Año 6 Número 64 Julio 2008

La ansiedad es una de las enfermedades mentales más frecuentes, y la ingesta de cafeína, cocaína y alcohol son factores a considerar en el diagnóstico de este tipo de problema

Hablar de ansiedad es cada vez más común ya que es una de las enfermedades mentales más frecuentes en la actualidad, así como hay alteraciones médicas que la desencadenan como es el caso de un hipertiroidismo, el cual puede dar como sintomatología inicial una ansiedad generalizada hasta llevar al paciente a una crisis de pánico.
La ansiedad aparece cuando la capacidad de tolerar los estresantes de la vida supera nuestros recursos, provocando una respuesta desproporcionada a lo que se esperaría en condiciones normales. Se caracteriza por la sensación de una amenaza permanente, que pone en marcha en nuestro cuerpo un sistema de alerta, como si estuviese en serio peligro nuestra vida.
El uso de sustancias como la cafeína, la cocaína y el alcohol son factores a considerar en el diagnóstico de un paciente que es visto por un problema médico y que está relacionado con un trastorno de ansiedad.
La cafeína es una de las drogas legales más utilizadas en el mundo. Se encuentra como tal en el café o en los refrescos de cola. La cantidad de cafeína en una taza de café es de aproximadamente 150 mg, el té negro tiene de 50 a 150 mg, los refrescos de cola 50 mg y las tabletas de chocolate de 15 a 25 mg.
La alteración por cafeinismo se presenta con dosis de 200 mg en pacientes que son sensibles. Su sensibilidad varía con la dosis y con la edad de los mismos, siendo más susceptibles a esta droga con el aumento de la edad; de la misma manera se ha relacionado al insomnio inducido por la cafeína.
La cafeína puede incluso precipitar a las personas sensibles a un ataque de pánico y la supresión de la misma en usuarios crónicos puede desencadenar el trastorno de ansiedad generalizada.
Otra de las drogas relacionadas con la ansiedad y que es cada vez más usada en todos los niveles es la cocaína. Se ha reportado que ésta induce a ataques de pánico y, lo que es peor, es que estos trastornos pueden presentarse aun cuando la persona ya no sea usuario de la droga.
La tercera de las sustancias más relacionadas con la ansiedad es el alcohol, el cual puede desarrollar trastornos de ansiedad generalizada y ataques de pánico aun en personas con uso moderado, pues se ha demostrado que quienes tienen un consumo moderado pero continuo de alcohol pueden incluso desarrollar síndrome de supresión después de 24 horas de no ingerirlo, y como consecuencia agitación, ansiedad o ataques de pánico, así como también temblor e insomnio.
Algunas sustancias depresoras del sistema nervioso, como son las benzodiacepinas y los antihistamínicos, también están relacionadas con este trastorno. Cuide su salud y sus ingestas.

 
Sotano

Turismo

Rueda de la Fortuna
Encuentros
Empresas y Empresarios
Marketing
Nuevos Empresarios
 
 
2005 Latitud 21. Derechos Reservados.
Design by Internet Móvil