Año 1 Número 5 Agosto 2003
De origen yucateco, Juan de Dios Carrillo ha participado en la actividad empresarial
con negocios propios y al frente de organismos como la Canaco y la Canirac.
Es un hombre que sabe abrir nuevos caminos y que diversifica sus ingresos, o como él
mismo dice: ya no pone todos los huevos en una sola canasta.

Para don Juan Carrillo la clave del éxito en los negocios obedece a una pequeña receta de escasos tres puntos: trabajo, constancia y seriedad.
Juan de Dios Carrillo Padilla, originario de la ciudad de Mérida, Yucatán, llegó a Quintana Roo (Isla Mujeres) cuando apenas tenía 16 años de edad. En 1973 decidió establecerse en Cancún y de ahí a la fecha se ha mantenido como todo un hombre de negocios.
“Cuando digo seriedad me refiero a calidad en lo que vendemos; calidad de servicio y atención. Aquí tenemos una frase que decimos de manera recurrente: con mucho gusto. Es una frase de la provincia que representa lo que debemos hacer con el cliente, atenderlo con mucho gusto”, comenta Juan Carrillo.
Don Juan Carrillo, hombre que ha sido presidente de las cámaras de Comercio y de la Industria Restaurantera, así como socio fundador del Instituto Cancún, reconoce que el apoyo de su familia ha sido básico en la consolidación de sus negocios, y recuerda cuando llegó a Cancún a mediados de 1973:
“Mi esposa Faine (Figueroa) se quedó a cargo del restaurante Carrillo’s, porque yo seguía atendiendo la gerencia del hotel Rocas del Caribe de Isla Mujeres. Sin la participación de Faine no hubiera sido posible. Mi esposa y mi hija (del mismo nombre) vinieron a quedarse aquí y gracias a ellas esto pudo ser posible”.
Juan Carrillo da este consejo a los empresarios noveles: “A los primeros que debes incorporar a tus negocios son a tus familiares, ya luego vendrán los colaboradores: el gerente de ventas, el gerente de recepción, pero sin descuidar la atención personalizada. Como dice el dicho: al ojo del amo, engorda el caballo”.

Momentos de crisis

- ¿Qué hacer cuando se enfrentan momentos de crisis?
“Aquí en Cancún ya hemos vivido varios momentos de crisis. La de los 70’s, cuando al presidente Luis Echeverría Alvarez se le ocurrió opinar sobre la guerra entre el mundo árabe e Israel, y su punto de vista disgustó a los judíos, así es que tuvimos un bloqueo. Los negocios estaban al 100%, no había una sola mesa libre, y de pronto dejó de llegar el turismo.
“Fue una época muy difícil, porque aquí podías tener una deuda de 20 mil pesos y por la noche ya habías recuperado esa cantidad.
“En el 82, José López Portillo nos cerró los bancos pero como quiera que sea el dinero entraba, y aunque no había liquidez en las instituciones bancarias en la calle circulaba el dólar. Nuestra economía se dolarizó y salimos adelante.
“En el 88 con el huracán Gilberto también pasamos muchos apuros pero salimos. Con el Gilberto la gente estuvo muy unida; hombro con hombro en todos los aspectos. Yo era presidente de la Canirac y por primera vez en la historia se otorgaron créditos a la industria restaurantera. Eran créditos de Fonatur como banco de segundo piso.
“Y en 1995 la falta de turismo, la llegada de los All Inclusive que nos afectó tanto y que trajo el hotel Oasis…


Juan Carrillo.

-Y ante esos momentos de crisis, ¿qué hay que hacer?

“Bueno, lo primero que hay que hacer es recortar gastos. Es mentira eso de que nadie recorta gastos y de que no hay recorte de personal. Yo me quedo con la cantidad idónea de empleados, y en el caso de mi restaurante el único lugar en donde no recorto es en la cocina, porque me haría perder calidad.
“Por lo que hace al hotel, trabajo por secciones y voy apagando luces y aires acondicionados por donde no tengo ocupación. De esa manera al tener recortes tengo ahorro y al tener ahorro bajo mis precios, y aunque tenga dinero me ‘fondeo’ solicitando créditos para enfrentar bajos volúmenes de ocupación o turismo de bajo poder adquisitivo”.
-Usted tiene varios negocios en vez de tener uno grande, ¿por qué?
“Lo que sucede es que ya no puedes poner todos los huevos en una sola canasta. No te puedes arriesgar a que te vaya mal en uno y se vaya todo tu capital. Yo tengo el hotel Carrillo’s, los restaurantes Rosa Mexicano y Carrillo’s y otro negocio que por el momento tengo cerrado.
“Como empresario tengo que ver opciones: busco la promoción de mis negocios a través de Internet, y de vez en cuando salimos a ver nuevos mercados. Mira, por ejemplo, estuvimos viendo posibilidades de negocios en Playa del Carmen y Tulum. pero me llamó mi hijo de Isla Mujeres para comentarme algo que yo no había visto: resulta que el área de mi antigua casa de Isla Mujeres se convirtió en zona comercial (ahí sobre la avenida Hidalgo), y entonces se nos ocurrió poner una tequilería que se llama La Adelita, y sobre el lote baldío que teníamos pusimos un restaurante tropical con musiquita que se llama Faines… ¡Fíjate! Y nosotros que estábamos buscando por Tulum y Playa del Carmen, sin darnos cuenta que el crecimiento lo teníamos en nuestra propia casa - literalmente hablando-, además en Isla Mujeres no existe el All Inclusive, así es que nos va muy bien”.
Y con esta respuesta don Juan Carrillo nos confirma que efectivamente es un hombre que trabaja con su familia, ya que a sus negocios están integrados sus hijos: Juan, Jorge, Jaime, Faine y Pamela, así como su esposa Faine. Nos confirma también que es un hombre que sabe abrir nuevos caminos y que diversifica sus ingresos, o como él mismo dice: ya no pone todos los huevos en una sola canasta.
(Francisco Verdayes)

 
 


 

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