Año 1 Número 5 Agosto 2003
Las Estrellas
de las 5 Estrellas
Su visa es multicultural y su divisa en turismo internacional.
Son las Estrellas de las Cinco Estrellas; trotamundos, sibaritas y
aman el negocio de la hotelería. Todos han hecho un brillante papel en las
mejores cadenas hoteleras del mundo, y, sin embargo, todos coinciden en que
vienen a graduarse al Caribe mexicano, donde han descubierto
el gran tesoro de la hospitalidad.


Jean Pierre Sorin
Le Méridien

En la mira del parisino Jean Pierre Sorin siempre estuvo la firma Le Méridien; como estudiante y como graduado en Administración Hotelera, en ambos casos fue bienvenido, y es fecha hoy en la que no se le ha separado en 21 años, colaborando en Arabia Saudita, Brasil, Portugal, Estados Unidos y México desde hace tres años, al que encuentra exótico y grato.
“Cancún es un mercado donde hay muchos hoteles en una superficie de pocos kilómetros, pero es interesante porque hay todo tipo de mercado, lo que hace una competencia profesional y única.
“La imagen de Cancún se está haciendo fuerte en el producto de All Inclusive; ahora es cada vez más recurrente que el cliente pida este servicio a un hotel tradicional, cuando hace dos años ni siquiera se sugería.

Esto ha provocado que los hoteles ajenos a este género estemos más agresivos en marketing para posicionarnos, para hacernos notar buscando no distorsionar el producto.
En lo profesional, apunta Sorin: “Cancún es un destino mundialmente conocido, eso me atrajo para venir a trabajar. Me anima su gente; asimismo posicionar nuestro producto, crecerlo dentro de mi mercado y posicionarlo al nivel que tenemos en imagen, infraestructura, calidad, servicio y hospitalidad. Buscamos los 5 Diamantes.
La anécdota... “El desove de tortugas y la cara de los huéspedes al participar en este suceso es el espectáculo natural más maravilloso que he experimentado en mi vida, y ha sido en el Le Méridien”.
 

Rolf Salomon
Gran Meliá Cancún

En su segunda vuelta por Cancún con la cadena Gran Meliá, primero como gerente residente y desde hace un año como gerente general, el colombiano Rolf Salomon dice haber encontrado su segundo terruño en nuestro país. Hizo estudios en Hotelería en Texas, Suiza y Munich. Colaboró con importantes cadenas en Europa, Estados Unidos; México y Centroamérica.
Sorprendido tras 12 años lejos del destino dice: “Se ha sobrepoblado en hoteles, ha crecido en forma desmesurada y la infraestructura se ha quedado corta para un centro turístico de esta talla. Por ejemplo, las vías de acceso no están en las mejores condiciones, hablo de las calles. En términos de salubridad, qué bueno que ahora se están abriendo hospitales, y grandes, pero en cuanto a la parte de seguridad hay que hacer más. Deben hacerse campañas de promoción y publicidad con mayor continuidad y énfasis, deben hacerse eventos nuevos y en forma periódica cada año, así como se hicieron en otra época.

Debe haber más visión entre el sector privado y el gobierno, creo que el Centro de Convenciones podría dar muchísimo para Cancún. Soy particularmente creyente de que si la Riviera Maya y Cancún se unieran a trabajar de una forma mancomunada se lograrían mejores resultados, una sinergia para que ambos se beneficiaran.
Sin embargo, considera: “Trabajar en un lugar donde hay competencia tan marcada, tan fuerte, me ha enseñado mucho. Particularmente cómo manejar los diferentes mercados (nacional, europeo, americano, sudamericano), me ha aportado mucho este destino que a nivel mundial es muy conocido, no obstante sus altibajos; veo muchas bondades profesionales.
La anécdota... “Para mí regresar al Meliá fue algo inesperado, algo que jamás pensé, y cuando se dio la oportunidad me dio mucho gusto. Me he encontrado con muchas personas que conocí hace 13 años; he visto un hotel más maduro, cimentado, con problemas y retos como todos, y que ha tenido etapas extraordinarias como fue la expansión al final de los 90’s”.

Hannan Zanzuri
Hyatt Regency Cancún

Estudié sistemas... mmm, nunca pensé en ser hotelero realmente”, pero lo es desde 1987 a su ingreso como cantinero en el Hyatt Jerusalén. Hannan Zanzuri pronto ascendió a Ventas. Despachando ahí conoció al vicepresidente de Recursos Humanos de la compañía, quien le ofreció un año de capacitación ejecutiva en el Hyatt Cancún Caribe (1991).
“Ahí pasé por todas las áreas, pero nunca a nivel ejecutivo o gerencial”, refiere. Concluyendo el año tuvo oferta para regresar a Israel, China, Australia o Puerto Vallarta, y se decidió por este último, donde ocupó la dirección de Ventas y la dirección Comercial. “Hace dos años se desocupó el puesto de gerente general del Hyatt Regency Cancún y me lo ofrecieron para completar mi plan de capacitación”, dice divertido. “Nunca tuve intención de regresar a Jerusalén, no es un antojo, es muy limitado, pero independientemente de mi carrera, en México me siento en casa.

También estamos hablando que los 12 años más importantes de mi carrera los pasé en este país, me gusta mucho, y particularmente Cancún, que es la mejor máquina de turismo en la República Mexicana, y seguramente una de las mejores del mundo. Aquí lo puede uno experimentar todo en cuestión de turismo mundial, y me siento fascinado con el reto que implica la Riviera Maya. Aún me parece extraordinario que podamos estar ocupados y con tanto movimiento (imagínate, para llenar se necesitan 120 mil personas al día).
“La suerte del destino es promisoria, con todo y la crisis mundial. Sin embargo, debemos estar abiertos a proyectos en puertas o crear megaeventos para reforzar su futuro y para competir con otros sitios mundiales”.
La anécdota... “Mi primer día de trabajo como gerente general fue el 11 de septiembre de 2001. Dos días después se vació el hotel y estuvimos a la baja durante tres meses; esto es, de tener un hotel de 300 habitaciones muchas veces ocupadas, si acaso se ocuparon durante este periodo 70 u 80. Realmente ese día fue el que más me impactó, ha sido la experiencia más difícil que he pasado en mi carrera porque no fue una cosa de manejar un hotel, sino una crisis en el destino. Pero con todo, es por mucho una de las mejores enseñanzas que he podido tener en el ramo hotelero. Nunca voy a olvidar mi primer día como gerente”.

Hector de Galard
Paraíso de la Bonita

Siempre ha trabajado en la hotelería de lujo, sólo de ésta conoce. Ha atendido a miembros de la realeza y personalidades del jet set y la farándula internacional. A él ha correspondido las aperturas de importantes hoteles boutiques, digamos que los mejores del orbe. Inició en Salt Spring Island Hastines House con buena estrella. Abrió Amanresorts, en Singapur, el número uno en su clase, y ha colocado a Paraíso de la Bonita como el mejor hotel de cultura en el planeta, de acuerdo con la muy acreditada publicación Tattler. Lo curioso del caso es que el francés Héctor de Galard no se matriculó en hotelería, sino en fotografía, en su natal París.
De Galard hace énfasis en que la Riviera Maya se ha posicionado en los últimos años como un destino evidentemente de lujo: “Ahora es un sitio muy popular en Europa y en el resto del mundo en lo que a lujo se refiere, y tiene muchos atributos para posicionarse como tal: sol, playas, cultura, cocina... Me encanta la diversidad que tiene México y en todo su territorio; es fascinante la historia azteca, la maya, es un maravilloso mundo por descubrir. Nos ha correspondido compartirlo con los

huéspedes de Paraíso de la Bonita, con quienes planeamos tours con guía para que aprendan de sus enriquecedoras civilizaciones, y ha resultado una iniciativa que nos ha dado importante reconocimiento dentro de la industria.
La anécdota... “He estado en Asia, en Marruecos, pero México es otra experiencia, otro lenguaje, una cultura de flexibilidad. Me siento muy orgulloso de estos dos años que he pasado en la Riviera Maya, y cuando te hablo de esto no es sólo de sus huéspedes, que es una lista enorme de personalidades y un mercado muy diversificado, sino de sus empleados, quienes no han dejado de asombrarme desde el primer día. En la etapa de apertura se juntaron alrededor de 150 personas, que se sometieron a una capacitación de cuatro semanas. El día que iniciamos operaciones fue grandioso su desempeño, su disposición, su entrega y hospitalidad que ha maravillado a nuestros visitantes”.

Ken Dittrich
Paradisus Riviera

El alemán Ken Dittrich se asume como trotamundos y no especula al asegurar que el Caribe mexicano tiene las playas más espectaculares del mundo, una excelencia en el servicio, una infraestructura turística impecable y opciones vacacionales para cada gusto. En resumen, cuenta con todas las cualidades para estar a la altura de cualquier destino, aunque estamos a tiempo de cuidarnos de los hoteles con volumen de bajo nivel de servicio, que “puede ser el mayor impacto para bajar las tarifas promedio y aminorar la calidad, este es el reto para garantizar el lugar que creció inteligentemente”, refiere Dittrich, al frente del hotel Paradisus Riviera.
“Cancún cuenta con el avance y profesionalismo de instituciones como Fonatur, con la participación de inversionistas nacionales y extranjeros para competir mundialmente; es un hecho que para mí se puede traducir en una Fórmula Uno para ejecutivos.

Cabría hacer un nuevo centro de convenciones más cerca del aeropuerto para consolidar este nicho; el desarrollo de la ciudad es fenomenal para convertir más áreas de atractivos turísticos, y son reales no lejanos, hay elementos, instituciones y dinero.
“Tengo 25 años en la industria, con la que he colaborado en 12 países, y Cancún es la última prueba, porque aquí la competencia para un hotelero es impresionante, no creo que haya otro destino o lugar en el mundo con el mismo volumen de hoteles en una zona de pocos kilómetros con las mejores cadenas internacionales, una detrás de otra, es todo un espectáculo. Si tenemos una idea el día de hoy, mañana otro hotel tendrá una mejor, así que el trabajar en este destino es la última etapa en el desarrollo de un hotelero profesional, llamémosle su graduación universitaria.
“Es un privilegio trabajar con gente mexicana.
La anécdota... Abrimos este hotel y al año de operaciones establecimos 27 centros de servicio con una fuerza de 400 trabajadores en perfectas condiciones. En poco tiempo hemos alcanzado los estándares de calidad y servicio que no he visto en otros países; los trabajadores mexicanos son comprometidos, con cultura de hospitalidad, es gente abierta, que trabaja en armonía y sinergia, por eso Cancún es Cancún, por su gente”.

Francisco Gutiérrez
Fiesta Americana Condesa

El hotelero veracruzano Francisco Gutiérrez, al frente del FA Condesa y con una trayectoria de 25 años dentro del Grupo Posadas, es un ferviente creyente de que “Cancún es una gran oportunidad y un gran reto para los profesionales del turismo”.
Con licenciatura en Administración de Hoteles por el Centro de Estudios Superiores de San Ángel y estudios en el Tecnológico de Monterrey y la Universidad de Cornell, Ithaca, NY, Gutiérrez no deja de lado algunas serias observaciones para mantener la salud del desarrollo turístico del destino: “No hay congruencia empresarial y no hay un liderazgo serio, profesional y objetivo por parte de nuestros líderes gubernamentales. La lucha de poder político de parte de los tres sectores de gobierno y la visión cortoplacista empresarial ha traído como consecuencia un Cancún masivo con una creciente reducción en el gasto promedio por huésped.

“Si el gobierno continúa solapando la sobreconstrucción, el desorden, la inseguridad, y no sigue un plan de desarrollo profesionalmente ejecutado, seremos un destino masivo y nada aspiracional al mercado ‘caro’ que alguna vez tuvimos”.
La anécdota... “Durante 2002 el hotel FA Condesa realizó una renovación por un monto de 10 mdd, esto trajo como consecuencia que durante cinco meses operáramos un hotel con 500 trabajadores, trascabos, sin albercas, ni spa, ni lobby bar, ni restaurante de playa. Gracias a la maravillosa actitud de todos mis colaboradores, así como de los hoteles hermanos FA Cancún, FA Grand Coral Beach y hoteles vecinos como el Melià Cancún y Hilton, se pudo lograr que los huéspedes (previamente avisados) acabaran agradeciendo las atenciones y detalles especiales que se ofrecieron durante ese periodo, pero ya se imaginarán lo desgastante que fue manejar el hotel en estas condiciones”.

Manuel Alcocer
Fiesta Americana Cancún

“Hay una gran oportunidad para mejorar la cultura de servicio en general; los hoteles deben emprender los mejores planes de capacitación para su personal y obviamente los gerentes nos mantendremos a la vanguardia en información de lo que pasa en la plaza internacional turísticamente hablando.
“En lo personal Cancún es mi sueño hecho realidad; en lo profesional es un escalón más en mi carrera porque es sin lugar a dudas el destino más importante de Latinoamérica, y mi crecimiento en esta área siento que va de la mano con la cadena con la que colaboro, y estoy en una de las mejores en el ámbito mundial”, dice el joven hotelero yucateco Manuel Alcocer, egresado del Collage Michigan y con nueve años dentro del Grupo Posadas.
“Cancún es un destino muy importante, paralelamente muy competido por el número de cuartos y marcas hospitalarias, que tarde o temprano desatará una guerra tarifaria… será inevitable.

“El crecimiento del destino me ha impactado, pero no tanto como la calidez humana que he encontrado, a tal grado que contamos con una lista de visitantes repetitivos que bien pudieran hospedarse en los 125 mil cuartos que el destino ofrece, pero no, siempre regresan aquí.
La anécdota... “Uno de ellos es John Smith, con 18 años hospedándose con nosotros. En su última visita fue abordado por nuestro staff de Club Vacacional, que le hizo la oferta de adquisición y la rechazó. Su edad era la razón, pues el plan está proyectado a 40 años y para su edad no era propiamente funcional. Como se enteró que esta modalidad entrará en vigor en todo el hotel en los próximos tres años, no se retiró hasta conseguir que alguien le asegurara su estancia al estilo tradicional hasta el resto de sus días. No hay visita en la que no traiga consigo un collage de todas las fotos que se toma con los empleados durante su permanencia y lo regale a cada uno de ellos; no hay mejor experiencia que el reconocimiento a lo que se hace, y se hace magníficamente bien”.

Andrés Ximenis
Gran Oasis

El mallorquense Andrés Ximenis debe su carrera profesional a su decisión de desarrollarse en una de las principales actividades económicas de su tierra natal, el turismo. Y en lo que toca a su desarrollo se lo debe a la cadena hotelera Oasis, de la que forma parte desde sus inicios en el Caribe mexicano, de eso ya hace 15 años.
“La hotelería siempre fue un tema que me gustó y me sigue gustando mucho, así que despaché mi título en Ciencias Empresariales (Universidad Autónoma de Barcelona) y realicé una carrera técnica en Hotelería”, dice Ximenis quien ha estado al frente de las principales áreas, a excepción de Alimentos y Bebidas, tanto en la parte operativa como en la administrativa. “Como mallorquense se puede decir que nací dentro de la industria de la hospitalidad, y como cancunense he apreciado el nivel de calidad que ha alcanzado el destino en el servicio en tan sólo tres lustros; es un sitio muy competitivo, independientemente de la competencia de la que

tanto se habla con la Riviera Maya y Cuba, y se ha sabido mantener. Esto nos obliga a cuidar su entorno, sobre todo en temas de seguridad hacia los visitantes, para continuar escalando posiciones en el ámbito mundial. Y te digo, Cancún no tiene nada que ver con otros destinos de prestigio, tiene un encanto y fortaleza hospitalaria incomparable. Me enorgullece formar parte de este desarrollo que me permite seguir escalando en lo profesional a un punto tal que asumo la responsabilidad que amerita esta muy bien lograda industria turística, que cuenta con las mejores empresas nacionales e internacionales y está a la altura de los tradicionales.
“Recuerdo que cuando llegué sólo había tres aviones, hoy prácticamente estamos conectados a cualquier parte del mundo, eso te habla de este maravilloso logro”.

Armando García
Presidente Intercontinental

En 1989 llegó al Presidente Intercontinental Cancún como jefe de Recepción y Reservaciones. En 2001 regresó, pero para ocupar la gerencia general. Armando García es orgullosamente regio y con 18 años en el negocio de la hotelería bajo una misma rúbrica, con estancia en Monterrey, Cozumel y Los Cabos.
Amante del Caribe mexicano, aspira a que particularmente Cancún vuelva a ser el lugar mágico que significaba en otros tiempos para el turismo. “Necesita resurgir en calidad y no sólo en la industria, sino en el servicio en general que involucra a toda la actividad, llámese aeropuerto, restaurantes, prestadores de servicios turísticos. Cancún es un multidestino donde se conjugan diferentes experiencias en un solo viaje (sol, playa, arqueología, deportes acuáticos), lo que lo hace único”.
De su carrera acota: “Mi desarrollo profesional aquí es un poco ambiguo. Evidentemente es de gran responsabilidad por ser el

destino que más pesa en el país, y cuya relevancia es internacional, pero también es una importantísima escuela en la que nos graduamos los que nos dedicamos a este ramo; nuestro compromiso va más allá del que adquirimos con los dueños de los hoteles, va dirigido a cada uno de los clientes”.

Alejandro Andrade
Hyatt Cancún Caribe

“La mayor parte de mi experiencia ha sido en Estados Unidos. Aquí en Cancún llevo cinco años y realmente ha sido muy positiva, ya que cuenta con un ambiente multicultural tanto por los turistas que nos visitan como por la gente con la que colaboras, y esto ha sido muy enriquecedor para mí”, dice Alejandro Andrade, gerente general del hotel Hyatt Cancún Caribe, egresado de la University of Illinois en Champaign–Urbana en administración de negocios, y calificado entre los 50 mejores ejecutivos de Alimentos y Bebidas por el Nations Restaurant News Magazine (1997).
“El destino es un lugar que ha experimentado cambios constantes en los últimos años, y en el tiempo que llevo aquí he tenido que reinventarme día a día para poder hacerle frente a los mercados tan diversos; ser más creativo y entender que al maximizar la ocupación la clientela tiene que ser más diversificada. Y considerando que la competencia va en aumento, la excelencia en servicio tiene que ser una prioridad

para retener a los clientes ante tantas opciones. Hoy día, la gente tiene más acceso a información para la toma de decisiones en la planeación de sus vacaciones, y con ello siempre vamos a tener esa constante batalla para maximizar tarifas y conservar clientes satisfechos.
La anécdota... “Trabajaba en el Fiesta Americana Grand Coral Beach, así que ahí vivía. En una de las ocasiones que mi mamá me visitó sucedió algo singular: ella siempre fue una mujer muy cariñosa y le gustaba ayudar a la gente, el personal del hotel ya la conocía. Un día que hacía uno de mis recorridos por el hotel estaba esperando el elevador en el área de empleados, y de pronto cuando se abrió la puerta comenzaron a salir diferentes colaboradores con ¡mi ropa puesta!.. Pensé, pero qué pasa aquí ¿Por qué están usando mis camisas? Fui a mi habitación con cara de asombro y le pregunté a mi mamá qué había pasado, y simplemente me contestó: Alejandro, tienes mucha ropa que no usas frecuentemente y preferí dársela a estos chicos que son tan amables conmigo”…
Ha colaborado en el Westin Resorts, Grupo Posadas y Hyatt Hotels & Resorts.

 
 


 

2003 Latitud 21. Derechos Reservados.