividad-impulsividad o ambos, que es más frecuente y grave que lo típicamente observado en individuos con un nivel comparable de desarrollo.
Vale la pena tocar este tema, el cual cada vez es más y más frecuente en los hogares y que dada su importancia si no es tratado puede repercutir para siempre en la vida y personalidad de las personas que lo sufren.
Durante muchos años se consideró este trastorno privativo de la infancia, pero hoy sabemos que más del 60% de todos los casos pueden mantener rasgos y comportamientos durante la adolescencia y la edad adulta, y que tales rasgos les generan dificultades de adaptación, de rendimiento y de funcionamiento familiar, laboral y social.
Una persona con TDA/H experimenta un nivel crónico de falta de atención, hiperactividad impulsiva o ambas conductas, lo cual compromete seriamente su funcionamiento diario. Los síntomas de este trastorno deben presentarse a niveles por encima de los esperados para la etapa de desarrollo de una persona y deben interferir en la habilidad de esa persona para funcionar en diferentes ambientes (en la escuela y en la casa).
Este trastorno se diagnostica cada vez más a la ligera en las escuelas, siendo como consecuencia un verdadero problema no sólo para el alumno sino también para los padres.
Este es un trastorno real y serio, y debido a esto hay que tener mucho cuidado al respecto y no dejarse llevar por una primera observación escolar, por lo que se deben solicitar otras valoraciones.
La omisión del diagnóstico o del tratamiento condiciona una importante variedad de consecuencias a largo plazo, entre ellas: deserción escolar en algún momento de sus etapas, entre el 30 y 40%. Sólo entre un cinco y un 10% termina una carrera universitaria. Tienen pocos o ningún amigo. Entre un 70% y un 80% desempeñarán trabajos de naturaleza inferior a su capacidad. Un 40% incurre en embarazos durante la adolescencia. Entre el 20 y 30% padece al menos un episodio de depresión.
Se piensa que el TDA/H es una condición biológica, mayormente heredada, que afecta ciertos tipos de funciones cerebrales. No hay una cura para este trastorno, pero cuando se diagnostica y se trata apropiadamente el TDA/H puede ser bien manejado, llevando a una mayor satisfacción en la vida y a una mejoría significativa en el funcionamiento diario. El diagnóstico certero es el primer paso para aprender a manejarlo efectivamente.