Créeme, Sal, en verdad hizo falta la presencia y la dirección de un verdadero enólogo que nos hubiera brindado la oportunidad de aprender incluso a sostener y observar la copa... Y es que esta "fiesta" fue ante todo una exhibición de algunas empresas que aprovecharon la ocasión para promocionar sus productos.
Por otro lado, es importante señalar la desigualdad que existe entre un restaurante que cuenta con el respaldo de un corporativo hotelero para brindar mayores resultados, mientras que el independiente sólo lo puede hacer con sus propios recursos económicos; así es como entenderemos que los pocos restaurantes participantes que invitaron a algún chef de renombre y elaboraron menús para este evento gastronómico tuvieron como respuesta a su esfuerzo y creatividad un resultado casi nulo. Ni la cobertura de prensa (pagada), ni la respuesta de los turistas, ni la de los locales fue buena.
En breve y para acabar pronto, ¿a quién nos encontramos en la Fiesta del Vino, del Puro, del Tequila?, pues a los mismos funcionarios burocráticos, políticos, periodistas pagados (los mismos que encontramos en los restaurantes como invitados) y, por supuesto, a más de un colgado pariente de algún empleado de hotel o restaurante...
Pedimos disculpas a aquellos restaurantes y chefs por no poder dedicarles más espacio en este artículo, pero agradecemos infinitamente el esfuerzo realizado y casi ignorado en este Festival Gastronómico.
-Estás en lo correcto, Pimienta, ya que se nos quedan muchísimos comentarios en el tintero... ¡Preguntas sin respuestas!.. ¿A quién beneficia este Festival Gastronómico del Caribe Mexicano? ¿Al destino? ¿A los restaurantes? ¿A los hoteles? ¿A los políticos? ¿A los chefs, ¡jóvenes valores del arte de crear y elaborar comida!? Quizá a los que conforman el comité organizador de este evento internacional... Es demasiado pretencioso pensar que con tanta mediocridad y desorganización puedan convertir sólo en un mes al año a Cancún en un destino turístico de "alto nivel y poder adquisitivo". Como si se tratara sólo de sobrevivir por el mes de noviembre de cada año.
Al igual que otros festivales (el de jazz, el cinematográfico, cultural caribeño), este Festival Gastronómico puede tener el mismo final, si no se tiene claro que para lograr los objetivos deseados necesitarán heredarlo a expertos en gastronomía, en enología, a organizaciones con amplia experiencia en crear festivales de esta naturaleza y envergadura.