Cuba libre

Es inminente el levantamiento del embargo económico a Cuba por parte de Estados Unidos. ¿Representa una amenaza real para el Caribe mexicano? 

Una gran incógnita se cierne sobre el Caribe. La normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es inminente; en enero pasado, tal y como el presidente Barack Obama anunció, se pusieron en marcha las primeras medidas, aunque desde hace ya muchos años países de la región se preguntan cómo podría afectarles esta situación.

¿Será un freno para el turismo en los demás países? ¿Se convertirá en una locomotora que apoyará al Caribe como región frente a otros destinos que hoy son elegidos por el mercado estadounidense?

A tan solo 90 millas de Florida, históricamente Cuba fue el destino turístico más deseado por los norteamericanos. A su vez, entre ambos países ha existido una corriente migratoria, y muchos cubanos viven en Estados Unidos. Aun así, por el embargo de más de 55 años los estadounidenses solo han podido visitar Cuba de forma limitada.

Es por ello que la normalización de las relaciones bilaterales y de los viajes hacia la isla caribeña, al ser un fruto prohibido durante tanto tiempo, se convertirá en un gran incentivo, pues nada deseamos más que aquello que se nos prohíbe.

Los temores que muchas islas del Caribe y países ribereños tienen sobre una eventual explosión turística inmediata hacia Cuba desde Estados Unidos, incluidos los destinos de la región en México, tal vez no están bien fundados en estos momentos, pues no solo se determinan por los deseos del viajero de llegar a la isla, sino de las posibilidades actuales para recibirlos y las normas regulatorias que en esta primera etapa no liberalizan el libre viaje de sus ciudadanos a Cuba y el dinero que pueden gastar o pagar con sus tarjetas de crédito.

El reto

La infraestructura de 61 mil 500 habitaciones con que cuenta Cuba y la recepción de tres millones de turistas en instalaciones hoteleras, las comunicaciones aéreas, la capacidad de las marinas, los tres puertos de cruceros, la disponibilidad de coches de alquiler, entre muchos otros factores, no están lo suficientemente desarrollados para acoger de golpe una amplia demanda, a pesar de que actualmente se realizan múltiples inversiones en el sector. A su vez, la normalización de las relaciones, y en especial de los viajes, se prevé como un proceso paulatino y gradual, que todavía podría llevar tiempo.

El turismo especializado y de calidad debe ser la meta de Cuba. Se trata de un país que ofrece mucho más que sol y playa, y en eso adelanta a otros del Caribe, por su variedad cultural, paisajística, arquitectónica e histórica.

“Aunque nuevas inversiones permitirán avanzar en el desarrollo del país caribeño muy rápidamente, los expertos estiman que se necesitarán, desde la plena apertura de relaciones, al menos cinco años para que la capacidad de recepción de turistas estadounidenses pueda ayudar al país.

“No obstante, es muy posible que en el futuro Cuba supere a los demás países de la región, teniendo entre ellos a muy pocos competidores.

“Uno de los oponentes más serios puede ser Quintana Roo (Cancún y Playa del Carmen), en México, que con 86 mil 949 habitaciones, de ellas 35 mil en Cancún y 40 mil en la Riviera Maya, reciben 15 millones de turistas y el 46% es estadounidense; su servicio turístico, experiencia, cultura maya, costumbre histórica, oferta extra hotelera y proximidad a Estados Unidos es un referente.

“República Dominicana, por su parte, ha potenciado con inteligencia los elementos más interesantes para acceder al turismo de Estados Unidos, y es el país que más evolucionó en los últimos años, posicionándose no solo como un destino de sol y playa sino ofreciendo turismo de calidad que se adapte a las necesidades del mercado estadounidense, con la mayor oferta de campos de golf del Caribe, la renovación de su planta hotelera, la creación de nuevas estructuras de comunicaciones por carretera y una excelente gastronomía.

“Jamaica también amplió su planta hotelera, sobre todo con grupos hoteleros españoles, llegando casi a duplicar la oferta existente hace diez años.

“Lo que nadie duda es que la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos reconfigurará el panorama turístico del Caribe, y este año la Feria Internacional de Turismo de España (Fitur 2015) fue testigo de ello.

“Fitur tradicionalmente es un escaparate para el encuentro de los profesionales del turismo, donde los países del Caribe, fundamentalmente los hispanoparlantes, siempre están presentes.

“Lo que nadie duda es que con la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se abre una nueva era para el turismo del Caribe”.

Cuando Cuba se abra al turismo receptivo del mercado americano habrá una demanda natural inducida por la curiosidad, y con mucho interés de conocer un país que estuvo prohibido por tantos años debido al embargo. No obstante, es importante precisar algunos puntos:

“Muy probablemente el proceso de apertura será gradual y no será fácil (ni económico) viajar a Cuba durante los primeros meses o años después de liberar el embargo a los viajes. Esto será regulado por temas de logística y control. Posiblemente los cruceros tomarán ventaja en el corto plazo.

“La calidad del producto turístico en Cuba hoy no cumple con las expectativas del mercado americano. Los hoteles están diseñados para los mercados europeo y canadiense, que normalmente pagan tarifas más bajas.

“Por lo anterior, la infraestructura turística no está al nivel de Cancún y otras islas del Caribe. Lo mismo aplica para el servicio (cultura, capacitación y actitud profesional de la mano de obra).

“Asimismo, hasta ahora hay grandes limitaciones en cuanto a los insumos de operación, equipamiento y alimentos y bebidas que demandará el mercado americano, por lo que Cuba tardará un tiempo en desarrollarse y consolidarse como un destino turístico competitivo.

“Cuba será un factor más que contribuya a inducir una nueva demanda de americanos que empiezan a viajar fuera de su país y que harán que el tamaño del pastel del mercado en el Caribe crezca en forma considerable. Este crecimiento será adicional a la actual tendencia que hemos constatado en forma consistente para la región. Prueba de esto es el éxito de la Riviera Maya, donde vemos ocupaciones y tarifas récord, a pesar del acelerado desarrollo de la oferta hotelera.

“En conclusión, aunque Cuba será sin duda un competidor potencial muy importante para Cancún, creo que el destino mexicano tiene enormes ventajas competitivas y hay suficiente tiempo para prepararnos y asegurarnos de que no haya un impacto devastador  en cuanto a la rentabilidad de nuestras inversiones turísticas”.

Apenas se conocía la decisión del gobierno del presidente Obama en el sentido de dar los pasos para el restablecimiento de relaciones con Cuba, y una de las primeras interrogantes de las implicaciones de esta decisión para México aparecía con insistencia y estridencia… ¿Será Cuba una amenaza para el turismo del Caribe mexicano?

“Hay factores que podrían incrementar el flujo de viajeros norteamericanos hacia aquella isla, entre los que se encuentran la curiosidad de ver lo que estaba prohibido y la posibilidad del rencuentro de familias con todas sus implicaciones, pero lo cierto es que no parece razonable pensar que ni en el corto ni en el mediano plazo exista una verdadera amenaza.

“¿Por qué considero que esto es así? Pues por la elemental razón de que hay una gran distancia entre la infraestructura y la cantidad, además de la calidad, de la oferta de la que dispone el Caribe mexicano y la que hay en Cuba. Además, no hay garantías de que el proceso de normalización de las relaciones avance en fast track, tanto por los obstáculos políticos que enfrentará Obama con un Congreso controlado por los republicanos, como por el hecho de que está por verse la velocidad con que uno de los últimos reductos del comunismo sea capaz de cambiar el chip, logrando, entre otras cosas, proveer servicios de clase mundial.

“En todo caso, lo que sí creo que debe mover a una reflexión seria como una verdadera amenaza en el Caribe, es la agresiva política de incentivos a la inversión turística en República Dominicana, en la que se destacan las recientes modificaciones legales que extienden los beneficios fiscales para las inversiones en el sector, ampliando las exenciones fiscales a 15 años y a cualquier punto del territorio dominicano, lo que contrasta notablemente con la reforma fiscal mexicana que poco estimula a la inversión.

“No se debe desestimar el propósito de aquel país de pasar de los cinco millones de turistas internacionales registrados en 2013 a una cifra del doble en un plazo de 10 años. Esto sí que es una amenaza real”.

Hablar de Cuba en cuestión turística y hotelería es un tema obligado ya que esta isla caribeña es un destino estratégico en el que algunos ven una oportunidad y otros una amenaza.

“Turísticamente hablando, ¿es Cuba una amenaza para otros destinos en la zona del Caribe? No lo fue en su momento hace dos décadas y tampoco lo será ahora, ya que aun cuando se levante el bloqueo económico por parte de Estados Unidos habrá que esperar varios años para ver el alcance real que esta medida tendrá y cómo le afectará a este país en el sector turismo.

“Lo que se ve a corto plazo, esto es a cinco años, es que se liberen las restricciones actuales que impiden que empresas americanas puedan invertir en inmuebles y llevar a Cuba las franquicias de las principales cadenas hoteleras líderes en el mercado internacional, como Hilton Intl, Starwood, IHG, Wyndham Hoteles & Resorts, entre otras, que seguramente verán con interés el tener presencia con algunas de sus principales marcas.

“A diferencia de otros destinos turísticos en el Caribe, Cancún es en la actualidad un multidestino con una infraestructura de primer mundo, que no tiene competencia. Para quienes tenemos el privilegio de conocer bien las islas del Caribe, que turísticamente son consideradas como “competencia” de Cancún y la Riviera Maya, como Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Saint Maarten, Islas Vírgenes, Aruba, Curasao, Trinidad y Tobago y St. Lucía, entre otras, no hay una sola que se acerque a lo que representa el Caribe mexicano.

Hoy en día Cancún y la Riviera Maya cuentan con una diversidad de servicios turísticos en hoteles espectaculares, bares, restaurantes, centros de espectáculos, atractivos naturales, parques temáticos, cultura, zonas arqueológicas únicas de la civilización maya  y servicios complementarios de toda índole y de primer nivel.

“No obstante, Cuba será sin lugar a dudas un destino en el Caribe al que no hay que perder de vista en los próximos años. El reto para Cancún es y seguirá siendo mantener el liderazgo en la zona, rehaciéndose constantemente y mejorando cada vez más los niveles de atención y servicio para que el turista internacional regrese al destino”.

Cuba ha sido siempre competencia para Cancún y el resto de los destinos del Caribe, sobre todo en el mercado canadiense, y creemos que con la apertura será un competidor más importante, con acceso a un mercado muy atractivo como lo es el norteamericano.

“A corto plazo no vemos factible un desplazamiento de Cancún como  líder en la región, pues la apertura será paulatina y no sabemos hasta qué grado llegará, pero a largo plazo y si la apertura comercial es total con Estados Unidos, desde luego que podría representar una amenaza para Cancún y la Riviera Maya.

“Las inversiones de Cancún y Riviera Maya se mantendrán, lo que sí es posible es que el crecimiento de esta región pierda dinamismo por las nuevas oportunidades de negocio que se presenten en Cuba. En cuanto al turismo estadounidense, Cuba será un nuevo jugador compitiendo fuertemente por ese mercado”.

Es un horizonte de plena libertad para los ciudadanos de Estados Unidos de viajar a Cuba, que no creo que sea el escenario inmediato, por lo que en mi opinión el impacto para México no será, inicialmente, grande.

“La atracción del destino Cuba será, fundamentalmente, la de lo desconocido. Aparte de esto, será por bastante tiempo un destino de sol y playa, y no será competitivo en oferta complementaria, calidad de servicio, F&B y oferta adaptada a los gustos estadounidenses.

“La Habana será el destino que, inicialmente, atraiga más visitantes, y progresivamente se incorporarán los destinos de playa. Creo que el índice de repetición de visitantes será bajo, salvo el tráfico étnico”.

El restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es algo positivo, ya que abre una oportunidad única para el conjunto de países de Latinoamérica, más allá de que la isla se convierta en un nuevo destino turístico potencial.

“Con más gente viajando a Cuba y más cubanos visitando países del extranjero, el mundo es un lugar mejor en el que estar”.

El ingreso de Cuba al mercado turístico del Caribe puede reforzar la posición de la región como destino turístico en el contexto global. Hemos visto en el pasado casos similares en los que la entrada de un nuevo competidor ayuda a crecer a un mercado.

“La nueva política de Obama llega en un buen momento para el Caribe. Después de varios años de crecimiento moderado, el turismo internacional hacia destinos del Caribe crecerá un seis por ciento este año, por encima de la media mundial del cuatro por ciento”.

Algunos de los primeros cambios en la política de Estados Unidos en relación con Cuba

• Se facilitarán los viajes a la isla al expedir licencias generales para 12 tipos de visa de viajes a Cuba, según lo autorizado por la ley. Esto significa que las personas que cumplen las condiciones establecidas en la normativa no tendrán que solicitar una licencia para viajar a Cuba.Las categorías son: visitas familiares; asuntos oficiales del gobierno de Estados Unidos, gobiernos extranjeros y ciertas organizaciones intergubernamentales; actividades periodísticas e investigadores y encuentros profesionales, entre otras. Los viajes turísticos siguen prohibidos.

• La tasa impuesta a los viajeros autorizados ya no se aplicará y no hay límite específico de dólares en gastos autorizados.

•  Los viajeros autorizados podrán realizar transacciones para viajar dentro de Cuba, incluyendo el pago de los gastos de manutención y la adquisición en Cuba de bienes para el consumo personal allí.

• A los viajeros se les permitirá utilizar las tarjetas de crédito y débito de Estados Unidos en Cuba.

• Las agencias de viajes y compañías aéreas estarán autorizados a proporcionar servicios de viajes y compañías aéreas autorizadas sin necesidad de una licencia específica de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC).

• Las aseguradoras estadounidenses estarán autorizadas a dar cobertura de seguros de vida, viaje o salud global para las personas que residen habitualmente en un tercer país que viajan a/o dentro de Cuba.

• Los seguros de salud, vida y viajes continuarán siendo permitidos para los estadounidenses autorizados a viajar a Cuba.

• Los viajeros de Estados Unidos a Cuba podrán importar hasta 400 dólares en bienes adquiridos en la isla para uso personal. Esto incluye no más de 100 dólares en productos de alcohol o tabaco.

• La exportación comercial de ciertos aparatos que contribuyan a la capacidad del pueblo cubano para comunicarse con las personas dentro de Cuba, en Estados Unidos y el resto del mundo serán autorizadas bajo una nueva excepción de licencia de comercio.

Los dispositivos permitidos incluyen aparatos de comunicaciones de consumo, software relacionado, aplicaciones, hardware y servicios, entre otros.

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