Amenaza

Es el mes de noviembre y se lleva a cabo un evento de clase mundial que cada día tiene más prestigio, el Ironman de Cozumel. Desgraciadamente la nota no resultó ser quien ganó, cuántos deportistas extranjeros vinieron a la Isla de las Golondrinas, sino la muy preocupante noticia de que un participante del triatlón proveniente de los Estados Unidos fue víctima de un secuestro virtual.

Sabiendo cómo se las gastan estos malandrines y gracias a la gran campaña de difusión que se ha hecho, cada vez somos menos los ciudadanos que caemos en sus redes de engaños y extorsiones, por eso creo que pensaron en un turista, que no tiene idea de lo que es capaz la mente creativa de los delincuentes.

El evento no pasó a mayores, como siempre el engaño se mantuvo por algunas horas, sacaron al personaje del hotel en el que estaba hospedado, etc. etc. ¿Por qué les platico esto? Porque en aquel momento fue un hecho aislado, una ocurrencia, y nunca pensamos que a las pocas semanas y en un mismo fin de semana del pasado diciembre se dieron cuatro eventos similares con turistas que fueron engañados.

Esta sí es una grave amenaza a la imagen de este destino turístico, y lo cierto es que por lo menos al momento de escribir estas líneas la Procuraduría de Justicia del estado no tenía claro cómo es que los estafadores podían contactar en sus habitaciones a sus víctimas. Primero se preocuparon por pedir ayuda a la policía judicial de Tamaulipas para que controlara a los presos recluidos en penales de la entidad norteña, ya que supuestamente de ahí se originan las llamadas.

Eso no lo dudo, pero me queda claro que no pueden actuar solos. Cuando nos han llamado a nuestros domicilios es fácil que marquen al azar y con quien conteste pueden fraguar su engaño, pero en un hotel contesta la operadora y para comunicarte a una habitación debes dar número y nombre del huésped. ¿Quién les dio los datos? ¿Cómo sabían en qué momento encontrarlos? Como dicen en mi pueblo, mucha casualidad para ser casualidad.

La amenaza es seria, estos hechos corren como reguero de pólvora, y aunque en realidad no ponen en riesgo la vida de nadie es seguro que las palabras “secuestro” y Cancún aparezcan en diarios de las localidades y países de las víctimas. ¿Se imagina la “publicidad”? Sin duda el enemigo está en casa.

Cuando ocurría en nuestro país, una buena campaña de información contrarrestaba los efectos, pero a los turistas no podemos recibirlos diciéndoles: “Tengan mucho cuidado porque hay una banda de malhechores que están llevando a cabo ´secuestros virtuales´”. Qué “bienvenida”. No, por favor, “en boca cerrada no entran moscas”, no nos hagamos el “harakiri”, mejor pidamos una buena investigación y resultados a la Procuraduría, que tiene una buena oportunidad de empezar el año con una nota positiva.

 

Las coincidencias

Cuando se hizo pública esta información, en el programa de radio que conduzco (Notifórmula 7am) muchos escuchas opinaron sobre este hecho, y no fue uno el que sugirió que había que investigar a los promotores de tours y tiempos compartidos, quienes recaban nombres de posibles clientes, e incluso el hotel donde se hospedan.

En esa misma semana desde el ayuntamiento se informa que retiraron módulos turísticos de la Zona Hotelera, en un operativo que incluyó a cinco dependencias municipales. Tres de 25 módulos de información detectados fueron retirados por carecer de documentación y permisos para poder laborar. Francisco López Reyes, director municipal de Turismo, dijo que se efectuó un operativo en contra de estas infraestructuras, pero que al no tener facultad de notificar, multar o retirar se realizó la revisión en conjunto con personal de las direcciones de Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), Comercio en la Vía Pública, Fiscalización y Desarrollo Urbano.

 

Prevención

Por supuesto no estoy de acuerdo en que se informe al turista cuando llegue de lo que está pasando, pero sin duda sí se puede hacer un trabajo de información, capacitación y estrategia con los operadores de los conmutadores en los centros de hospedaje, con ello se estaría bloqueando el camino a estos individuos en los Centros de Readaptación Social (Ceresos), en los que se comprueba que no funcionan como tales, sino a la inversa, son escuelas de especialidad para el crimen.

 

Feliz Año

Hablando de cosas agradables para iniciar el año, debo decir que 2014 es el año, en más de una década, con las mejores expectativas. Solo espero que no se desgracie con algún evento natural, económico, o de salud, como los que han puesto en jaque a Quintana Roo  en lo que va de este siglo.

Veremos cambios muy importantes, sobre todo en la Zona Hotelera de Cancún. Una cadena española está muy próxima de anunciar importantes inversiones que tienen que ver con nuevas propiedades en operación y en proyecto. Esto solo se puede ver de dos formas: Cancún es 100% redituable y España ve por la rendija una recuperación a su crisis. Ya lo veremos.

Feliz 2014.

 

 

 

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