Año 1 Número 9 Diciembre 2003


Don Carlos Blanco Rome y su esposa Ofelia Cardona con la familia. Atrás de ellos, uno de los helicópteros que Blanco Rome piloteaba y con el cual conoció gran parte de la geografía quintanarroense. Foto, Archivo Familia Blanco Cardona.

Hace 16 años no imaginó haber creado el lugar número uno de reunión de políticos y periodistas

Para el joven Carlos Blanco Cardona la clave del éxito en los negocios obedece a dos cosas: unión familiar y trabajo en equipo.

"Mi padre dejó unas bases sólidas en El Café. Aunque físicamente está aquí, ya no está del todo en el negocio. Mi madre (Ofelia Cardona), desde luego, es una figura determinante, su don de gente ha hecho que se refleje en el trato que se les da a los clientes".

Carlos Blanco Rome, padre de Carlos Blanco Cardona, es originario de Veracruz, Veracruz, y llegó por primera vez a Cancún en 1974, pero es hasta 1987 cuando decidió radicar en este destino y desde esa fecha se ha mantenido como un hombre de negocios y líder de El Café.

Don Carlos, piloto aviador de la Escuela Naval con especialización en helicópteros en Palo Alto, California, heredó a su hijo el gusto por El Café.

Son tiempos difíciles para los restauranteros, y Carlos Blanco Cardona está consciente de ello: "Desafortunadamente se ha ido perdiendo lo que es el negocio familiar, con las grandes cadenas que están desplazándolo. Los tiempos cambian y tenemos que adaptarnos a ello", comenta.

"En calidad competimos muy al parejo con ellos, y creo que ese es un factor muy importante que podría ser la diferencia entre ir a un Vips, un Samborns o a un Café de la Náder.

"Además, el dinero que uno deja en un negocio local en donde el propietario pertenece a esta ciudad, se queda aquí. Al ir a un restaurante de una cadena, ese dinero se va a la Ciudad de México, Monterrey o quizá hasta a Estados Unidos, y regresa en forma de nóminas y algo de publicidad para el destino. Creo que esa enseñanza nos la dejaron los globalifóbicos: tenemos que fortalecer la empresa familiar".

Momentos de crisis

 

¿Qué hacer para enfrentar los momentos de crisis?

"El Café por las mañanas está lleno, pero los consumos son sólo de café; la gente, o no tiene dinero o ya vienen desayunados. Han sido dos meses muy difíciles, y no es sólo aquí sino en todos los restaurantes. En nuestro caso no podemos deshacernos de los empleados, han estado con nosotros desde que empezamos y son parte de esta empresa; están con nosotros en las buenas y en las malas. Dar de baja al personal no es una de mis políticas.

"Estoy muy al pendiente de mis costos; dejo de trabajar a crédito y empiezo a manejar al contado. Concienciar a la gente de la importancia que representa para la empresa que ellos ahorren desde una servilleta hasta una rebanada de jamón, todo eso al final de un mes es muy importante. Sobre todo cuando la situación es difícil y la competencia es muy grande en el medio restaurantero".

Carlos Blanco Cardona reconoce que el apoyo familiar ha sido básico para la consolidación de sus negocios, y recuerda cuando su padre llegó a Cancún: "Mis padres fueron invitados por unos amigos que empezaban a construir Villas Tacul. Compraron este terreno, donde no había nada. Mi padre venía cada quince días a Cancún porque mi familia seguía radicando en Veracruz".

Entre 1976 y 1977, la idea del señor Carlos Blanco Rome era tener departamentos amueblados en la planta alta, y en la planta baja tener locales comerciales para rentar. Con el tiempo se dio cuenta que le costaba mucho trabajo rentar la esquina posterior del edificio, así tuvo la idea de comprar tres máquinas lavadoras y dos secadoras, el resultado fue la primera lavandería en Cancún. Un negocio que funcionó, ya que posteriormente la lavandería fue creciendo y luego llegó la tintorería; los departamentos con el tiempo se convirtieron en suites. Los dos negocios con el nombre de Alborada.

"En 1987 llegó mi familia a radicar a Cancún. Recuerdo que mi padre decía: ¡ojalá que pusieran una Parroquia de Veracruz! Inclusive tenía amistad con los Hernández, propietarios de la Parroquia. Les decía: ¡vámonos a Cancún, allá les va a ir muy bien!".

En 1990 Carlos Blanco Cardona terminó sus estudios en la Ciudad de México y se dirigió a Cancún con la idea de realizar el proyecto de un restaurante con apoyo de su padre.

"Así nació El Café de la Náder; sin darnos cuenta se dio el mismo concepto: la clásica cestita. Lo chistoso es que nació por extrañar La Parroquia de Veracruz, que termina poniéndola él".

La historia de El Café de los políticos se va dando por la cercanía con el palacio municipal, y después por la ampliación del lugar.

"De repente empezaron las visitas de los periodistas; aquí llegaban los políticos. Poco a poco se van dando las conferencias y ruedas de prensa. No era la idea, ¡jamás se nos habría ocurrido!

¿Esto trae ventajas o desventajas?

"Una ventaja es que hay gran movimiento con los compañeros de la prensa y políticos, pero por otro lado se nos fueron los clientes que no les gusta ese movimiento, porque dicen que El Café es para grillos y periodistas".

Una anécdota que recuerda Carlos Blanco es la visita de Rosario Robles, quien fuera presidenta del PRD:

"Llegó a dar una conferencia de prensa aquí, y la estaba esperando un sector que estaba en contra del partido. Me pidieron que la sacara por la cocina, así que la acompañé para que saliera por atrás".

"El programa de radio Desde El Café se dio por una propuesta que me hicieron, me gustó y ya tiene más de tres años al aire", concluyó. (Francisco Verdayes).
 
 


 

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