Para don Juan Carrillo la clave del éxito
en los negocios obedece a una pequeña receta de escasos
tres puntos: trabajo, constancia y seriedad.
Juan de Dios Carrillo Padilla, originario de la ciudad de
Mérida, Yucatán, llegó a Quintana Roo
(Isla Mujeres) cuando apenas tenía 16 años
de edad. En 1973 decidió establecerse en Cancún
y de ahí a la fecha se ha mantenido como todo un
hombre de negocios.
“Cuando digo seriedad me refiero a calidad en lo que
vendemos; calidad de servicio y atención. Aquí
tenemos una frase que decimos de manera recurrente: con
mucho gusto. Es una frase de la provincia que representa
lo que debemos hacer con el cliente, atenderlo con mucho
gusto”, comenta Juan Carrillo.
Don Juan Carrillo, hombre que ha sido presidente de las
cámaras de Comercio y de la Industria Restaurantera,
así como socio fundador del Instituto Cancún,
reconoce que el apoyo de su familia ha sido básico
en la consolidación de sus negocios, y recuerda cuando
llegó a Cancún a mediados de 1973:
“Mi esposa Faine (Figueroa) se quedó a cargo
del restaurante Carrillo’s, porque yo seguía
atendiendo la gerencia del hotel Rocas del Caribe de Isla
Mujeres. Sin la participación de Faine no hubiera
sido posible. Mi esposa y mi hija (del mismo nombre) vinieron
a quedarse aquí y gracias a ellas esto pudo ser posible”.
Juan Carrillo da este consejo a los empresarios noveles:
“A los primeros que debes incorporar a tus negocios
son a tus familiares, ya luego vendrán los colaboradores:
el gerente de ventas, el gerente de recepción, pero
sin descuidar la atención personalizada. Como dice
el dicho: al ojo del amo, engorda el caballo”.
Momentos de crisis
- ¿Qué hacer cuando se enfrentan
momentos de crisis?
“Aquí en Cancún ya hemos vivido varios
momentos de crisis. La de los 70’s, cuando al presidente
Luis Echeverría Alvarez se le ocurrió opinar
sobre la guerra entre el mundo árabe e Israel, y
su punto de vista disgustó a los judíos, así
es que tuvimos un bloqueo. Los negocios estaban al 100%,
no había una sola mesa libre, y de pronto dejó
de llegar el turismo.
“Fue una época muy difícil, porque aquí
podías tener una deuda de 20 mil pesos y por la noche
ya habías recuperado esa cantidad.
“En el 82, José López Portillo nos cerró
los bancos pero como quiera que sea el dinero entraba, y
aunque no había liquidez en las instituciones bancarias
en la calle circulaba el dólar. Nuestra economía
se dolarizó y salimos adelante.
“En el 88 con el huracán Gilberto también
pasamos muchos apuros pero salimos. Con el Gilberto la gente
estuvo muy unida; hombro con hombro en todos los aspectos.
Yo era presidente de la Canirac y por primera vez en la
historia se otorgaron créditos a la industria restaurantera.
Eran créditos de Fonatur como banco de segundo piso.
“Y en 1995 la falta de turismo, la llegada de los
All Inclusive que nos afectó tanto y que trajo el
hotel Oasis…
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Juan Carrillo.
-Y ante esos momentos de
crisis, ¿qué hay que hacer?
“Bueno, lo primero
que hay que hacer es recortar gastos. Es mentira eso de
que nadie recorta gastos y de que no hay recorte de personal.
Yo me quedo con la cantidad idónea de empleados,
y en el caso de mi restaurante el único lugar en
donde no recorto es en la cocina, porque me haría
perder calidad.
“Por lo que hace al hotel, trabajo por secciones y
voy apagando luces y aires acondicionados por donde no tengo
ocupación. De esa manera al tener recortes tengo
ahorro y al tener ahorro bajo mis precios, y aunque tenga
dinero me ‘fondeo’ solicitando créditos
para enfrentar bajos volúmenes de ocupación
o turismo de bajo poder adquisitivo”.
-Usted tiene varios negocios en vez de tener uno grande,
¿por qué?
“Lo que sucede es que ya no puedes poner todos los
huevos en una sola canasta. No te puedes arriesgar a que
te vaya mal en uno y se vaya todo tu capital. Yo tengo el
hotel Carrillo’s, los restaurantes Rosa Mexicano y
Carrillo’s y otro negocio que por el momento tengo
cerrado.
“Como empresario tengo que ver opciones: busco la
promoción de mis negocios a través de Internet,
y de vez en cuando salimos a ver nuevos mercados. Mira,
por ejemplo, estuvimos viendo posibilidades de negocios
en Playa del Carmen y Tulum. pero me llamó mi hijo
de Isla Mujeres para comentarme algo que yo no había
visto: resulta que el área de mi antigua casa de
Isla Mujeres se convirtió en zona comercial (ahí
sobre la avenida Hidalgo), y entonces se nos ocurrió
poner una tequilería que se llama La Adelita, y sobre
el lote baldío que teníamos pusimos un restaurante
tropical con musiquita que se llama Faines… ¡Fíjate!
Y nosotros que estábamos buscando por Tulum y Playa
del Carmen, sin darnos cuenta que el crecimiento lo teníamos
en nuestra propia casa - literalmente hablando-, además
en Isla Mujeres no existe el All Inclusive, así es
que nos va muy bien”.
Y con esta respuesta don Juan Carrillo nos confirma que
efectivamente es un hombre que trabaja con su familia, ya
que a sus negocios están integrados sus hijos: Juan,
Jorge, Jaime, Faine y Pamela, así como su esposa
Faine. Nos confirma también que es un hombre que
sabe abrir nuevos caminos y que diversifica sus ingresos,
o como él mismo dice: ya no pone todos los huevos
en una sola canasta.
(Francisco Verdayes)
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