Año 1 Número 5 Agosto 2003

Mil 500 granos de arena

En los días que corren, organizar un congreso puede parecer una actividad rutinaria, sobre todo en una ciudad acostumbrada a organizar congresos.
Empecemos por la necesidad de conseguir un local adecuado, donde puedan sesionar, con cierta holgura, digamos que mil 500 participantes. Bien, Cancún cuenta con múltiples opciones para un evento de esa dimensión.
Desde luego, hay que garantizar que el local tenga el mobiliario y el equipo adecuado, personal calificado para atender a los delegados, que exista un sistema de transporte eficiente hacia el aeropuerto y hacia los hoteles, en fin, los miles de pequeños detalles que hacen la diferencia en los congresos; pero por fortuna, otra vez, en Cancún operan varias compañías especializadas que pueden encarar esa problemática.
En paralelo, por supuesto, hay que conseguir conferencistas, asegurar reservaciones de hospedaje y transportes.
Por último, hay que obtener anuncios oportunos y sugerentes, que los trámites de inscripción sean sencillos, y lograr que mil 500 curiosos estén dispuestos a pagar una cuota y a sacrificar un par de días, para convertir la reunión en un éxito.
Ahora bien, ¿cómo conseguir todo eso sin un quinto en el bolsillo?
“Aquí la palabra clave es conseguir”, comenta Gerardo Treviño Garza, presidente estatal de Jóvenes Unidos, agrupación no lucrativa que promueve la difusión de valores entre la juventud. “El reto será sacar el congreso adelante con un presupuesto inicial de cero pesos con cero centavos”.
Pero a escasez de recursos hay que oponer abundancia de entusiasmo: “A nivel Quintana Roo, somos 22 jóvenes quienes estamos involucrados en el proyecto, cuyo temario en el congreso sugiere con claridad los propósitos de la organización.” Los asistentes escucharán pláticas formativas, mas no religiosas, de temas cotidianamente juveniles: drogadicción, alcoholismo, sexualidad, desintegración familiar, superación personal, orientación vocacional, filosofía del esfuerzo, para concluir con un concierto de artistas renombrados. En esencia, algo para meditar con un remate divertido.
“El nombre mismo del congreso, al que hemos llamado Give me a break, va en ese sentido. Queremos que los jóvenes reciban información oportuna de temas que nos preocupan de cerca. No es lo mismo oír hablar del sida o de drogas, que escuchar a gente que lo padece y que lo enfrenta con gran fortaleza espiritual. Después de escuchar esos testimonios, te ves obligado a reflexionar sobre ti mismo, sobre tu familia, sobre tu ciudad, sobre el mundo que nos espera”.
Jóvenes Unidos, que nació en Saltillo hace algunos años y que actualmente cuenta con más de 10 mil miembros activos, ya ha organizado congresos semejantes, el último de los cuales se celebró en Tamaulipas, pero ninguno de la magnitud del foro cancunense.
“Hablando de conseguir, ya conseguimos bastante, como la sede: el Centro de Convenciones, mediante un generoso patrocinio del DIF estatal. Asimismo, la transportación aérea y terrestre, hospedaje, equipos de sonido y anuncios de prensa. Con sus dolorosas y sorprendentes excepciones, los empresarios de Cancún han sido ampliamente solidarios con la causa. Ahora tenemos que conseguir lo más difícil: que mil 500 jóvenes cancunenses se decidan a formar parte del esfuerzo”.
Pero tal decisión implica un costo: 180 pesos por persona. Señala Treviño Garza: “Sabemos que es un boleto caro, que no todos los jóvenes pueden disponer de esa cantidad. Pero tenemos una gran cantidad de empresas que están patrocinando inscripciones para jóvenes que se interesen y que no pueden pagar. La cuestión es que se acerquen a nosotros y vemos la forma de integrarlos”.
La reunión de Jóvenes Unidos está programada del 25 al 27 de septiembre, después de la reunión ministerial de la OMC.
El 25 de septiembre tendrá lugar la firma de convenio Unidos por México, que tendrá como objetivo unir esfuerzos a favor de los más necesitados. Participan: Fundación Vamos México, Fundación Televisa, Fundación México Unido, Fundación Teletón, Jóvenes Unidos y Fundación Red Familia.

 
 


 

2003 Latitud 21. Derechos Reservados.