Año 3 Número 28 Julio 2005


Sal y Pimienta

 

* Las críticas que presentamos en este espacio gastronómico están soportadas en las experiencias personales de expertos en restaurantes de Latitud 21. Todos los lugares que se mencionan aquí son visitados en anonimato y Latitud 21 paga por el consumo. Ningún desembolso de otro tipo influye en los comentarios de este espacio gastronómico.

 

Sal, no quepo en el asombro de las celebridades que han tomado este paraíso como abrigo. Michelle Bernstein, Franco Madalazzo y Patricia Quintana son algunos de estos celebritys chefs de renombre mundial. Aunque debo hacer una observación al respecto. Esta excepcional tercia es la jugada que se ha sacado de la manga el Grupo Posadas para darle todo el charm mediante el arte coquinario a su más reciente adquisición hotelera, el Aqua.

-Cierto, Pimienta, cada uno de ellos fueron sigilosamente estudiados a fin de complacer a una clientela exquisita. ¿No te parece indicado iniciar con la aventura de nuestra compatriota Patricia Quintana, quien se ha esmerado en servirnos un menú tematizado cada mes en su restaurante Siete, de los que hemos quedado rebozados de contento?

-Se me hace justo y necesario, Sal, y no sólo porque sea la Embajadora Culinaria de México, sino porque es la investigadora más férrea de la gastronomía nacional.

-De entrada me sorprendieron sus detalles de decoración, y de cierta forma ésta le da sentido a su nombre. El Siete, además de ser un número cabalístico, se refiere al número de las columnas que artesanalmente están decoradas con retratos elaborados a base de mosaicos de diferentes personalidades del cine mexicano.

-Pero sabes, Sal, su capacidad, para más de 200 comensales, es una barbaridad para la intimidad. suficiente para dar servicio al buffet que ofrece el hotel a sus huéspedes por la mañana, pero que en mucho perjudica a su servicio nocturno. Además, coincidirás conmigo que a todo esto en nada le ayuda su enorme espacio, ni su fría iluminación, ni el montaje de sus mesas ¡sin mantel!

-Después de que Posadas seleccionara tan cuidadosamente a los chef para satisfacer sus pretensiones, Pimienta, no entiendo cómo se les pudo olvidar algo tan esencial como la atmósfera del Siete.

-Bueno, bueno, Sal, no seas tan quisquilloso. Hablemos de Quintana.

Ella es la responsable del bien logrado menú, el cual está increíblemente balanceado y fundamentado en la cocina contemporánea mexicana. Paty, como lo ha revelado infinidad de veces, ha utilizado como base el tradicional mole en la creación de la mayoría de sus platillos, dándole características propias a cada uno de éstos, con una genialidad que sólo es concebida por una mujer que conoce a diestra y siniestra los orígenes gastronómicos de cada rincón de nuestro país.

-No te debato en lo absoluto, Pimienta, pues si algo hay que atribuirle entre otras cosas a Quintana, es toda su sapiencia con respecto al chilli, ¿no te encantó su menú temático de junio?

-Por supuesto, Sal, como también el de chocolate de mayo y el de hongos silvestres de julio. Esa rotación en el menú gracias a los productos de temporada, da la seguridad de que se están consumiendo ingredientes frescos, ¿no te parece?

-En efecto, pero yo opto por los antojitos de su menú habitual, como los tacos de mero zarandeado, igualitos a los de las costas del Pacifico, y mis quesadillas hechas a mano con masa de chile ancho y rellenas de requesón para abrir apetito.

-Mira, Pimienta, como sabes de mi fanatismo por lo excéntrico, yo le concedo todos mis votos al foie gras de pato con mole trufado, este es una de las piezas maestras de la chef Quintana.

-¿Qué me dices de la tártara de aguacate y pescado curado a la sal o las tostadas de callo de hacha en escabeche con caviar? Son pequeñas, pero muy recomendables.

-En cuanto a las ensaladas, Pimienta, la verdad es que no me vuelvo loco por ninguna, pero tengo que aceptar que tiene combinaciones que se oyen bastantes extravagantes, como la de arúgula con salmón curado y vinagreta de ¡vainilla!

- Sin embargo, Sal, en cuanto a las sopas creo que tienen una selección muy balanceada con platillos tradicionales, como la sopa de frijol con camarón y comino, y la estrella de esta categoría en mi opinión es el Pozole de langosta y mariscos.

-La carta de vinos, Pimienta, es variada y muy acorde con la carta del menú, aunque las opciones que ofrecen por copeo son terribles y no dan mucho de dónde escoger, además de que las botellas están abiertas. Sin embargo, me encantó la sección de vinos para postres y oportos, aunque concisa, agradable.

-Pensándolo bien, Sal, ¿no te parece que esa frialdad de su atmósfera queda recompensada con el servicio?

-Buena observación, Pimienta. Todo el calor que le falta al lugar lo llena el personal con su atención y sus muchos conocimientos, pues cada uno conoce a la perfección la totalidad del menú, y lo explican de tal forma que verdaderamente lo antojan.

-Quizá una última anotación. Aunque en el Siete hacen descuento a cancunenses, sus precios no dejan de ser altos. ¿Habrá forma, Sal, de corromperte para degustar por lo menos el menú mensual de nuestra célebre chef?

-Sabes bien que en glotonería nunca reparo, ¿estamos?

 
 
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