Tan malo es no tomar vitaminas como el abusar de ellas, por lo que debemos ser cautos con la ingesta de estas sustancias. Ejemplo de ello es la vitamina A, la cual puede ser tóxica tanto si se toma en una sola dosis o durante largos periodos
Las vitaminas son sustancias importantes para el buen funcionamiento del organismo, pero el abuso de ellas también puede ser dañino.
Actualmente existen en el mercado muchos productos, los cuales se promueven como “de fuentes naturales” y las personas los compran y los consumen sin ningún control y con la confianza de que como son de origen natural no les causará daño alguno; pero así como la falta de vitaminas causa problemas, el exceso de ellas también.
Obedeciendo al título de este artículo, empecemos pues con la vitamina A.
La vitamina A se encuentra principalmente en los aceites de hígado de pescado, el hígado, la yema de huevo, la manteca, las cremas. Asimismo, los vegetales de hojas verdes y amarillas contienen carotinoides y el caroteno que se transforma en vitamina A en el organismo. Gran parte de la vitamina A se almacena en el hígado. Una de las formas de la vit A (retinol) es un componente de los fotorreceptores (células nerviosas que son sensibles a la luz) de la retina.
Otra forma de vit A se encuentra en el ácido retinoico, el cual mantiene sana la piel y el revestimiento de los pulmones, del intestino y del aparato urinario.
El primer síntoma de la deficiencia de vitamina A es la ceguera nocturna. Más tarde pueden aparecer manchas en la parte blanca de los ojos y la cornea se puede endurecer, causando una enfermedad que se llama xeroftalmia y que puede ser causa de ceguera permanente. Su deficiencia también causa inflamación de la piel e incrementa la susceptibilidad a las infecciones.
Ahora bien, un exceso de vitamina A puede ser tóxica tanto si se toma en una sola dosis o durante largos periodos. Una intoxicación aguda puede causar somnolencia, dolor de cabeza, vómitos e irritabilidad a las pocas horas después de haberla ingerido.
Una intoxicación crónica (por cantidades inadecuadas durante mucho tiempo) causa cabello escaso y áspero, caída parcial de las cejas, labios agrietados y piel seca y rugosa; asimismo, hipertensión arterial, cefaleas intensas y debilidad generalizada son manifestaciones tardías, o bien un agrandamiento del hígado y bazo.
Otros efectos adversos son:
• Defectos al nacer: se da cuando el suplemento que tiene altas dosis de retinol se ingiere durante un tiempo, varios días o semanas y especialmente durante el primer trimestre del embarazo.
• Anormalidades en el hígado.
• Densidad mineral ósea reducida.
• Desórdenes del sistema nervioso central.
Los signos y síntomas de toxicidad o hipervitaminosis (exceso de vitamina A) pueden ser:
Anorexia, pérdida de peso, vómitos y náusea, visión borrosa, irritabilidad, hepatomegalia, alopecia, jaquecas, insomnio, debilidad, poca fuerza muscular, amenorrea (cese del periodo menstrual), hidrocefalia e hipertensión craneana en niños. Un signo carente de peligrosidad es la hipercarotenosis. El consumo excesivo de verduras puede producirlo. El exceso de carotenos se deposita debajo de la piel dando un color amarillento en la palma de las manos.
Los betacarotenos generalmente son considerados seguros ya que no están asociados con efectos adversos. Su conversión a vitamina A disminuye cuando los depósitos de ésta en el organismo son suficientes; sólo pueden producir hipercarotenosis, la cual no es considerada peligrosa para la salud. Cuando disminuye la ingesta excesiva el color de la piel se normaliza. Se han establecido niveles de ingesta máximas tolerables (tolerable upper intake levels: UL) para prevenir el riego de toxicidad con vitamina A. Los efectos adversos se incrementan a ingestas mayores al nivel máximo tolerable.
Estos niveles no son aplicables en personas que padecen de malnutrición y que reciben periódicamente vitamina A, ni tampoco en individuos que son tratados con vitamina A por diversas enfermedades, como la retinitis pigmentosa.
Recomendaciones relacionadas con la vitamina A
• Se mantiene estable a temperaturas ordinarias de conservación y de cocción.
• Es relativamente estable a la luz y el calor pero se destruye por oxidación (al estar expuesta al oxígeno se pierde vitamina).
• La biodisponibilidad de carotenos aumenta a través de la cocción (al dente), pero cuando la misma es excesiva produce el efecto contrario, es decir la disminuye considerablemente.
• La fritura de alimentos ricos en vitamina A, al ser ésta soluble en grasa. Carotenos y retinol pasan al medio graso, perdiéndose el contenido de vitamina del alimento a consumir.
• Se recomienda comer verduras frescas ya que la deshidratación de las mismas reduce la cantidad de carotenos.
• La presencia de vitamina E y otros antioxidantes también aumentan la biodisponibilidad de vitamina A.
• Los vegetarianos que no consumen productos lácteos ni huevos necesitan carotenos para satisfacer su necesidad de vitamina A. Para ello es necesario que incluyan en su dieta diaria al menos cinco porciones de frutas y vegetales, prefiriendo aquellos de hojas verdes y frutas de color naranja o amarillo.
• El exceso de alcohol irrita el tracto digestivo y así inhibe la absorción de vitamina A.
• Por lo anterior debemos ser cautos y precavidos con la ingesta de las tan cacareadas y socorridas vitaminas.
