La autoridad lo asienta. La contaminación visual de la ciudad de Cancún se debe a la proliferación de señalamientos de identificación de los comercios, la diversidad de materiales utilizados en la elaboración de los mismos, así como en el uso indiscriminado de sistemas de iluminación y de colorido de los anuncios, lo que ha propiciado que en la ciudad se coloquen un sinnúmero de anuncios que no son acordes con la infraestructura urbana de Cancún.
Asimismo, reconoció que por falta de una disposición expresa se invaden con diversos anuncios comerciales gran cantidad de espacios en la ciudad, siendo éstos de diferentes dimensiones y colorido, lo que ha contribuido a incrementar la contaminación visual de los habitantes y turistas, por lo que el 31 de julio de 1995 expidió el Reglamento de Anuncios para el Municipio de Benito Juárez. Sin embargo, la propia autoridad se lo pasa por el arco del triunfo…
De acuerdo con el Artículo 11: “Queda prohibida la fijación o colocación de anuncios en el piso o pavimento de las calles, avenidas y calzadas, en los camellones y glorietas, en la berma de servicios y en los edificios, monumentos públicos y su contorno, en los árboles, postes y columnas, en los términos señalados en el Manual”.
Ahora, observe la gran estructura colocada en el piso sobre el Bulevar Kukulcán (por el mercado Plaza Coral Negro). Además del rebote de luces que afecta a los conductores en las noches, queda en el aire la pregunta: ¿por cuenta de quién corre el pago de la energía, la cual utilizan para su funcionamiento durante las 24 horas?
Porque como dictamina el Artículo 4: “La aplicación, vigilancia, atribución de la autoridad para expedir normas y la aplicación de sanciones derivadas de este Reglamento y del Manual recaerá en la Autoridad Municipal. ¿Dónde está? ¿Qué medidas toma?